<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026</id><updated>2012-01-26T10:56:57.023-06:00</updated><title type='text'>Del Valle notes</title><subtitle type='html'>Algunas notas desde la colonia Del Valle de la Ciudad de México, &lt;b&gt;by CAS&lt;/b&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>517</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8145603083943131530</id><published>2012-01-13T12:04:00.006-06:00</published><updated>2012-01-15T11:23:38.226-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El cinismo cabalga de nuevo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un texto del siempre lúcido Robert Fisk sobre los marines meones.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Rechacemos la excusa de "las manzanas podridas"&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora son imágenes de marines estadunidenses orinando sobre cadáveres de afganos. Supongo que no es tan grave como las imágenes de soldados estadunidenses que asesinaron a un adolescente afgano inocente en marzo del año pasado. O la oficial que posó con el prisionero iraquí muerto en Abu Ghraib. Sin mencionar la matanza de Haditha o los videos captados de los efectivos estadunidenses lanzando granadas contra un anciano pastor en Irak. Lo que nos recuerda también la matanza de Mai Lai o los refugiados en Corea que fueron asesinados por fuerzas estadunidenses, o bien los aldeanos malayos asesinados por soldados británicos; así como el Domingo Sangriento, en que soldados británicos mataron a 14 católicos en Derry en 1972. Por favor tómese nota de que no he mencionado el nombre de Baha Moussa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La respuesta de los marines a las imágenes de los soldados que orinaban fue ¡ay! tan típica. Se nos informó que “estos hombres no respetaron los ‘valores fundamentales’ del cuerpo militar al que pertenecen”. La vieja historia de siempre: “una unidad de indisciplinados”, “unas cuantas manzanas echadas a perder”, “huevos podridos”, quizá.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero si existe una fotografía de soldados jugando a orinar sobre los muertos, ¿cuántos juegos más pudo haber sin que se tomaran imágenes? ¿Cuántos pastores más fueron destrozados por granadas en Irak? ¿Cuántas matanzas como la de Haditha han ocurrido? Se perpetraron bastantes Mai Lais.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A medida que la filmografía de laptop mejora, también hay cada vez más descuidos y ocurren violaciones y asesinatos, sí, como la lapidación de una joven a manos del talibán por supuesta conducta sexual inapropiada en Afganistán, y ejecuciones de Al Qaeda y degollamientos en Irak.&lt;br /&gt;No, los estadunidenses no son los nazis y los británicos no son los paramilitares franceses en la Argelia de los años 60 (desde luego no estamos comparando a los nazis con los paramilitares). Los canadienses entregaron prisioneros a matones afganos para ser sometidos a brutales interrogatorios, pero los canadienses no son como la policía secreta de Saddam Hussein. Supongo que el talibán no es la NKVD estalinista ni la KGB de Putin (antes que éste se volviera jefe de Estado). No pueden compararse, desde luego, a los invasores soviéticos de Afganistán de 1979 con Gengis Kan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hagamos un pequeño juego de adivinanzas. Un dominical británico difunde espantosas revelaciones de torturas y quemaduras de cigarros, de un abuso físico brutal que causó que prisioneros fueran hospitalizados durante una semana, víctimas de posibles tormentos con electricidad. Respuesta: ¿los franceses en Argelia? ¿los Mujabarat de Saddam? Incorrecto.&lt;br /&gt;Se trata de un reporte publicado por el Sunday Times el 7 de mayo de 1972. Las víctimas eran, claro, sospechosas de pertenecer al Ejército Republicano Irlandés en Belfast. ¿Una “unidad de indisciplinados”? ¿“Unas cuantas manzanas podridas”? Lo dudo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando el regimiento de Gloucestershire arrasó las cercanías de las planicies de Divis y destrozó todas las ventanas de las calles un día antes de que se les retirara de Belfast, la explicación cambió: habían estado bajo “enorme presión”. ¿Acaso no se trataba de “los gloriosos de Gloucester”, famosos por su actuación en el río Imjin? Y los paramilitares de Derry ¿no fueron los mismos paramilitares que actuaron en el puente de Arhem?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así podríamos seguir. Sí, soldados estadunidenses asesinaron a prisioneros de las SS tras el desembarco en Normandía, de la misma forma en que lo hizo el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Todo esto es más de lo mismo, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dresde fue peor que la sola blitz pero ¿quién comenzó? Hiroshima fue peor que Pearl Harbor solo (ídem). Los canadienses ejecutaron con bayonetas a los prisioneros alemanes en la Primera Guerra Mundial pero los alemanes habían cometido atrocidades en Bélgica, en 1914. ¿Y qué hay de Waterloo?¿Qué hicimos con las montañas de franceses muertos? Pues los honramos enviando esos cadáveres a Lincolnshire, donde los usamos como abono en los campos del este inglés.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si la guerra no se tratara, de por sí, del fracaso total del espíritu humano, habría algo grotescamente cómico en la reacción estadunidense ante las imágenes de los soldados orinando los cadáveres. Nótese que no fue el asesinato de esos hombres lo que preocupó a los marines de Estados Unidos, sino el acto de orinar. El asesinato no contravino en nada “los valores fundamentales” de los marines; nomás que no hay que orinar sobre los cadáveres. O lo que es más exacto: ¡no hay que hacerlo frente a las cámaras!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Demasiado tarde: a eso se ha llegado. Los ejércitos son horribles criaturas y los soldados hacen cosas perversas, pero cuando aceptemos las mentiras sobre “las manzanas podridas”y las excepciones dentro de los crímenes de guerra, así como la típica explicación dictatorial de “tal vez se cometieron algunos excesos...”, estamos aceptando la guerra y la deshonestidad que conlleva. Hacemos que los asesinatos y violaciones sean más fáciles y posibles, más excusables y frecuentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cómo deberían responder los ejércitos? Con una palabra: culpabilidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8145603083943131530?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8145603083943131530/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8145603083943131530&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8145603083943131530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8145603083943131530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2012/01/el-cinismo-cabalga-de-nuevo-un-texto.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6626297413304647586</id><published>2012-01-10T10:43:00.011-06:00</published><updated>2012-01-11T10:46:22.557-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2012&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El otro día estuve hablando con Morc sobre las mujeres malas. Aunque en principio consideramos que el concepto era en sí una tautología, más adelante estimamos que acaso, por justicia o algo (las ominosas historias de nuestra piel), teníamos que precisar la categoría. Entonces hablamos del dolor, ése de cuando a uno lo hacen sufrir gratuitamente por razones oscuras que residen, claro, en un hoyo negro. Pero luego, como dilectos tripulantes del Mayflower, fuimos iluminados por los buenos oficios de la virgen de la Del Valle y concedimos que todo aparente acto de maldad se realiza por 1) cinismo troyano, 2) ignorancia epícurea, 3) inocencia albonívea, 4) convicción pírrica o 5) fanfarroneo apolíneo. Después están los verdaderos actos de maldad sin adjetivos que se ejecutan sin matices pero siempre bajo la careta de la bohnomía. Cuando Hamlet convence a los cómicos nómadas de representar &lt;em&gt;El asesinato de Gonzago&lt;/em&gt;, dice que el Diablo suele presentarse de manera amable: “El espíritu que he visto bien podría ser el Diablo, pues que al Diablo le es dado presentarse de forma grata”. Por eso, con los partidos de comodines de futbol americano como fondo, discurrimos que en general las mujeres con las que habíamos estado no eran malas absolutas, sino simplemente querían hacernos daño por alguna fisura tóxica del pasado que se reflejaba en su presente, ergo, nosotros (he de decir que entre Morc y yo hay una diferencia rigurosa para sobrellevar y solventar nuestras aflicciones. Empero, tras años de experimentación, determinamos que el mejor antídoto es un single malt). Así, después del show del maestro Drew Brees, convencí a Morc de escuchar un cuento de mi gran amigo José Abdón Flores, que había pasado el día anterior por la casa y me había regalado su último libro: &lt;em&gt;Mántica&lt;/em&gt;. Después de la lectura nos quedamos sin hablar varios minutos; en esa taciturnidad calculamos sin manifestarlo que Abadalón podría ser un hombre malo. No obstante, interrumpí a Morc en sus pensamientos y podé un poco sus arbustos mentales: "No creo que sea malo: sólo es un gigoló". Las enseñanzas de una encerrona de machos para ver los partidos del fin de semana fueron gratificantes, enriquecedoras, verbigracia: las mujeres no son malas en general, aunque a veces pretendan hacernos sufrir por alguna de las causas expuestas en la antes mencionada taxonomía (claro que a veces con excesos, como el de una amiga que intentó atropellar a la esposa de un exnovio. Hasta aquí, por mínima justicia, yo hubiera sufragado la decisión y la hubiera visto como un acto audaz, valiente; el problema fue que la quiso atropellar con todo e hija. Obviamente falló si no ya me vería en la visitas dominicales del Reclusorio Norte). La nota al pie es que a veces la necesidad por hacernos daño viene con conciencia de causa. El dato revelador, y hay que leerlo a la inversa de cualquier aseveración machista, es: lo hacen porque nos quieren. Si no les importáramos, ni siquiera se molestarían en hacernos pasar un mal trago. La moraleja, consejo o sugerencia constrictiva para este 2012 es, entonces, que si nos enfrentamos a una situación de éstas, inducida por celos escandinavos, traumas proustianos o un día de orfandad en la cama, hay que aguantar estoicos la reprimenda, acostumbrarse al sofá, saber que acaso la computadora acabará en el piso (para lo cual siempre hay que tener un disco duro externo de, mínimo, un tera escondido en la caja fuerte) y aguantar las frases hirientes que pretenden ser ironías. Si se mantiene esa actitud a cal y canto, siempre podremos ver, sin remordimientos, el siguiente partido de futbol.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6626297413304647586?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6626297413304647586/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6626297413304647586&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6626297413304647586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6626297413304647586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2012/01/2012-el-otro-dia-estuve-hablando-con.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4036208511798840329</id><published>2012-01-08T00:08:00.006-06:00</published><updated>2012-01-09T10:55:52.177-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Confesión&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo 39 años. En mi vida he amado a cinco, seis mujeres. De ellas, sólo volvería con una: con el tiempo, el sufrimiento y la amnesia suelen mimetizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4036208511798840329?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4036208511798840329/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4036208511798840329&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4036208511798840329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4036208511798840329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2012/01/confesion-en-mi-vida-he-amado-cinco-o.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-136967625230528869</id><published>2011-12-05T18:25:00.024-06:00</published><updated>2011-12-09T22:13:14.766-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Sócrates&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lDlXmVOBLBU/TuK24hIfvCI/AAAAAAAAAGw/qVlD3L6ZHl0/s1600/Socrates_Brasil_1986.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 268px; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684306761777921058" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-lDlXmVOBLBU/TuK24hIfvCI/AAAAAAAAAGw/qVlD3L6ZHl0/s400/Socrates_Brasil_1986.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El doctor Sócrates caminó desde el mediocampo hasta el manchón penal. Su paso era desgarbado y en busca de equilibrio, propio del contraste entre su espigada figura de 1.91 m y sus mínimos botines del cinco y medio. Antes de tocar la pelota, Sócrates recordó con fruición a Garrincha, otro contrahecho jugador brasileiro cuya mayor virtud era confundir a sus rivales con un regate chueco: tenía una pierna seis centímetros más grande que la otra y cuando apuntaba el desborde hacía un lado, se lanzaba para el otro. El doctor tomó el balón para acomodarlo sobre la cal y las garotas que habían colmado el estadio Jalisco en el Mundial del 86 respiraron tranquilas: sabían que observarían un disparo quirúrgico, estetoscópico. Sócrates, sin embargo, acaso por no haber bebido las cervezas de rigor después de los tiempos reglamentarios, lanzó su disparo a media altura y Joel Bats, el portero francés que hoy día está en las enciclopedias por ser uno de los peores guardavallas de la historia, alzó el brazo por instinto y detuvo el obús: el gran Maestro del Timão había fallado un penal que a la postre le significaría a la verdeamarela la eliminación del campeonato (ya no importó que el mismísimo Michel Platini errara posteriormente su penal).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, uno de los mayores estetas de las medias canchas, falleció hace unos días por un choque séptico causado por una bacteria intestinal. Y aunque su muerte conmocionó a los que lo vimos jugar, tampoco nos extrañó: el médico egresado de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto, bebedor de cepa desde los 24 años, entraba y salía constantemente de los hospitales porque desde hacía años arrastraba una fiera cirrosis. Jugador emblemático del Corinthians, Sócrates había vaticinado su muerte: en una entrevista del año 83, cual pitoniso paulista, profetizó: "Quiero morir en domingo y con el Corinthians campeón". Después del minuto de aplausos en su memoria, y los noventa restantes, el Timão levantaba su quinta copa del Brasileirao el mismo día que el doctor dejaba de respirar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cada vez que Sócrates anotaba, levantaba el puño en señal de protesta en contra de la última dictadura brasileña y normalmente salía con cintas en el pelo con leyendas políticas. Cuando el Corinthians ganó el campeonato en 1982, los jugadores festejaron el triunfo con una palabra impresa en su camiseta: "¡Democracia!". El doctor dijo que había sido el momento más feliz de su vida. Un año más tarde, en un partido entre el Timão y São Paulo, un jugador largo y elegante, de cabellera ensortijada y barba raída, saltó solitario al césped del estadio Pacaembú con el puño en alto. Llevaba en la playera una frase que resumía su participación política dentro y fuera de las canchas: "Ganar o perder, pero siempre con democracia". Eso era lo que reflejaba el movimiento Democracia corinthiana, una práctica que Sócrates impulsó con otro jugador del equipo, Wladimir, para que las decisiones en el Timão fueran colegiadas y participarán de ellas desde utileros y jardineros hasta jugadores y directivos. En 1985 veía cristalizada su contribución a la transición del país con el triunfo en las elecciones de Tancredo Neves y José Sarney. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amigo personal de Lula, Sócrates fue &lt;em&gt;bandeirante&lt;/em&gt; a ultranza de la famosa frase de Telé Santana, técnico de Brasil en el Mundial de 1982: "No hay que jugar para ganar sino para que no te olviden". Y no te olvidamos, doctor, tú que dijiste que el mejor psicólogo era un vaso de cerveza y peleaste por hacer del &lt;em&gt;jogo bonito&lt;/em&gt; y la justicia una forma natural de goce y vida. Cuando Sócrates le puso a uno de sus hijos Fidel, su madre le dijo: "Es un nombre un poco fuerte para un niño". Él, sin saber que su propio nombre tendría hilos beatíficos en el entramado de la memoria, contestó: "Madre, mira lo que me hiciste a mí". A los diez años, Sócrates había asistido a una escena pronosticada por Ray Bradbury en &lt;em&gt;Farenheit 451&lt;/em&gt;: la recién instalada junta militar brasileña robó y quemó sus libros frente a él. Fue así como decidió, como lo hizo su antecesor algunos miles de años atrás, luchar a su guisa en contra de las injusticias y hacer de su brega, a falta de documentos salidos de la suya mano, un libro abierto de faenas, experiencias y conjeturas ecuánimes. Y como su antecesor, murió bebiendo, no una dosis decisiva de cicuta sino una rubia y fresca cerveza del trópico.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-136967625230528869?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/136967625230528869/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=136967625230528869&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/136967625230528869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/136967625230528869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/12/socrates-el-doctor-socrates-camino.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-lDlXmVOBLBU/TuK24hIfvCI/AAAAAAAAAGw/qVlD3L6ZHl0/s72-c/Socrates_Brasil_1986.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3623899782777306689</id><published>2011-11-15T10:55:00.015-06:00</published><updated>2011-11-15T18:05:12.764-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Miguel Ángel Cañizo (1942-2011&lt;/strong&gt;)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que la pregunta vuelve a estar de más; no obstante, en tanto siga realizándose, podrán mantenerse vivos los últimos rasgos de humanidad entre nosotros: ¿por qué son los justos los que se van antes de tiempo? Cuando mi papá murió a los 58 años le pregunté a mi mamá si no era muy joven para irse. Ella, con su sapiencia acostumbrada, respondió tajantemente: ¿cuándo se es joven para morir? ¿Cuándo, si ves que se trata de una vida que tocó y conmovió a todos los que estuvieron a su lado y dejó ahí una parcela de su bonhomía, de su inteligencia, de su cariño? Miguel Ángel Cañizo tenía 68 años cuando su corazón se detuvo hace un par de semanas. Lo primero que nos preguntamos, again and again and again, fue si no se había ido muy pronto. Incondicional de la familia durante más de treinta años, fue uno de los mejores amigos de mi padre. Al morir mi papá, y como una transición natural, la relación se ensanchó con el corazón en la mano hacia mí, mi mamá, mis hermanas, últimamente mi sobrino. Él y su amorosa esposa Lupita, a veces sus hijos Migue y Sofía, pasaron navidades y años nuevos con nosotros; numerosos asados con tequila y cervezas muertas; interminables veladas con los acordes de su guitarra y los boleros que cantaba con su voz rasposa, seca, llegadora y enllagadora. Porque hay que decir que con Miguel Ángel redescubrí el bolero y el frenesí de las canciones tradicionales mexicanas; también, como suele ser con los amigos que nunca se irán, la amistad ciega y plagada de fruición de los que llamamos seres queridos. Lo vi por última vez en mi casa de Cuernavaca dos semanas antes de que muriera. Vino con Lupita y Sofía. Y, como solíamos hacerlo, radiografiamos la situación política del país; vaticinamos la coyuntura de las elecciones del siguiente año; nos lamentamos, como toda la última década, de vivir en un país al que ya se lo había llevado la chingada. Y luego cantamos al amparo de unos tequilas, él de unas cubas, Lupita y Sofía de las insignes pero devastadoras palomas que prepara mi mamá. Nos despedimos en ese estado de fascinación sólo causado por el placer de la compañía y les dije que al día siguiente los esperábamos para nadar. Miguel Ángel se disculpó: ya tenían un compromiso. En la mañana nos dimos cuenta de que había dejado su gorra (siempre utilizaba una). Dijimos que en el transcurso del día volvería por ella como antes lo había hecho por una chamarra, por un viejo capotraste. Jamás regresó; la dejó como un pedazo de su alma, como un símbolo inequívoco del recuerdo perenne. Hace unos días, Miguel Ángel pintaba la pared de su casa. Para alcanzar mejor le amarró una varilla al rodillo. Y fue un descuido, una mala broma acaso de los hacedores de la creación, el que hizo que la escalera se moviera y, por acto reflejo del destino, el rodillo tocara indiferente un cable de alta tensión. Llegó al hospital todavía conciente pero ya la descarga le había incendiado el cerebro. Su fortaleza hizo que sobreviviera cuatro días. Ahora, con la tristeza que sólo el tiempo podrá disipar, he de decirte, mi querido Maestro, que ya nos tocará de nuevo reorganizar el mundo al son de vivificantes cubas libres, el "Amor, amor" de Gabriel Ruíz y la conversación interminable. Espero, sin embargo, que no sea pronto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3623899782777306689?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3623899782777306689/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3623899782777306689&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3623899782777306689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3623899782777306689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/11/miguel-angel-canizo-1942-2011-creo-que.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8119302689295996966</id><published>2011-11-04T10:37:00.008-06:00</published><updated>2011-11-04T12:27:57.582-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Enrique Romo (1960-2011)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace una semana que Epigmenio León me escribió para decirme que Enrique Romo había fallecido, entendí por fin que, a veces, la vida no vale nada. Amigo durante los últimos diez años, Enrique fue un incansable promotor cultural que se formó al amparo de, quizás, el hombre que más sabe de difusión de la cultura en México: Víctor Sandoval. Pero más allá de eso, faceta como se le ha recordado los días recientes, Enrique fue una excelente persona y mejor amigo. Hace un mes había hablado con él y me dijo que estaba por salir la reedición de una antología de crónicas sobre la ciudad de México, en la que, hacía un año, había tenido la generosidad de invitarme. Jamás imaginé que no volvería a escuchar su voz. Y fue precisamente en la presentación de la primera edición de esa antología, la última vez que lo vi. Fuimos a comer al Gallo de oro en el centro de la ciudad de México y nos pusimos al corriente. Me dijo que llevaba varios meses sin beber y no había tenido ninguna recaída últimamente. También, con una tranquilidad de alma sólo ocasionada por la bonhomía, el rostro se le iluminó cuando me habló de su nueva experiencia como abuelo y de que estaba feliz porque su hija y esposo se habían ido a vivir con él. Me comentó sobre los nuevos proyectos que pretendía mostrarles a las autoridades culturales en turno para obtener financiamiento y poder cristalizarlos. Por último me platicó de una reciente relación que había tenido que terminar porque se sentía acosado. Fue una confesión de un espíritu sobrio. Mientras, como ahora me arrepiento, yo me embriagaba a briosos corcelazos de tequila. Camino al metro le pregunté cómo se sentía por la reciente muerte de su hermano, el trovador Marcial Alejandro. Hasta ahora comprendo su respuesta, incómoda cuando la dijo: "En realidad creo que no lo he digerido; no he pensado ni siquiera en entristecerme porque nos veíamos poco y pienso que con tan sólo con levantar la bocina, él va a estar ahí". Ésa es la sensación en mi pellejo por la partida de Enrique: la testaruda negación de que nuestra gente ha decidido una ruta que no tiene marcha atrás. Es hora, pues, de que la conmoción causada por la marcha de la gente justa como Enrique se mantenga por la vía adecuada e insista en eso que él enarboló a lo largo de su vida: el trote lento pero constante y seguro de la promoción de la cultura y el resplandor omnipresente de la amistad sin cortapisas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8119302689295996966?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8119302689295996966/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8119302689295996966&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8119302689295996966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8119302689295996966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/11/enrique-romo-1960-2011-hace-una-semana.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2328795753241673579</id><published>2011-10-27T19:15:00.004-05:00</published><updated>2011-10-27T19:27:18.383-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAS en Coyoacán&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El próximo martes primero de noviembre presento el libro &lt;em&gt;Archivo Lowry&lt;/em&gt; de mi querido amigo Raúl Ortiz y Ortiz. Me acompañarán en la mesa Alberto Rebollo y Ángel Cuevas. Raúl es el traductor de &lt;em&gt;Bajo el volcán&lt;/em&gt; de Malcolm Lowry y, sin que suene a exabrupto, es la mejor traducción al español que he leído. En &lt;em&gt;Archivo Lowry&lt;/em&gt;, Raúl publica una serie de textos inéditos de Lowry y documentos poco conocidos sobre su vida. Se trata de un volumen fundamental y obligatorio para todos los interesados en la obra de Lowry. La presentación será a las 12 del día en la Casa Azul, alias Museo Frida Kahlo (Londres 247, esq. Allende, Col. del Carmen, Coyoacán, DF).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2328795753241673579?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2328795753241673579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2328795753241673579&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2328795753241673579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2328795753241673579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/10/cas-en-coyoacan-el-proximo-martes.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8360282571249677995</id><published>2011-10-20T16:20:00.018-05:00</published><updated>2011-10-21T11:42:33.441-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;De regreso al quirófano (o algo)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una mancha negra en el labio inferior. Homero dijo Ve con un dermatólogo para descartar cualquier cosa. Fui. Le hablé de la flamante mancha, de la psoriasis. Desvístase dijo con estetoscópica puerilidad. Lo hice y me acosté en la mesa de exploración (casi me parto la madre al pasarme de largo: sobra decir que soy un poco grande para esas camas). Me auscultó transformándose en gambusino californiano que examina las condiciones de su pepita de oro y concluyó: lo de la psorasis está localizado y no es tan grave, además es muy común en gente gorda (aquí utilizó otra palabra como robusta pero sabemos que a los médicos no les queda eso de la gentilidad); lo del punto negro lo más probable es que sea benigno pero no está de más quitarlo y mandarlo a analizar. Lo podemos hacer cuando usted quiera, ¿Ahorita puede ser, doctor? Sí, Haga pues lo que tenga que hacer. El médico pidió un equipo para biopsia y me inyectó anestesia en el labio. Después de unos segundos y sentirme Angelina Jolie³, sólo alcancé a observar que se me acercaba con otro instrumento pernicioso (todos los instrumentos médicos lo son, desde el bisturí hasta el estetoscopio. Quizás resuelven los problemas, pero por lo general son portadores de malas noticias antes, durante y después de ser utilizados, como el electrocardiógrafo y su tenebrosa línea horizontal). Cerré los ojos y esperé a que Dios decidiera. Y la decisión tardó: el médico, que en principio me había convencido de la cirugía por la vehemencia de su discurso, empezó su labor. Era obvio que me estaba haciendo una incisión para quitarme ese lunar inocuo que acaso había sido causado por la mordida de alguna novia antropófaga, pero como mi apellido ya era Jolie³ no sentí absolutamente nada. El problema fue cuando intentó quitar el pedazo de carne. Como siempre he sido muy celoso de cualquier parte de mi cuerpo que tengan a bien podarme, mi epidermis adoptó una diestra estrategia defensiva para repeler al agresor. Fue así como supe que había un contratiempo: la mancha voraz se transformó en sanguijuela testaruda que tenía como consigna un beso francés ad infinitum. Entonces a jalar con más fuerza y ya no eran el labio lo que estiraba sino toda la cabeza, como felación bocarriba. Y vamos de nuevo y nomás me faltaba el aro en las encías para ser parte de un ritual africano. Y una vez más y el bicho por fin capituló ante las falanges ensagrentadas de un galeno que festejó su batalla más encarnizada sostenida con un lunar. Lo aisló en un tubito de ensayo como de muestra de perfume y dijo Los resultados están en unos días. Ahora, mientras espero los análisis, he de residir en esa conocida y extraña ambivalencia del Bien y el Mal, como aquel otro muchacho que también tenía una mancha, perdón, que era de La Mancha y tampoco sabía qué pasaba. El labio, mientras tanto, tiene tres puntos de sutura e hilos por todas parte. Aunque me sienta más pavo relleno que otra cosa, en la colonia ya me empiezan a llamar, con justa razón, el Frankenstein de la Del Valle o el Prometeo hirsuto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PS. Mis pasos por las salas de operaciones, quirófanos y consultorios que tienen equipos para biopsias, me hicieron recordar uno de los mejores cuentos que he leído. Es de mi querido amigo, que en paz descanse, Sergio Galindo. Se llama "El esperante" y puede leerse &lt;a href="http://books.google.com/books?id=N5ZAGSGb6iUC&amp;amp;pg=PA199&amp;amp;lpg=PA199&amp;amp;dq=%22El+esperante%22+%22Sergio+Galindo%22&amp;amp;source=bl&amp;amp;ots=NP82Ao5dci&amp;amp;sig=fcLLy1sjZut_FsNHE7bqegr73_M&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=C5KgTqezL6m3sQLUkemSBQ&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=1&amp;amp;ved=0CB0Q6AEwAA#v=onepage&amp;amp;q=%22El%20esperante%22%20%22Sergio%20Galindo%22&amp;amp;f=false"&gt;aquí&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8360282571249677995?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8360282571249677995/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8360282571249677995&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8360282571249677995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8360282571249677995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/10/de-regreso-al-quirofano-o-algo-una.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8191585799832144498</id><published>2011-09-27T16:17:00.022-05:00</published><updated>2011-09-28T18:47:53.650-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El ermitaño&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Hay un terciario que me cree Jesucristo, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;lo cual,&lt;/em&gt;&lt;em&gt; como tú sabes, todavía no soy.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Malcolm Lowry, "Carta a Conrad Aiken", 1937.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El cuerpo parece salirse de sí mismo (deja la roca en las extremidades). La pesadez doblega la entereza, y la necesidad de moverse se ancla sin éxito en el eje de las piernas. Se dice que el hombre está solo (¿cuál será la escrupulosa definición de soledad?). Lo cierto es que las evacuaciones han regresado a su intermitencia voluntaria: hay una decantación del alma que sospechosamente hace pensar que ésta existe.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El problema ha sido, como siempre y acaso nunca más, los principios dobles. Al comienzo, pues, estaba una carta sin destinatario y de remitente dudoso. Se rumora, y es una hipótesis asequible, que Dios antes de crear el mundo, la escribió. La incógnita, y ésa es naturalmente el secreto de la creación, es a quién estaba dirigida (quizás el mayor misterio hierático junto al origen de la esposa de Seth). En ella se narraba la epifanía por la que se creó el universo. Antes de eso, y puesto que hablamos de un personaje omnipotente, Nuestro Señor inventó el lenguaje (más tarde lo atomizaría con una broma tan feroz como categórica llamada Babel). &lt;em&gt;Yo soy el que soy &lt;/em&gt;(el antecendente inmediato de &lt;em&gt;You know who&lt;/em&gt;, alias el Maestro Voldemort) concibió el lenguaje para poder expresarse con espontaneidad y reflexionar sobre su labor. Las conclusiones de los expertos sobre el episodio son reveladoras: Dios le escribió la carta a una mujer y le confió su mundo nuevo: fue incapaz de quedarse callado sobre la existencia y autoría de su obra maestra; también, por adición natural que hubiera entendido un niño recién nacido (detalle que no estuvo contemplado en la Creación*), fue la confirmación de que Nuestro Señor estaba enamorado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que hoy día, en las postrimerías de septiembre, ésa es mi condición: ser como Dios y su soledad pero sin ser él, ostentar en las llagas de los dedos una carta sin destinatario y remitente, estar enamorado sin saber de qué (ya decir quién sería de un optimismo crudelísimo) y, como no le ocurriría a ninguna divinidad seria, padecer las inclemencias de un estómago sucio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;*De hecho, ésta es una nueva confirmación de que el actual debate en México sobre el aborto, sobre todo si pensamos en la postura y ¿razonamientos? de los católicos, no ha lugar. Si a Dios le hubiera interesado el tema como condición sine qua non de la Creación, hubiera fecundado un cigoto para colocarlo ex profeso en el vientre de sus confianzas (sobra decir que también manufacturado por él). En cambio, optó por crear a un hombre a su imagen y semejanza (claro que fue sutilmente travieso: no lo hizo Dios) y a una mujer que moldeó de una costilla del susudicho, como si fuera res, y no de una porción mínima del cerebro o el corazón (de ahí que se desprenda la conocida tesis de que Nuestro Señor es el primer machista que conocemos). Por eso Dios, como su viejo camarada de grandes batallas, el Diablo, siempre ha sido un gran lingüista. De esta manera, se concluye que la fecundación (hoy día le llaman concepción; de cariño le podríamos decir Conchita) es el mito genial de la creación y el argumento subnormal, apócrifo y baladí de los antiabortistas (amén de que no hablan de los cien mil espermatozoides que asesinó un cabrón fratricida en la carrera por echarse el óvulo).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8191585799832144498?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8191585799832144498/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8191585799832144498&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8191585799832144498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8191585799832144498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/09/el-ermitano-hay-un-terciario-que-me.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2443896629347440915</id><published>2011-07-30T09:39:00.003-05:00</published><updated>2011-09-13T12:22:07.496-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Diario de la Toscana II&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi sobrino Noel no habla español; el italiano es su primera lengua y Nicla, su mamá, le ha hecho aprender francés. Noel tiene debilidad por dos personajes indiscutiblemente célebres: el maestro Alessandro del Piero y las iguanas guerrerenses. También, a su escasa edad, ha cometido un triste y lamentabilísimo error del que se arrepentirá el resto de sus días: en una decisión tan rotunda como ridícula, ha concluido que su equipo de futbol en México serán los Mininos de la UNAM (uno más: ¡mi reino por un poco de inteligencia en este mundo!). Noel tiene ocho años y el otro día fuimos a jugar futbol al parque. Ahí me enteré de una segunda, penosa, equivocación: me confesó que si a algún jugador mexicano escogería en su videojuego de futbol, ése sería un conocido traidor llamado Paco Palencia. Pero Noel es un buen niño: lo único que pide cuando vamos al súper es un chocolate Kínder, ésos que tienen un juguetito para armar en sus entrañas. Como está de vacaciones me llevó a conocer el museo de sitio del anfiteatro romano que está detrás de su casa. De hecho, cuando Nicla se enoja con su hijo, suele arrojarle los juguetes al anfiteatro, ahí donde épicos gladiadores godoteaban estoicos para jugarse la vida. Él naturalmente se enoja y lanza un ¡Vaffanculo! y alguna increpación en español (las majaderías tepiteñas son los únicos términos en mexicano que conoce. De hecho se le ha desarrollado el hábito de pinchearme con lingüística suficiencia). Pero el último gran problema de Noel no tiene que ver con sus preferencias futbolísticas (olvidaba mencionar que cuando le dije que había escogido el equipo equivocado y le hablé de la eterna seguridad que le daría irle a la gloriosa Máquina Celeste, espetó con certeza etrusca: "¡Pinche Cruz Azul!") es que en su repertorio de canciones sólo existen dos: "Redemption song" y "La marsellesa". Ambas las tararea o canta según su estado de ánimo y no hay poder humano que lo calle o le haga cambiar de canción (bueno, dos veces entonó el "Guacaguaca" de Shakira con ilustres gritos toscanos). Pero lo realmente calamitoso de esa tendencia de Noel por el himno francés es que me he cachado cantándolo más de una vez, bueno tarareándolo porque desconozco su libertaria letra. Eso, a su vez, ha provocado dos situaciones siniestrísimas: que odie a los franceses un poco más y el reconocimiento apriorístico de que el 5 de mayo jamás existió y todos llevamos un pequeño Abraracurcix en nuestro ser. Cuando Noel vaya a México, para que entienda de una vez por todas cómo están las cosas y, como si fuera un Alex &lt;em&gt;Nadsat&lt;/em&gt; DeLarge posmoderno, le haré pasar por sesiones intensivas de partidos del Cruz Azul (ya tengo las gotas para los ojos). La música de fondo no será la novena de Beethoven sino una refinada selección de Juanga y Los Tigres del Norte. A ver de qué cuero salen más correas, pues.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2443896629347440915?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2443896629347440915/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2443896629347440915&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2443896629347440915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2443896629347440915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/07/diario-de-la-toscana-ii-mi-sobrino-noel.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6005008858414953704</id><published>2011-07-26T18:26:00.009-05:00</published><updated>2011-09-03T13:15:05.453-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Diario de la Toscana I&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La psoriasis ha brotado de nuevo. Su presentación es más violenta, más escandalosa. Desde que abandoné las gotas de mi energía líquida pasada por pelo de oso polar, la grieta se ha endurecido y profundizado. La lucha es entre dos paredes babilónicas al interior de mis nudillos. Además he vuelto a sudar por las noches. La almohada amanece húmeda en su totalidad, como si la hubiera hecho naufragar en el bidé de la casa: todo hogar italiano tiene uno; de hecho los habitantes de aquí se sorprenden cuando se enteran de que en otros lados (todos los demás países, por ejemplo) no suelen existir. Nicla, la esposa de mi primo Michael, me pregunta desconcertada: "¿Cómo se lavan la cola cuando van a salir?". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sudor no es cosa nueva: de día, cuando la conciencia evita el sueño del naufragio, el agua salada brota de igual forma, como si se exprimiera una esponja, como si se expulsara la vida. La grieta y el oceano nocturno no han eclipsado, sin embargo, la felicidad cotidiana: esa sensación de bienestar y fruición que sólo ocurre cuando las piezas del rompecabezas vivencial se colocan correctamente con los ojos cerrados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6005008858414953704?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6005008858414953704/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6005008858414953704&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6005008858414953704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6005008858414953704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/07/diario-de-la-toscana-i-la-psoriasis-ha.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8443179218980518289</id><published>2011-07-19T12:43:00.002-05:00</published><updated>2011-08-30T20:37:20.254-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Apuntes teutones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde la segunda Guerra Mundial, Alemania es un país que no está acostumbrado a perder (creo que en la gran Guerra tampoco lo estaba pero lo tomaron con sabiduría ecuménica). De las tantas actividades en la vida hay una en la que particularmente no le suceden los fracasos muy a menudo: el futbol. Como todavía es julio, mi mes favorito y el idóneo para los lugares comunes, me iré con el célebre del exfutbolista inglés Gary Lineker: "El futbol es un juego de 11 frente a 11 en el que siempre gana Alemania". Aunque, insistiremos en ello, hace ya algún tiempo que los anales no merecen su presencia grabada en letras doradas. El punto es que últimamente suelen salir vencidos, aunque mientras participen en un torneo el pueblo alemán siempre tendrá la firme certeza e inmarcesible convicción de que el tarro será levantado (por favor, si son visigodos posmodernos: dejémosle las copas a los franceses). El Mundial de 2002 me tocó durante un largo viaje por Europa. Después de ver la final Brasil-Alemania con unos amigos en Maastricht, por obra y gracia de algún holandés que detectó el 15 por ciento de mi sangre alemana (los holandeses practican un oído peculiar hacia los alemanes por 1.-Holanda no es un país y 2.-cuando los han invadido, en particular los alemanes, no han metido las manitas y acto seguido les entregan el país), me embriagó con un coctel que incluía Amstel, Heineken y un hash marroquí dudosísimo y me depositó en el primer tren a Munich. Amanecí en la estación bávara sin saber bien a bien dónde estaba hasta que una multitud enclavada en el centro de la estación hizo el favor de, por sus loas, darme razón del lugar. Había una pantalla gigante a la mitad del pasillo principal en la que se transmitían escenas de la llegada de un avión. La gente estaba a la expectativa y vio atenta y en silencio el aterrizaje de la aeronave, cómo se acomodó al lado de la pista y el momento en que se abrió la puerta principal. Se trataba de la llegada de la selección alemana de futbol a su tierra. En condiciones normales, el primero en salir hubiera sido el entrenador, en esa época el gran maestro Rudi Vöeller; pero no fue así. En un acto que sólo se interpreta como una reafirmación nacionalista o un misterioso gesto de indulgencia nibelunga, Vöeller tomó del brazo al capitán del equipo, Oliver Kahn, y lo lanzó al ruedo como primer espada para bajar del aeroplano. Recordemos que Kahn (ningún parentesco, concesivo lector, con el Gran Gengis), en la final de ese Mundial, había cometido un error grosero en el primer gol de Brasil, que le abrió el camino a la verdamarela para conquistar el pentacampeonato. Así las cosas, Kahn se presentó en su país y, sin haber tocado tierra, recibió la más larga ovación que ha existido para alguien que en otro contexto merecería la horca (fue un yerro imperdonable para alguien que se vanagloriaba de ser el mejor portero del mundo). Ahí, en la estación de trenes de Munich, atestigüé de nuevo los contrastes mundanos de la vida: los alemanes recibían con furor a un héroe trágico y el portero, cual avestruz resucitada salida de una obra de Peter Handke, saludaba a la plebe como hijo pródigo (cabe señalar que, aunque capitán, Kahn tenía serías dificultades para hilar dos frases seguidas en su idioma natal; para ser más específicos, se expresaba peor que Bastian Schweinsteiger, nuevo portador del gafete, que en su juventud había sido pastor de ovejas en las dehesas de Bavaria). Un dato fundamental que ejemplifica la debacle teutona del siglo XXI fue que en 2006, cuando el Mundial se celebró en Alemania, festejaron el tercer lugar como si hubieran su primer campeonato.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues bien, hace algunos días estaba en Alemania. Fui a visitar a mi amigo Jerónimo que vive en Dusseldorf. Ahí me alcanzó Anne, amiga berlinesa y ciudadana del mundo, que hacía un curso como &lt;em&gt;negociadora&lt;/em&gt; (os lo juro) en un pueblo rabón cerca de Colonia. Como es de sobra sabido, en estos días se festeja el Campeonato femenil de futbol en Alemania y el pueblo alemán tenía otra oportunidad de reafirmación nacionalista: los automóviles, como en 15 de septiembre, mostraban ufanos su bandera tricolor en el parabrisas. Al llegar a Dusseldorf, el tema natural de conversación fue el Mundial Femenil: Jermoc, en un plan categóricamente germanófilo pero con sapiencia contundentísima, me platicó todos los detalles de la selección femenil alemana: que la portera era novia de la defensa central y la celaba por los fajes que les metía a las delanteras; que la mejor jugadora, Birgit Prinz (creo que era su fan porque se llama igual que su esposa) la habían sentado por sus malas actuaciones y que al día siguiente SU selección golearía a Japón para que de una vez por todas los nipones entendieran cuál había sido el único pilar trascendental del Eje Berlín-Roma-Tokio. Cuando llegó Anne, mi sorpresa se incrementó: mi muy querida amiga Anófeles Becker estaba al tanto de todo y, cómo no, también esperaba con ansiedad el encuentro. Decidimos, entonces, ir a un tugurio llamado Zakk, en donde una semana después tocaría Molotov. En el escenario habían colocado una pantalla gigante (les reteencantan ese tipo happenings a los alemanes) y el público se sentó en unas banquitas de madera puestas muy artesanalmente y que seguro quitarían para recibir a los merluzos decadentes de Molotov-que-le-van-a-los-Mininos. Ante ese ritual a gran escala, no me quedó de otra que reccionar con el mayor decoro al que aspira un mexicanito en el extranjero:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;-Yo le voy a Japón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jermónimo y Anófeles se miraron con el máximo gesto piadoso del Ruhrgebiet y siguieron bebiendo su Franciscana. Cuando cayó el gol de la japonesas hubo un rumor de incomprensión y un grito ahogado del mexicanito que, aunque fervoroso, no era estúpido porque obviamente en el congal había un habitación en donde se podía armar, ipso facto, una cámara de gas. Jermoc empezó a exigir en fino mexicano "Mete a Birgit, pendeja; métela" y Anófeles a hacer un ejercicio tántrico para evitar las lágrimas. La árbitra pitó el final del partido y, contrariamente a lo que hubiera pensado, ningún corazón a la orilla del Rhin dejó de latir; estaba ante una nueva y ya conocida realidad de los alemanes en el deporte: esa común, aunque triste sensación, de acostumbrarse a perder. Saliendo del Sakk no hubo ningún auto con banderita, ningún claxon que se perdiera en su carrera ni una sola voz anónima dicendo prost que retumbara en esa célebre cantina del mundo llamada Dusseldorf. Jermoc y Anne caminaron delante de mí sin decir palabra. Yo me apiadé de su desgracia hasta que el sentido común pudo más que la taciturnidad de la noche: "Pues una última chela, ¿no?". Ellos, como la única frase que alguna vez citaré de Benedetti, cerraron los párpados pesados como juicios.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8443179218980518289?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8443179218980518289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8443179218980518289&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8443179218980518289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8443179218980518289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/07/apuntes-teutones-desde-la-segunda.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2990270446630505970</id><published>2011-07-18T03:12:00.001-05:00</published><updated>2011-08-26T11:51:09.107-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Brasil-Paraguay&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cómo se puede ganar cuando tienes en tu equipo a un Ganso, un Pato, un Lucas y encima de ellos (o abajo, para que no terminen chorreados) a Elano (que dejó fuera a Kaká)? ¿O cómo se puede ganar cuándo tienes en la portería a un hombre Justo? You tell me...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2990270446630505970?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2990270446630505970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2990270446630505970&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2990270446630505970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2990270446630505970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/07/brasil-paraguay-como-se-puede-ganar.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8960617295973887902</id><published>2011-07-05T08:08:00.011-05:00</published><updated>2011-07-18T01:56:48.042-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Diario helvético I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como los suizos son personas con déficit anual de sol, cuando suele salir, ora sí que a flor de piel, no pierden un instante para disfrutar de sus bondades. Estoy en una playa sui géneris a orillas del río Ródano en Ginebra. La diferencia con las del Defe es que aquí hay agua natural pero no arena artificial: les bastan unos tablones de unos cuantos metros para poder hacinarse felizmente. Al ser la puesta del sol a las diez de la noche, la gente viene a darse un raudo chapuzón saliendo del trabajo. Lo de raudo es al pie de la letra: estoy viendo a tres muchachas que llegaron hace 15 minutos; prestas se encueraron, se tendieron diez minutos para, digamos, un tostado a fuego lento, dijeron merde cuando uno de los pocos gordos que hay en este país las salpicó y ahora se han vestido (de oficinistas de nuevo) y ya se van con la piel a medio cocer, cruda, para ser más precisos. Un detalle, no obstante, que atisbo en este momento, es que la corriente del río es de eyaculación precoz: rápida y furiosa. Cuando alguien se lanza un clavado, en dos segundos ya está a diez metros del lugar de acuatizaje; otra minucia (que también voy descubriendo) es que se puede nadar armónicamente con los patos, hacer gárgaras al alimón con ellos y retarlos a una carrera parejera (¡si es Suiza, for Christ's sake!, el territorio donde el papa escoge a sus efebos, perdón, a su guardia de honor para llevarla al Vaticano). Mañana regresaré ya con traje de baño y les enseñaré a los patos helvéticos una evolución que, seguramente, incluso los de su especie desconocen en estos lares de calles trapeadas: nadar como el pato Lucas: de muertito y echando un chorro de agua hacia arriba. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8960617295973887902?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8960617295973887902/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8960617295973887902&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8960617295973887902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8960617295973887902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/07/apuntes-euroconcentricos-i-como-los.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1146402065746244194</id><published>2011-06-09T11:29:00.009-05:00</published><updated>2011-10-21T00:09:05.160-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Diseases&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;1)&lt;/strong&gt; Llevo dos semanas enfermo: un bicho desconocido ha atacado alguno de mis intestinos y me ha causado una briosa infección (la flora intestinal se ha convertido en fauna silvestre integrada por esas bisagras entre ambos mundos llamadas plantas carnívoras y solitarias golosas). El retrete es ahora mi mejor amigo. Cada 15 minutos me recibe afable con un cortés Welcome back. La comida, por el contrario, es de esos personajes que con el tiempo adquieren el apelativo de enemigos íntimos; males necesarios, pues. El antibiótico que me recetaron no hizo el efecto esperado y me atemoriza que en cualquiera de esas febriles evacuaciones se me vaya por ahí algo más que líquido amarillo, algo así como la parte ecuménica de mi integridad. Como nada funciona, he intentado desempacharme a cucharazos de aceite de oliva y reconstruir la flora con lactobacilos. Esperaré unos días, si no, mi nuevo nombre será, sin más, el de ese personaje de Astérix llamado correctamente Acidonítrix.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2)&lt;/strong&gt; Hace unas semanas fui con Homero, mi médico brujo, y me dijo que la psoriasis la trataríamos con un método distinto: descargas eléctricas con su flamante Rife machine, mejor conocida como "beam ray machine". Cabe destacar que Royal Raymond Rife fue un célebre inventor que pretendía curar algunas enfermedades a través de frecuencias eléctricas inducidas; éstas eran elaboradas ex profeso para aniquilar los microbios causantes de la patología. Así, Rife confiaba en mitigar enfermedades como el cáncer a través de frecuencias hertzianas. Sin embargo, su máquina no tuvo el impacto necesario en su época (los treinta del siglo pasado) porque fue víctima de una conspiración organizada por la American Medical Association. Según consta en el libro &lt;em&gt;The cancer cure that worked&lt;/em&gt; de Barry Lynes, la "beam ray machine" en efecto curaba el cáncer pero la AMA se encargó de desprestigiar a Rife para hacerlo pasar como un charlatán. El tema es que la máquina de Rife se ha vuelto a poner de moda y he recibido mis primeras descargas eléctricas. Como llevo semanas sin beber una gota de alcohol no corro el riesgo de chayocastellanizarme.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;3)&lt;/strong&gt; Antier regresé con Homero. Simplemente iba a que me dieran choques eléctricos en las manos por lo de la psoriasis, pero le platiqué de mi épica conversión al Hombre líquido de los X-Men y que recién había dejado un pedazo de mi alma en su aséptico baño, no una vez sino twice. Olvida por ahora la psoriasis, dijo. Me acosté en la mesa de exploración, hizo los pases mágicos de rigor y dijo ya está: tienes una variante de salmonela. Ésta es tu medicina y vamos a darte unas frecuencias. Fue así como una vez más fui testigo de una nueva vejación a mi honor. Me acostaron bocarriba, me pusieron placas metálicas en la espalda baja y en el vientre y me rodearon con toallas húmedas como si fuera un pinche Niño envuelto; las descargas empezaron como si quisieran hacer de mi torax un pollo a la parrilla. Fue media hora de ignominia que me ha costado superar. Ahora regresaré un par de semanas más para continuar con las frecuencias de las manos, aunque nadie me quitará de la mente que la salmonela será de hoy en adelante una anguila eléctrica en el lugar destinado a los intestinos de los seres humanos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1146402065746244194?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1146402065746244194/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1146402065746244194&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1146402065746244194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1146402065746244194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/06/diseases-1-llevo-dos-semanas-enfermo-un.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8107775863214549781</id><published>2011-06-03T19:49:00.013-05:00</published><updated>2011-06-09T12:37:08.607-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El regreso del Jamaicón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En España hay un reality show, en el que intervienen jóvenes futbolistas, llamado Cracks TV. No sé bien a bien en qué consista pero parece que la idea es que los nuevos valores del balompié muestren su destreza ante la mirada televisiva del respetable. El formato incluye tanto a chamacos españoles como de ultramar. Por ejemplo, hay un panameño, un argentino, un colombiano y... un mexicano (como en los chistes, but of course). El programa está apadrinado por la sapiencia del maestro Zinedine Zidane y la realeza del príncipe Enzo Francescoli. Pues bien, lo realmente trágico del tema es que el mexicanito en cuestión, Diego Martínez, forma parte de la sub-17 de la heroica Máquina Azul. Como el verano se acerca (incluido el mes de mi relación amor-odio: julio), he terminado el semestre con los neardentales de mis alumnos y lo único que hago es preparar mi viaje al Festival de Jazz de Montreux (un eufemismo nuevo del dolce far niente), entré en la página del concursillo. El párrafo principal dice así:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Son cinco los días que llevan los 18 cracks de esta edición viviendo esta gran experiencia. En el día de hoy, sobre el césped, se ha podido comprobar cómo la competición se endurece cada vez más. El míster, Lobo Carrasco, advierte: "El que no cumpla sus objetivos personales saldrá de la Academia". Fuera del terreno de juego, Israel, el granadino del Centro de Menores, se mostraba entusiasmado por la sensación de libertad que siente dentro de la Academia; en contraposición, el mexicano Diego rompía a llorar acordándose de sus seres queridos".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como se verá, el fantasma del Jamaicón Villegas sigue merodeando a los mexicanos en el extranjero; sin embargo, ahora las diferencias son acaso de matiz. El joven Martínez no lloró por su mamacita, los tacos, la birria que no había comido o por la "cena de rotos" que debía engullir; el llanto del cementerito vino porque extrañaba... a su novia, y pensaba naturalmente que estaba siendo engañado (claro, él, entre puros hombrecitos, cómo podría engañarla). Y luego de cinco días. Cuando yo era estudiante en la facultad, había una pinta en uno de los mingitorios que rezaba: "Piensa que en este momento tu novia puede estar cogiendo con otro güey". Todo mundo trazaba la sonrisita típica de "sí, como no", aunque para sus adentros también todos pensaban que era algo probabilísimo. Las lágrimas del cementerito no vinieron de extrañar el arrumaco con la damisela sino de que intuía su posible faena con un minotauro defeño. Ya veremos cómo le va en su reality, aunque yo, y no es que sea mala persona sino que estoy harto de golpes, lágrimas y subcampeonatos, le escribiré a Billy para que a la brevedad posible transfiera al chamaco a las fuerzas básicas del América.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8107775863214549781?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8107775863214549781/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8107775863214549781&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8107775863214549781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8107775863214549781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/06/el-jamaicon-vive-en-espana-hay-un.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5263390296044119796</id><published>2011-05-05T09:08:00.011-05:00</published><updated>2011-05-05T10:53:52.665-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Últimos tragos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cómo se detecta el dolor ajeno? O más aun: ¿debería vislumbrarse el sufrimiento de los otros para evitar que se lancen por la borda? Hart Crane y el &lt;em&gt;Orizaba&lt;/em&gt; eterno. He de decir, puesto que el metal ardiente no intercambia la piel que carboniza, que lo primero es imposible y lo segundo, innecesario. Hablemos, pues, del dolor. A veces se presenta como daga incadescente que tiene a bien hacer un tour licencioso por el hígado y el páncreas. Pero también está ya no la flama sino el pesar sobre la sien, ése que cuestiona si la cabeza puede mantenerse en su sitio. Guillotina de algodón. Y aunque pueda hablarse de miedo, sí, ese temor inmarcesible como el de Bambi, hay una sensación más como de desapego a la entraña, a los rápidos del caudal sanguíneo. Porque tampoco es la puñalada en el vientre; es más bien el descenso inmaculado, la caída libre en repetición eterna. El dolor viene de la conciencia de Sísifo y está en el insólito y petulante cerro donde la piedra es mundo (un nuevo calvario para Atlas). Por eso las decisiones últimas, como los buenos tragos, vienen de esa minúscula y cotidiana actividad de abrir los ojos y cerrarlos. ¿Por qué temerle a la muerte si tiene ganada la carrera parejera? La ecuación es absolutamente justa y pertinente: si nunca más volveré a vivir sin dolor, ¿vale la pena entregarse las horas que restan a una batalla que se tiene perdida de antemano? No lo sé. Lo que sí sé es que uno no está solo, y en la medida en que uno abandone el frente renunciará, asímismo, al último retazo de humanidad. ¡Exijámosle piedad al carnicero en turno! Abandero, pues, una máxima que acaso me acerque más al ataúd: lo importante son los seres humanos. El problema es cuando uno cree que está por encima del otro, en cualquier perímetro, en cualquier aventura. El problema viene cuando se pretende hacer las veces de la divinidad correspondiente y se aseveran cosas como Tú no tienes que sufrir por eso o Yo tengo la respuesta a lo que te pasa. Ahí es cuando uno está sólo y solo (¡devuélveme mis tildes, pinche RAE!) ¿Cómo se detecta, se identifica el dolor ajeno? Su imposibilidad hace que la intenciones se pierdan en la voluptuosidad perniciosa de la buena voluntad. Las pieles, como los rostros, están diseñados para cuerpos específicos. Fuimos, ante todo, sastres de nosotros mismos. ¿Hay que vislumbrar el sufrimiento de los otros? Es intrascendente. Ante ello, la única opción es el silencio, y escuchar atentos cuando el cuerpo mallugado lo ruegue, con la sapiencia y templanza amoral de aquellos que pretenden convertirse en compañeros de viaje.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5263390296044119796?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5263390296044119796/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5263390296044119796&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5263390296044119796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5263390296044119796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/05/ultimos-tragos-como-se-detecta-el-dolor.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1128864657634993092</id><published>2011-05-03T10:49:00.005-05:00</published><updated>2011-05-03T11:45:03.136-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Obsama&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mucha tinta correrá después del asesinato de Osama Bin Laden. A mí sólo se me ocurren tres preguntas ingenuas, dos de orden legal y una moral: en un estado de derecho, ¿es un acto de justicia asesinar a un ser humano sin un juicio previo? ¿Enviar un comando a un país extranjero para matar a un supuesto líder terrorista no se llama, en buen español, violación de la soberanía de una nación, ergo, invasión? ¿Después de un asesinato, independientemente de que el abatido haya sido Lucifer (aunque hay quienes consideran viable la muerte del Diablo), no es un acto de bonhomía y nobleza entregar el cadáver a los deudos para llevar a cabo sus exequias? En fin, se trata sólo, insisto, de preguntas ingenuas pero que acaso no habría que soslayar. Una última duda: ¿y si utilizaron un doble y en unos días se difunde un nuevo video de Bin Laden? Como dice &lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2011/05/03/index.php?section=opinion&amp;amp;article=028a1mun"&gt;Robert Fisk&lt;/a&gt;, ni la Divina Providencia será suficiente para ayudarle y Barack Obama perderá la siguiente elección.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PS. Ora sí la última pregunta ingenua: ¿se merece el premio Nóbel de la paz una persona que ordena la muerte de otra?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1128864657634993092?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1128864657634993092/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1128864657634993092&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1128864657634993092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1128864657634993092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/05/obsama-mucha-tinta-correra-despues-del.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1619302345805005183</id><published>2011-03-29T15:59:00.011-06:00</published><updated>2011-03-30T19:51:37.742-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Misiva en solidaridad con Javier Sicilia&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer fue encontrado sin vida Juan Francisco Sicilia Ortega, hijo de nuestro querido amigo Javier Sicilia. El cuerpo de Juan Francisco fue hallado en un automovil en Temixco, Morelos, junto a los de otras seis personas; estaba amarrado de las extremidades y con signos de asfixia. También tenía el tiro de gracia. Más allá de condenar firmemente el asesinato y no dejar de sorprenderme por la ominosa violencia que se vive cotidianamente en este país, me sumo con el corazón en la mano al duelo de Javier y le ofrezco mi solidaridad absoluta. La mayor injusticia en el asesinato de Juan Francisco viene de que los padres no tienen por qué ver morir a sus hijos. Cuando un orden natural de las cosas se ve vulnerado, la marcha atrás nos hace pensar de nuevo en nuestra poquedad, en la miseria endémica a la que sigue siendo lanzado el ser humano. No hay mayor dolor que la muerte de un hijo, una hija, y uno no tendría por qué enfrentarlo. Pero es en estos instantes de zozobra aparentemente implacable en los que la humanidad debe mantenerse a flote y sincerarse con ella misma. Que el abatimiento y la mancilla fortalezcan nuestro talante; que se haga de él un bastión de resistencia indómita. ¡Fuerza, Javier, que tú como hombre de fe sabes que, aun con dolor, la vida, tu vida, Maestro, sigue hacia adelante!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;Carlos Antonio de la Sierra&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1619302345805005183?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1619302345805005183/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1619302345805005183&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1619302345805005183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1619302345805005183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/03/misiva-en-solidaridad-con-javier.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5069352380262471845</id><published>2011-03-04T12:39:00.001-06:00</published><updated>2011-03-04T12:41:39.128-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Conclusiones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablemos sobre el amor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...), (...), (...), (...), (...) ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5069352380262471845?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5069352380262471845/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5069352380262471845&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5069352380262471845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5069352380262471845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/03/conclusiones-hablemos-sobre-el-amor.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1547443161075180152</id><published>2011-02-22T11:51:00.029-06:00</published><updated>2011-02-23T16:57:08.959-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;México-Francia I &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El pastelazo de Sarkozy&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Normalmente una de las máximas que enarbolo en la vida es el viejo y conocido refrán de "No hay que hacer leña del árbol caído". El problema es que a veces el árbol nos mira inclemente como ese ojo buitresco estilo Poe y hay que astillarlo hasta que se vaya su aserrín entre las manos. Sobre el último affaire México-Francia, a propósito del conspicuo caso Florence Cassez, pongo a consideración de los lectores las siguientes apreciaciones. Primero los antecendentes: el gobierno mexicano, al obedecer a los intereses mediáticos de la televisión, armó un show en tiempo real para la detención de la banda de secuestradores en la que participaba Cassez. Una aprehensión de rutina se magnificó ominosamente como si fuera boda de Lucero y Mijares pero con dimensión internacional. Primer error. En consecuencia, al encargado de la logística del numerito, Genaro García Luna, lo premiaron más tarde con la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Desde ese momento el gobierno francés le dio particular seguimiento al proceso de su compatriota. Después de algunos meses, y con la presencia de pruebas contundentísimas, Florence Cassez fue consignada a sesenta años de prisión. Hace unos días, en una segunda instancia, le fue negado un amparo judicial. El gobierno de Nicolás Sarkozy, entonces, se paró de pestañas y, valiéndose del Tratado de Estrasburgo, exigió la repatriación de Cassez para que pagara su condena en Francia. Aquí hallamos el primero meollo jurídico: ningún tratado que se haya firmado con otro país (estuve a punto de escribir con "un país extrajero") puede estar por encima de la Constitución mexicana. El argumento, por tanto, de que con base en ese tratado se tendría que trasladar a Cassez a Europa, queda sin validez porque vulnera el Estado de derecho en México (en este caso la acepción "Estado de Derecho" si ha lugar). En ese sentido, el Tratado de Estrasburgo queda simplemente como pauta o, como dirían los gringos, como un &lt;em&gt;guideline&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Qué ha pasado? Sarkozy, un hombre que ha confeccionado el traje perfecto para una cualidad de altos vuelos (taradez), ha insistido en la repatriación de Cassez y ha asegurado que no cejará en esfuerzos para hacer que la francesa, de la que en varias ocasiones ha sugerido su inocencia, regrese a casa. Como el pinche soldado Ryan, pues. No sé, en todo caso, si se trate de un acto poscolonial, pero a lo mejor empiezan con congelar las exportaciones de perfumes y cognac a un país en forma de cuerno. Las consecuencias no fueron tan obvias como se esperaban: en un gesto propio sólo del mayor idiota del universo, Sarkozy decidió dedicarle el año de México en Francia a Florence Cassez. Así, una mujer delincuente, consignada por secuestro en un país soberano, sería recordada, en otro, en todos los eventos relacionados con esos festejos. En México es una criminal; en Francia, el gobierno francés pretendía que se la viera como una mártir. El gobierno mexicano, no por una luminosidad inusitada sino por sentido común de kindergarden, se retiró de las galas galas con todo y los cuatrocientos, quinientos, actos programados. Hoy, por ejemplo, fue cancelado el primero: una conferencia de José Emilio Pacheco. El argumento de la cancillería mexicana fue muy simple: ése no era el acuerdo inicial, amén de que había sido Francia quien había invitado ex profeso a México para dedicarle el 2011. Las pérdidas, por lo demás, serán millonarias.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conclusiones: tan malo el pinto como el colorado. Si se hubiera seguido de oficio natural la detención de Cassez, sin la pirotecnia mediática de la televisión, otra cosa hubiera pasado. No lo sé a ciencia cierta, pero intuyo que hay más franceses en cárceles mexicanas. Por otro lado, más allá del Estrasburgo, ¿por qué una delincuente que cometió un delito en un país determinado, tendría que saldar su pena en otro? Desde luego que se apela a los derechos humanos, a que estando en su patria podría ser visitada por su familia, a que estaría en el hábitat de su lengua madre y pavadas por el estilo. Pues no: si se comete el crimen en ese lugar pagas tu culpa en ese lugar, sobre todo cuando se sabe que los reclusorios en Francia están mucho mejor que en México; eso al margen de que en una hábil y marrullera prestidigitación se le pudiera reducir la pena (los sistemas judiciales son distintos y el delito de secuestro no es grave en Francia) e incluso conmutársela. Por último, Sarkozy se las ha ingeniado para armar un vodevil lamentabilísimo para ocultar su pugna con el poder judicial francés (su divorcio con los jueces y magistrados es muestra palmaria de su enconada estulticia), su manipulación política en Túnez y Egipto y su baja popularidad para buscar la reelección de 2012. A la luz de los hechos, y traicionando la estirpe de De Gaulle y Abraracúrcix, podemos hablar del último pastelazo de Sarkozy.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;CAS&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1547443161075180152?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1547443161075180152/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1547443161075180152&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1547443161075180152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1547443161075180152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/02/mexico-francia-i-el-pastelazo-de.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4328661421899798250</id><published>2011-02-15T19:13:00.013-06:00</published><updated>2011-02-18T12:34:24.586-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Ronaldo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-addH2euY6mA/TV6orzWQ37I/AAAAAAAAAGM/4A6Dq6I0cbc/s1600/Ronaldo.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 320px; HEIGHT: 294px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5575078859202682802" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-addH2euY6mA/TV6orzWQ37I/AAAAAAAAAGM/4A6Dq6I0cbc/s320/Ronaldo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace unos días el mejor delantero de la historia del futbol anunció su retiro: Ronaldo Luiz Nazario de Lima, Ronaldo. Máximo goleador de las copas del mundo, en su último partido había sido despedido entre insultos por los hinchas del Corinthians: el &lt;em&gt;Timao&lt;/em&gt;, equipo del que era la gran estrella junto a otro veterano, Roberto Carlos, había sido eliminado de la Copa Libertadores de América. Unas semanas después, Ronaldo, en rueda de prensa, le informaría al mundo su retiro de las canchas. Las razones fueron muy sencillas: más allá de que a los 34 años ya no estaba para sobrellevar la alta competencia, tenía una enfermedad que había mantenido en la opacidad de su vida privada: hipotiroidismo. La prescripción ante la patología es ingerir hormonas tiroideas para contrarrestar los efectos. Sin embargo, Ronaldo se enfrentaba a un problema: esas hormonas están prohibidas por el reglamento antidopaje que regula el futbol profesional. Por eso el carioca se veía con notable sobrepeso en sus últimos partidos. Ahora el secreto ha sido revelado y &lt;em&gt;O fen&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;ô&lt;/span&gt;meno&lt;/em&gt;, un apodo que a mí nunca terminó de gustarme, se ha ido del futbol. Cuando empezaba su carrera, a los veinte o 21 años, un médico determinó que las rodillas del futbolista se acabarían no más allá de los 25; esto debido a la exposición al alto rendimiento que había tenido desde los 16, edad en la que el cuerpo humano todavía está en desarrollo. A los 24 años, la rodilla de Ronaldo estalló en pedazos la primera de muchas veces. Antes de los 27 en lugar de articulación tenía un polvorín en todos los sentidos de la santa palabra. Y aun así regresó a jugar al futbol y convertirse en el &lt;em&gt;bandeirante&lt;/em&gt; de acaso las mayores experiencias estéticas que han tenido los aficionados del futbol en las últimas dos décadas. Dichosos somos quienes los vimos acariciar la caprichosa. Y también lo hizo fuera de las canchas. Para conocer un poco más del Ronaldo ser humano, podría leerse &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/diplomatico/Ronaldo/elpeputec/20050717elpepspor_5/Tes"&gt;la crónica que hace unos cinco años hizo sobre él Juan José Millás en la revista &lt;em&gt;Semanal&lt;/em&gt; de &lt;em&gt;El país&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. Al César, pues, lo del César: difícilmente existirá otro jugador que amalgame con tanta prestancia y sapiencia la técnica depurada, la potencia en driblar enemigos y la precisión para besar las redes. Ahí tuvo Ronaldo su morada: en la summa de esa extraña actividad en peligro de extinción llamada &lt;em&gt;jogo bonito&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;CAS&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4328661421899798250?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4328661421899798250/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4328661421899798250&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4328661421899798250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4328661421899798250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/02/ronaldo-hace-unos-dias-el-mejor.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-addH2euY6mA/TV6orzWQ37I/AAAAAAAAAGM/4A6Dq6I0cbc/s72-c/Ronaldo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5254551751110695433</id><published>2011-02-08T20:31:00.006-06:00</published><updated>2011-02-10T20:01:25.594-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAS en Cuernavaca&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-aP-4Dybygrw/TVSXjUrJypI/AAAAAAAAAGE/fDOiW7PP2U4/s1600/Un%2Bpaseo%2Bpor%2Blos%2Bbosques%2Bnarrativos.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 298px; HEIGHT: 389px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572245272065067666" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-aP-4Dybygrw/TVSXjUrJypI/AAAAAAAAAGE/fDOiW7PP2U4/s320/Un%2Bpaseo%2Bpor%2Blos%2Bbosques%2Bnarrativos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:8;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:8;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Más información &lt;a href="http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=753:el-ciclo-paseos-literarios-sale-a-cuernavaca-a-conocer-la-ciudad-que-inspiro-la-novela-bajo-el-volcan&amp;amp;catid=121:boletines&amp;amp;Itemid=89"&gt;aquí&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=672:paseos-literarios&amp;amp;catid=172:cartelera-del-mes-de-febrero-de-2011&amp;amp;Itemid=64"&gt;aquí&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.diariodemorelos.com/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=80074&amp;amp;Itemid=68"&gt;aquí &lt;/a&gt;o &lt;a href="http://www.institutodeculturademorelos.gob.mx/invitaciones-y-boletines/boletines/776-boletin-02-0211"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:8;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:8;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;CAS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5254551751110695433?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5254551751110695433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5254551751110695433&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5254551751110695433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5254551751110695433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/02/cas-en-cuernavaca-un-paseo-por-los.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-aP-4Dybygrw/TVSXjUrJypI/AAAAAAAAAGE/fDOiW7PP2U4/s72-c/Un%2Bpaseo%2Bpor%2Blos%2Bbosques%2Bnarrativos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-309725166866331313</id><published>2011-01-18T19:25:00.010-06:00</published><updated>2011-01-18T19:54:04.922-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Homenaje a Carlos de la Sierra Ferrer &lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;El Centro Morelense de las Artes del estado de Morelos invita al&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;HOMENAJE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MTRO. CARLOS DE LA SIERRA FERRER&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a diez años de su fallecimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Participan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel Ángel Cañizo&lt;br /&gt;Fernando Díez de Urdanivia&lt;br /&gt;Raúl Moncada Galán&lt;br /&gt;Leonor Orduña Cano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Modera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Antonio de la Sierra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viernes 4 de febrero de 2011, 18:00 hrs.&lt;br /&gt;Auditorio Carlos de la Sierra Ferrer del Centro Morelense de las Artes&lt;br /&gt;Av. José María Morelos #263, Col. Centro, Cuernavaca, Morelos&lt;br /&gt;Vino de honor&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida breve. El mejor argumento del ser humano para combatir la certeza de su finitud es el recuerdo. Éste se potencia por las virtudes trascendentales que nutren a algunas personas: la solidaridad, el afecto, la sapiencia, la integridad. Carlos de la Sierra enarboló con prestancia esas cualidades. Ahora, a diez años de su fallecimiento, el valor de sus actos dispone la palestra perfecta para un homenaje justo, inevitable; la evocación obligada de una comunidad que honra, una vez más y para siempre, a un hombre que dedicó su vida a la cultura, a su difusión, a cobijar las probidades de los seres humanos como urgencia vital. Diez años es nada, y en esa década encapsulada por remembranzas beatíficas, está aquella, digna y categórica, llamada huella imperecedera: la marca inefable de un hombre justo. No hay legado sin memoria. Ahí, en esa minucia universal que nos devuelve la humanidad, se ubica la insigne figura de Carlos de la Sierra: en la conciencia memoriosa de todos los que fuimos tocados por su ecuanimidad y nobleza. Celebremos, pues, al Maestro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-309725166866331313?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/309725166866331313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=309725166866331313&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/309725166866331313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/309725166866331313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/01/homenaje-carlos-de-la-sierra-ferrer-el.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1765375305470108060</id><published>2011-01-13T14:03:00.002-06:00</published><updated>2011-01-13T14:08:52.383-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;De &lt;em&gt;El sueño del celta&lt;/em&gt; de Mario Vargas Llosa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recordó la frase del carcelero: "Estoy seguro que Alex murió virgen". Pobre muchacho. Llegar a los diecinueve o veinte años sin haber conocido el placer, aquel desmayo afiebrado, aquella suspensión de lo circundante, esa sensación de eternidad instantánea que duraba apenas el tiempo de eyacular y, sin embargo, tan intensa, tan profunda que arrebataba todas las fibras de su cuerpo y hacía participar y animarse hasta el último resquicio del alma.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1765375305470108060?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1765375305470108060/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1765375305470108060&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1765375305470108060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1765375305470108060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/01/de-el-sueno-del-celta-de-mario-vargas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6175814371611503274</id><published>2011-01-12T13:12:00.005-06:00</published><updated>2011-01-13T12:14:35.788-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span &gt;&lt;strong&gt;2011&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span &gt;Se dice que como se empieza un nuevo año así será hasta el siguiente. Si suceden cosas buenas, según esa dilecta apreciación, éstas se expandirán como moho a los próximos meses (es cierto: la hipérbole del moho no es la apropiada. Digamos que como el Yogurt asesino de las películas de serie B). Si hay malas, el resto del año será calamitoso, impío. Y así y así. Como no pertenezco o practico alguno de esos gamberrismos llamados redes sociales, el momento terapéutico de mis desgracias suelo prologarlo en este humilde espacio. Lo siguiente tiene que ver de nuevo con un atentado hacia mi persona que me orilló a acuñar un neologismo que me acompañará hasta el siguiente idus de enero: miserabilidad. Todo sucedió así: fui al dentista. Es por todos sabido que simplemente hablar del antes mencionado personaje nos haría pensar en una tragedia de dimensiones épicas. Lo peor, sin embargo, es cuando se cree que uno ya tocó fondo y aparece, como la escena que dejaron fuera de la película &lt;em&gt;Armageddon&lt;/em&gt;, una perforadora con la firme convicción de ir al subsuelo de la desgracia. La metáfora, aunque suene asoladora, funcionó visual y perfectamente conmigo. Fui al dentista y dijo Hay un pedazo de esa muela fracturado; hay que sustraerlo. Pongo a consideración los antecedentes sobre la muela mal habida. En principio confesaré que, por una minucia genética, me arreglan los dientes desde los ocho años, por tanto no he podido librarme de los dentistas en toda mi vida. Pues bien, con este último el tratamiento ha durado más de año y medio y sigo viéndolo, entre otras cosas, por el flamante descubrimiento de la muela astillada. Como durante largas jornadas había sido trabajada con amalgamas e incrustaciones, la pieza adquirió la forma del cráter del Popocatépetl y su fumarola, ergo, se trataba de un objeto discapacitado para lo que fue creado: morder cacahuates japoneses. Eso independientemente de que en cualquier momento podía hacer erupción y se me saliera por ahí un pedazo de pulmón. El doctor dijo Vamos a salvar esa pieza. Pongamos un endoposte y luego una corona. Hizo las dos cosas y, como buen dentista, se vanagloriaba de que su trabajo había sido impecable. Qué bien quedó, se jactaba (hay que decir que en una de las tantas sesiones, el buen hombre me incrustó el endoposte de otro paciente con un pegamento que anunciaría Godzila gritando ¡Pega de locura! Tardó dos horas en quitarlo). Pero, como uno podrá imaginar, la operación no había sido el consabido éxito sino un soberano fracaso inducido por esa ínclita asociación conocida como "Haga patria: mate a un escritor". Regresé con él después de unos meses y le dije que me dolía. Cómo, si está perfecta. ME DUELE, DOCTOR (aquí eso de medir uno noventa y pesar 135 kilos tiene un efecto implacabilísimo). Bueno, vamos a quitar la corona y vemos cómo evoluciona, Profesor ("Profesor", aunque no tengo nada contra los maestros normalistas, hay niveles). Regresé a los 15 días. Me sigue doliendo, doctor. Qué barbaridad. Pues quitemos el endoposte. Después de luchar un poco contra él, lo despegó y fue cuando detectó la fractura. Hay que sustraer ese pedazo pero mantendremos el otro para salvar su muela. ¿Quiere que lo hagamos ahora? Haga lo que tenga que hacer, doctor, sintiéndome Paquirri después de ser corneado. Así empezó una de las batallas más memorables que se recuerden al interior de un hocico morelense: El dentista enguantado VS La muela astillada. Me puso la suficiente anestesia para paralizar un mamut y comenzó el combate. Pinzas y ¡Sal, maldita! Y la cabeza de un lado a otro. Y una vocecita agnóstica cuando salían las pinzas, Me duele. Más anestesia y Saaaaaaaaaal, miserable, de una vez por todas. Cabeza izquierda, derecha, Linda Blair y la sangría perfecta, SAAAAAAAAAAL, encima de mí emulando al domador que mete la cabeza en el león (dentista fauces adentro). ¡SAAAAAAAAAAAAAL, CABRONA! La lucha fue de tal envergadura que el rostro del doctor cuando por fin sustrajo la pieza semejaba una felicidad mayor que cuando firmó su divorcio. Mire, aquí está, me la enseñó con los guantes ensangrentados. La mitad de muela, en efecto, había sido desembuchada al fin de mi encía, y el doctorcito la exhibía como trofeo de la Liga Cañera de futbol. Veremos cómo evoluciona, sostuvo estoico ante su victoria naturalmente pírrica. Salí del consultorio mancillado, con la camisa roja, mientras el dentista le decía a su chalana, Trapéame la sangre del suelo para que entre el siguiente paciente. Hoy día el hoyo se mantiene, pues hay que esperar a que cicatrice la herida. Como la curación que me puso se cayó de inmediato, ahora, si uno es cuidadoso y se asoma por el orificio con la lamparita adecuada, es probable que me alcance a ver el esternón. Ante semejante ultraje, la única forma de sobrellevar la cotidianidad de la grieta es apelando al heroico "Nocturno del hueco" de Federico García Lorca:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Yo.&lt;br /&gt;Con el hueco blanquísimo de un caballo,&lt;br /&gt;crines de ceniza. Plaza pura y doblada. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Yo.&lt;br /&gt;Mi hueco traspasado con las axilas rotas.&lt;br /&gt;Piel seca de uva neutra y amianto de madrugada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;&lt;i&gt;Toda la luz del mundo cabe dentro de un ojo.&lt;br /&gt;Canta el gallo y su canto dura más que sus alas.&lt;/i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Yo.&lt;br /&gt;Con el hueco blanquísimo de un caballo.&lt;br /&gt;Rodeado de espectadores que tienen hormigas en las palabras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;En el circo del frío sin perfil mutilado.&lt;br /&gt;Por los capiteles rotos de las mejillas desangradas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Yo.&lt;br /&gt;Mi hueco sin ti, ciudad, sin tus muertos que comen.&lt;br /&gt;Ecuestre por mi vida definitivamente anclada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Yo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span &gt;&lt;i&gt;No hay siglo nuevo ni luz reciente.&lt;br /&gt;Sólo un caballo azul y una madrugada&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span &gt;CAS&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6175814371611503274?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6175814371611503274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6175814371611503274&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6175814371611503274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6175814371611503274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2011/01/2011-se-dice-que-la-manera-de-empezar.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2275894429980064121</id><published>2010-12-22T14:09:00.024-06:00</published><updated>2010-12-24T10:19:57.025-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;38&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre he sido fanático de las películas sobre desastres de la Tierra. Cada vez que dan en la televisión una que no conozco, la veo con decidida volición pase lo que pase (en la pantalla y en mi sillón). Disfruto sobremanera las mil formas en que Nueva York es destruida (antes del atentado a las Torres gemelas, Manhattan había sido pulverizada en el cine como diez mil veces), que un meteorito caiga en la Torre Eiffel, que un volcán arrase con una Pompeya artificial hecha ex profeso en un estudio de Hollywood o que un tsunami hunda Japón para hacerlo un nuevo reino de atlantes rasgados. Ahora bien, a pesar de ser catástrofes casi apocalípticas, en todas, por aquello de las profecías insospechadas, hay un vislumbrín esperanzador que da cierta tranquilidad. Ninguna, por ejemplo, habla de una Estrella de la Muerte que acabe completamente con la Tierra, como le sucediera al mal habido planeta Alderaan. De ser así, ipso facto, la pantalla del cine se pondría en negro y en lugar de créditos habría una voz respirada en un esnórkel diciendo &lt;em&gt;Welcome to the dark side of the force&lt;/em&gt;. Las películas sobre siniestros son, pues, un mecanismo que el ser humano exterioriza para darse cuenta de que, por más jodido que esté, la luz se hallará al final del túnel. Claro, eso porque no se ha leído suficientemente a Ciorán. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy día que la temperatura en la ciudad de México es propia del capítulo de cuando los glaciales nos alcanzan, hay que ser justos y poner los puntos finos sobre las íes de la coyuntura. He de hacer, por principio de cuentas, una confesión capital: mi idilio más largo no es ni con una mujer ni con un amigo ni con una marmota; es, por desequilibrado que parezca, con mis plantas. Con ellas llevo alrededor de 16 años y me han seguido, fieles, nobles y bondadosas, a todos los parajes adonde las he arrastrado. Hablo con ellas cotiadianamente y mi discurso tiene tal potencia precopulativa que en la misma maceta nacen sus retoños. Después de un tiempo tengo que cambiar al vástago de maceta para emanciparlo y que se incorpore como planta adulta a una morada lozana, apacible. Son ellas, acaso, las que le dan alegría centrífuga a esta comarca. Por eso son las mejores compañeras que existen: no gritan que no las quieres o rompen la última vajilla de la casa y tampoco ladran o cagan sistemáticamente el hall. Pero hay que tratarlas bien. Una Cuna de Moisés que recién llegó (tengo como cuatro más) es de contentillo: si pasa una semana sin que le ponga agua, sus hojas amanecen en el suelo. Sin embargo, si la riego casi todos los días, florecen sus tallos en un par de horas. Bandera blanca. Pero nada más pasa con esta nueva: las demás ya están acostumbradas al entorno crápula y su presencia apela al sosiego, a la compañía que no pide nada. Por hacer una comparación grotesca, es lo que sucede con los perros viejos y los cachorros. He ahí la conclusión: la finalidad será residir, en lo sucesivo, plantas adentro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace unas semanas cumplí 38 años y uno comienza a tener certezas, entre otras, la pasión por los filmes en los que se atenta contra la Tierra y la adoración apolínea por las plantas (aunque se intuya, es importante señalar que la tierra de éstas es con te minúscula). En unos días será otro año y de nuevo la rueda de la fortuna girará en contrasentido (______Transportarán un cadáver por expreso). Tengo 38 años y una flamante certidumbre: la mejor película sobre desastres se llama la Biblia. Por primera vez la he empezado a estudiar de principio a fin: el volumen ocupa la cabecera de la mesa del comedor y es un libro para leerse al alba, escuchando a Corelli, con el primer café del día. Me han dicho que hay episodios en los que salen plantas; espero ver alguna, aunque sea la cuna de Moisés, para decirle Yo soy el que soy y riego el jardín.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2275894429980064121?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2275894429980064121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2275894429980064121&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2275894429980064121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2275894429980064121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/12/38-iii-siempre-he-sido-fanatico-de-las.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6552894855250767708</id><published>2010-12-03T09:23:00.004-06:00</published><updated>2010-12-07T23:03:42.939-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;38&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sábado pasado tuve un accidente: me fui de hocico en la escalera metálica de mi casa de Cuernavaca. Por alguna evolución que no puedo entender, antes de poner las manos caí de rodillas. Naturalmente éstas se vieron afectadas por todo el peso de mi sensibilidad y el resultado fue devastador: no pude caminar en dos días y la costra de sangre me dura hasta la fecha. Sin embargo, cuando me siento reaparece el sangrado y el pantalón se tensa en carmesí como cuando se estrangula al miserable que no nos ha dicho dónde están las joyas. Las rodillas son miembros delicados, quizás la maquinaría más compleja del cuerpo humano; además tienen una de mis partes más favoritas: los meniscos. El dolor de hinojos es el mayor que he experimentado &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2008/09/variaciones-alrededor-de-una-ciruga.html"&gt;(bueno, además del conocido absceso por el que visité el quirófano hace un par de años).&lt;/a&gt; La primera vez que tuve una lesión en la rodilla fue jugando futbol. Estaba en Campeche con mis compañeros de la licenciatura. Íbamos, inconcebiblemente, a un congreso de latinoamericanistas en Mérida y la escala natural era la ciudad amurallada. No sé cómo alguien consiguió una cancha profesional de futbol para echar una cáscara y como éramos jóvenes, esbeltos (iba a decir bellos pero nel: había cada ejemplar en mi generación que... bueno) todos nos apuntamos. Eran las 12 de la noche y nos la habían prestado hasta las dos. Invitamos a jugar a los choferes de nuestro camión para que se completaran los equipos: uno tenía 21 años y el otro 17 (luego nos enteramos de que éste sólo tenía tres meses de haber aprendido a manejar). Pues bien, las acciones se desarrollaron así: yo perseguía por el callejón del área a un rival que tenía la bola; frente a mí venía corriendo el segundo chofer recién-aprendidito-a-manejar. Era inminente que le quitaríamos el esférico. No obstante, nunca conté con que el rival fuera un zidancito de Ecatepec: dribló al conductorcillo y su rodilla, que debió ir a parar a la de Zidane, fue a la mía. Suelo, dolor y un par de lágrimas. El resto del viaje me la pasé, como diría Rafa Puente, "cojeando visiblemente". Lo que ocurrió después forma parte de los más oscuros episodios que se recuerden en la medicina deportiva (perdón por la redundancia: todos sabemos que la medicina deportiva es todo menos blancuzca). Como no mejoraba mi mamá dijo Ve con el doctor Millán. Al principio renegué un poco pero concedí. El doctor Millán era un siniestro personaje que trabajaba con mi mamá cuando ella era directora del Centro cultural y deportivo del ISSSTE. Como quería quedar bien con la jefa y no quería meterse en broncas, Millán me utilizaba como un bisoño mensajero en pro de su causa. Un día fui a verlo porque había tenido un esguince en un torneo de judo. En lugar (había escrito &lt;em&gt;luger&lt;/em&gt; en vez de &lt;em&gt;lugar&lt;/em&gt;. Ah, mis instintos suicidas) de revisarme el tobillo con propiedad o ponerme una dosis adecuada de rayos infrarrojos, dijo Ven, siéntate. Acto seguido sacó de su escritorio unas pastillas amarillas. ¿Ves esto?, dijo pegándoles como si preparara una jeringa: son óvulos espermaticidas. Cuando estés por tener tu primera relación sexual, agarras uno así, lo metes en la vagina, te esperas veinte minutos y ensartas a la vieja. Yo acabo de regresar de Cuba y, como allá está muy cabrón, les metía de a dos o tres. Toma, llévate esta caja. Con el miedo propio de un mozalbete de 13 años que cargaba el arma secreta para acabar con la humanidad, al salir de su oficina busqué el bote de basura más cercano. En lo sucesivo, cada vez que lo encontraba me echaba una mirada cómplice. ¿Qué? ¿Ya?, me inquiría con suficiencia ginecológica. Así que cuando mi mamá dijo Llámale, no me hizo mucha gracia, pero era el único especialista que más o menos conocía. Además ya tenía 19. En esas épocas, Millán era nada menos que el médico de los gloriosos Cañeros del Zacatepec. Le hablé y dijo Vente al Coruco Díaz, aquí tengo todo lo necesario para atenderte. El Coruco es el célebre estadio de los Cañeros donde atrás de la tribuna de sombra está la iglesia del pueblo y a un lado el chacuaco del ingenio. Llegué a la enfermería donde despachaba y dijo Siéntate, ahora vuelvo. Mientras lo esperaba, desfilaron tres o cuatro jugadores que habían jugado en primera y arrastraban sus glorias en un equipo mediocre de segunda división. Me veían indiferentes y sólo me decían "Qué onda" levantando las cejas. Millán regresó y de un recipiente como urna para cenizas y del que salía el vapor necesario para el baño de King kong, sacó una toallita anaranjada. Fue malabareándola con sobrada pericia hasta llegar a mí. Sin decir absolutamente nada, y en franca confirmación de que uno no debe pasar a mejor vida sin matar a un médico, aunque sea deportivo, la lanzó sobre mi rodilla inflamada. Ahí, en la enfermería de los Cañeros del Zacatepec, comprobé, la primera de muchas veces, lo difícil que era ser hombre. El maldito fomento se iba fundiendo en un sólo cuerpo con mi piel ya carcomida y yo no hice nada: ¡aguanté como los machos! Como los macho idiotas porque veía cómo salía humito de la mía rodilla cauterizada. Mientras Millán atendía a los jugadores que habían llegado con golpes seguro más serios, yo, en esa mesa de exploración decimonónica, me convertí en el más digno y avanzado antecedente de Dr. House y su pierna mallugada. No moví la toallita porque mantuve hasta el final la tesis de que para aliviar el dolor había que sufrir un poco más, como cuando se le echa limón a la herida, pues. Minutos después Millán pasó a mi lado y enunció esa innoble frase que condenó a los Cañeros a jamás volver a ser un equipo decente: "Si está muy caliente puedes moverla, ¿eh?". Cuando quitó el fomento dijo Ah, te quemaste tantito pero no pasa nada. Me infiltró la rodilla y no sentí la inyección. Salí del Coruco con quemaduras de segundo grado y una certeza contundentísima: escribir mal sobre Millán lo que restaba de mi vida. El colofón de la historia estuvo signado, digamos, por una suerte de falta de destreza que hizo que me lastimara la otra rodilla. Unos meses después del episodio del Coruco, yo estaba en la heroica Santa María La Ribera esperando una llamada (esas actividades rupestres que se llevan a cabo cuando uno es subnormal, ergo, joven mancebo). El telefonazo (consideremos que en esas lejanas épocas casi nadie tenía celular) sería de la mejor jugadora morelense de softbol &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2003/05/la-campeona-nacional-siempre-he.html"&gt;(siempre he tenido debilidades por las deportistas)&lt;/a&gt;. Eran las diez de la noche y me estaba duchando. Cuando sonó el teléfono, salí del baño sin secarme y en frontal empelotamiento adánico sólo para lograr una evolución que un juez de barra fija hubiera calificado con diez: la rapidoestupidez de mi corrida hizo que me resbalara, diera dos vueltas en el aire en posición C y cayera sobre el mosaico de cuadros con la rodilla buena. El dolor fue el mismo. Ahí ya no me importó la jugadora ni sus strikes ni sus spikes: blasfemé en contra del inicio de la creación porque ora sí que ni yendo de hinojos a Chalma salvaría los ídem. Un par de años pasó para que las rodillas volvieran a estar más o menos bien. El sábado pasado tuve un accidente: me fui de hocico en la escalera y comprobé una vez más que el dolor físico, así como se lo padece, es un simple objeto decorativo que cubre el traje de carácter que hemos escogido para salir hincados al escenario de la vida.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6552894855250767708?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6552894855250767708/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6552894855250767708&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6552894855250767708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6552894855250767708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/12/38-ii-el-sabado-pasado-tuve-un.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4321817958842170420</id><published>2010-11-25T11:42:00.003-06:00</published><updated>2010-12-02T13:25:20.992-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;38&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De un tiempo a la fecha las mañanas en la Del Valle ostentan un viso riguroso: son de una sospechosa dualidad que va de la melancolía al júbilo. En el vaivén, hay una estación inconclusa en el claroscuro. Es un asiento sobrecogedor. Enfrente de mi ventanal se levantan, imponentes, una araucaria de diez pisos, una palmera de exuberancia defeña y un laurel bondadoso que atestigua la conducta de sus compañeras desde una atalaya arrogante. Por eso me ha negado a ponerle cortinas o persianas a la estancia de mi nuevo departamento: es irrelevante que los vecinos de otros edificios me vean paseándome en pelotas si cada mañana tengo la compañía visual de estos Ents de la inversión térmica. Son ya diez meses aquí y las cosas han ido bien en general. Los vecinos de la puerta de al lado son buenas personas: tienen dos hijas y un perrito faldero que al verme en el edificio me sobaja con digna indiferencia y cuando me lo encuentro echando unos lodos en el parque de Pilares, me ladra con un sólo rasgo elocuente: quedarse con un pedazo generoso de mi espinilla. El marido me cae muy bien; aunque no platicamos mucho, alguna vez en el elevador me contó que tiene una empresa de fumigaciones. No quise preguntarle más, no vaya a ser que yo le resulte insoportable y llame a sus chalanes para hacerle un trabajito al next door boy. Ella es muy simpática. Bien a bien no sé qué haga pero suelo encontrármela en el parque con el perro, en el Starbucks, en el Sam's, en fin, esos lugares que yo y ciertas mujeres frecuentamos a mediodía. Con ella me quejo de que el recibo de la luz llegó muy alto, charlamos sobre la boda de Peña Nieto y temas fundamentales por el estilo (dicho sea de paso, la luz, en efecto, es más cara desde la desaparición de Luz y fuerza, y el servicio mucho peor: por lo menos en esta colonia nos quedamos sin electricidad tres veces diaras). La única frase directa que me ha dicho es "te gusta mucho el reventón, ¿verdad?". He pensado en invitarlos algún día a tomar una copa y departir abiertamente sobre el clima, pero reculo (siempre había querido utilizar este trascendental verbo) cuando recuerdo que mis amigos son neardentales beodos y mis amigas amazonas fundamentalistas. Las niñas, por su lado, son un tema aparte: engañan a sus papás diciéndoles que ya se van a dormir; apagan la luz y desde una rendijita de su persiana documentan cada una de las bajezas y suciedades que ocurren más allá de un ventanal sin cortinas donde cohabita una fauna fantástica. Pero el punto significativo del nuevo edificio son los porteros. Hay uno que está durante el día y otro en la noche; son compadres y, ante los inquilinos, funcionan con la rutina del policía bueno y el policía malo; los dos conocen ya a la perfección a la gente que llega y se va de mi departamento (con algunos ya son íntimos). Trabajan juntos desde hace muchos años y no hay ningún lazo de parentesco entre ellos. Y como las coincidencias no existen sino que todo ha sido prefigurado por la varita mágica de nuestro Señor, los dos se llaman Celedonio. Inspirados en la ascendencia buñueliana de Catherine Deneuve, uno es Cele de día y el otro, Cele de noche.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4321817958842170420?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4321817958842170420/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4321817958842170420&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4321817958842170420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4321817958842170420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/11/38-i-de-un-tiempo-la-fecha-las-mananas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3185602108876684771</id><published>2010-11-19T11:26:00.006-06:00</published><updated>2010-11-19T11:53:41.654-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAS en Bellas Artes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TOa2ExHISwI/AAAAAAAAAF0/shaSzwKTUbg/s1600/sombra_caudillo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5541316584544946946" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 194px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TOa2ExHISwI/AAAAAAAAAF0/shaSzwKTUbg/s320/sombra_caudillo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;La sombra del caudillo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cinema Palacio / La novela de la Revolución&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película basada en la novela de Guzmán es una fuerte crítica al caudillismo que imperaba en México después de la revolución y que marcó el inicio del poder dentro de las esferas militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sombra del caudillo (1960)&lt;br /&gt;Dirección: Julio Bracho / Guión: Julio Bracho y Jesús Cárdenas, sobre la novela homónima de Martín Luis Guzmán&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Participan: José Antonio Valdés y Carlos Antonio de la Sierra&lt;br /&gt;Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes&lt;br /&gt;Martes 23 de noviembre de 2010, 19:00 horas&lt;br /&gt;Ciudad de México &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sobre mis sediciosas apreciaciones en relación con el asesinato de Pancho Serrano, y a propósito de la película de Julio Bracho y la novela de Martín Luis Guzmán, pícale &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2003/03/serrano-en-huitzilac-la-historia-de.html"&gt;aquí.&lt;/a&gt; &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3185602108876684771?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3185602108876684771/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3185602108876684771&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3185602108876684771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3185602108876684771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/11/cas-en-bellas-artes-la-sombra-del.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TOa2ExHISwI/AAAAAAAAAF0/shaSzwKTUbg/s72-c/sombra_caudillo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-915057516531318808</id><published>2010-11-08T16:10:00.004-06:00</published><updated>2010-11-08T16:13:45.410-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAS en la Condesa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TNh1tfqYVGI/AAAAAAAAAFs/GD4vfvDDMSg/s1600/Narrativa+de+la+revoluci%C3%B3n+10nov2010.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537305166305842274" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 282px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TNh1tfqYVGI/AAAAAAAAAFs/GD4vfvDDMSg/s320/Narrativa+de+la+revoluci%C3%B3n+10nov2010.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-915057516531318808?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/915057516531318808/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=915057516531318808&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/915057516531318808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/915057516531318808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/11/cas-en-la-condesa-cas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TNh1tfqYVGI/AAAAAAAAAFs/GD4vfvDDMSg/s72-c/Narrativa+de+la+revoluci%C3%B3n+10nov2010.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8105714237147285056</id><published>2010-11-08T10:23:00.018-06:00</published><updated>2010-11-09T18:31:50.483-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Al volante&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las historias de las personas que manejan pueden contarse por montones. Las hay trágicas, tristes, cómicas, peligrosas, indiferentes, estúpidas. Puede haber muchas más, pero cada quién habla como le ha ido en la feria y los carritos chocones. Empecé a manejar a los 13 años y a casi tres décadas he tenido diversas tribulaciones con el volante. Hoy día, cuando el Bicentenario es ya un credo pagano, pondré a consideración del lector algunas de ellas, sobre todo por la experiencia epifánica que tuve antier en la carretera. Expondré previamente dos gestas centrales a partir de las que, en mi científica y audaz perspicacia, hallaremos el hilo conductor-que-ya-no-tuvo-hilo-ni-güey-al-volante a lo recientemente acontecido. No hablaré, por tanto, de la única vez que me quedé dormido en la carretera por unos segundos: no vale porque tenía 19 y alcancé a despertar cuando el camellón estaba a tres centímetros del cofre; tampoco la vez que llovió más que en Tlacotalpan y mi Rambler Classic del año 76 la hizo de yate urbano en la insigne colonia Carolina de Cuernavaca; mucho menos de las felaciones que mujeres suicidas llevaron a cabo abanderando ese sui géneris síndrome llamado Von Kleist: nos matamos los dos para que no ames a nadie más; ni siquiera la ocasión que driblé rocas de un metro cuando Nuestro Señor empezó a tirarlas desde los cerros de la Autopista del Sol México-Acapulco (como escena apocalíptica, antes de que me roqueara la montaña, los autos que me habían rebasado estaban llantas arriba o con el toldo abajo como si fueran una V). Pero paso al contenido trascendental de mi confesión.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace unos diez años fui a una boda (esa extraña y misteriosa actividad por la cual han caído grandes civilizaciones denominada matrimoniarse). Antes de señalar con diligencia la historia del volante, diré que fue esa coyuntura en la que el tequila Jimador dejó de ser cien por ciento agave para transformarse en alcohol del 96 (casi tan malo como el Appleton). Pues los festejados dieron Jimador sin saber esa reciente bajeza. Después me enteré de que la mitad de la fiesta había terminado congestionada en el hospital, entre otros un amigo que en unos meses perdería la gubernatura de Morelos. Lo que a mí me ocurrió fue un poco menos digno. Salí de la boda y pedí mi coche. Ya adentro, y confirmando aquella vieja frase de "me dio el aire", tuve a bien asistir al culminante desmoronamiento de mi honor. Iba manejando tranquilo cuando, dos minutos después de haberme subido y como una acción inmediata de causa y efecto, como cuando se le echa fuego al alcohol o como cuando se le engaña a la novia diciéndole tuve un quever con alguien más y hay un ojo lloroso, vomité el parabrisas de mi Spirit gris 1993. De todas las veces en las que me vi con la obligación de desembuchar un pedazo avinagrado de mi alma en algún recinto desdichado, mi estómago siempre me había avisado y la regurgitación tardaba lo suficiente para no rociar de desazón al respetable. Sucedió en una iglesia zapatista de San Cristóbal de la Casas, en el Superama de Eje Central y Churubusco y en una casa de menonitas en Ciudad Cuauhtémoc. En las tres hubo una notificación previa de los jugos gástricos. Pero esta vez no fue así; salió de la nada y fue a parar al parabrisas como caca de pájaro pero por dentro, bueno, como cien cacas de pájaro. Con sabiduría onettiana, aduje que ya no importaba nada y vomitaría a mis anchas sin temor al repudio social o a la inmundicia que le causaría a mi automóvil. Durante cinco minutos seguí manejando con acuciosa pericia y vomitando con pundonor épico. Y no me paré. Fue entonces cuando, confiado en que dentro de un auto uno está al amparo de las adversidades climáticas, prendí los limpiadores. Todo siguió igual pero sentí un respiro mesiánico: mi coche me había llovido y en sus entrañas habitaba el hijo del Monstruo de la Laguna Verde. Este infeliz episodio tuvo sus consecuencias: perdí un traje recién comprado por el que había pagado lo que jamás pagaré por otro (ninguna tintorería quiso aceptármelo aun cuando ya le había quitado los grumitos de Pato a la naranja con un trapo mojado) y el Spirit siguió oliendo a guácara durante dos años. Nunca he vuelto a tomar Jimador, aun cuando ya diga de nuevo que es cien por ciento de agave. Y sin embargo, había asistido como testigo solidario a mi propia erupción.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Otra vez iba manejando en la carretera y sobrevino lo que el mécanico había vaticinado si no sometía mi Chevy azul del 97 a una cirugía puntual: me descloché (para los amos y señores de los albures, no es que me esté albureando a mí mismo, pero es una frase más sencilla que "se rompió el clutch de la unidad por la luminosa memez del suscrito"). El coche dejó de acelerar y tuve que orillarme (no sin antes eludir a sendos idiotas que no me dejaban pasar al carril de baja velocidad). Por suerte un Ángel verde pasaba por ahí y me empujó hasta la ciudad más cercana para revalidar mi clutch. Las consecuencias de cambiarle la antes mencionada pieza fueron desventuradas y casi fatales. De entrada, de nuevo en la carretera, el coche se movía discretamente de un lugar a otro y no obedecía a cabalidad las órdenes del volante. No le puse atención al hecho: seguramente se trataba de una tomadura de pelo de mi inconsciente porque recién había leído "El jardín de los senderos que se bifurcan". Fue hasta que regresaba de dejar a una novia que vivía en Echegaray (menudencias inexplicables de los amores, concesivo lector) que tuve a bien ya no desclocharme (lo cual hubiera estado muy bien) sino que se me rompiera la dirección del vehículo. Para los iniciados, que se rompa la dirección es, en terminos visuales, cuando el Coyote se quedaba con el volante en la mano en un precipicio ante la sorna malévola del Correcaminos (quizás el personaje que encabece la lista de dibujos animados a los que hay que matar). Perdí el control a diez por hora en una vuelta en U (Dios bendito). Tuve que hablarle a mi amigo Fuc que andaba por ahí para que me ayudara a empujarlo y con las manos direccionar las llantas para que no se movieran como lombriz a la que se le ha echado sal. Cuando lo llevé a arreglar, el mécanico especialista en direcciones, suspensiones y demás me dijo que cuando le habían cambiado el clutch, el chalán en turno había dejado UNA tuerca a medio poner. Si le pasa esto en la carretera, se mata, dijo con rotunda indiferencia al tiempo que le firmaba el boucher. Regresé, pues, con el mecánico del clutch. Lo insulté diciéndole que estuvo a punto de matarme. Dijo que no había sido su culpa sino del chalán que había rearmado las piezas. "Tráiganme a ese pendejo", espetó con superioridad automotriz. Trajeron al chalán. Otros dos lo agarraron. "Pártele su madre" dijo obviando cualquier eslabón de la cadena socrática de injusticias. "No mames, güey", le dije mientras abandonaba el taller como alma en pena. Ale jacta est.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace un par de días viajaba de la ciudad de México a Cuernavaca. Manejaba mi heroico Chevy azul del 97 cuando ocurrió una desavenencia típica de Stan Laurel, Chevy Chase o el Señor Barriga: intenté mantener parados unos botes con chicharrón en salsa verde que le llevaba a mi madre. La evolución, que dos segundos después confirmé como un docto acto suicida, fue pasar el brazo izquierdo entre mi asiento y la puerta, mientras mantenía el control del coche con la mano derecha. Paré el chicharrón, que no sé qué duende pernicioso me metió en la cabeza que mi madre tenía que probar, y cuando intenté sacar el brazo, éste, bondad graciosa, no quiso salir. Traté de todas las formas posibles y el brazo, como el dinosaurio, se quedó ahí. Recordemos que yo iba en el carril de alta velocidad y la única posibilidad de que recompusiera las formas era abriendo la puerta. Pero a 140 por hora y sin poder cambiar velocidades o poner una direccional, amén de que mi torso me provocaba una palanca al brazo que envidiaría el Dr. Wagner y dicha autopista tiene curvas que no gratuitamente se llaman La pera, era imposible y hubiera patentado un segundo y estupidísimo acto suicida. Fue así cuando no lamenté medir uno noventa (como me sucede a menudo en los aviones o en los peseros defeños): tocado por un espíritu de habilidad zidanesca, controlé el volante con las piernas mientras con la mano derecha abría la puerta un poco y lograba sacar el brazo sometido por las ominosas fuerzas de un chicharrón en salsa verde. Naturalmente el auto se pandeó un poco pero ya había sido tocado por la pericia de la divinidad y pude pasar de un carril a otro sin que un pendejo de ésos que suelen rebasar por la derecha me partiera en trocitos. Al llegar a Cuernavaca, los dos botes de chicharrón yacían, cual instalación posmoderna o guácara de utilería de película de serie B, abiertos de par en par en el piso de atrás.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Manejar es una de las rusticidades de la vida que merecen atención especial (Fuc, a quien le encantan las estadísticas, me dijo que en México hay más muertes por accidentes automovilísticos que por asesinatos violentos): los descuidos intempestivos y las circunstanciales intromisiones de la comida indigerible pueden ser letales. And yet, and yet, la rueda, como la vida, seguirá sus vueltas azarosas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8105714237147285056?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8105714237147285056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8105714237147285056&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8105714237147285056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8105714237147285056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/11/al-volante-las-historias-de-las.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6591367712756286428</id><published>2010-10-28T16:53:00.005-05:00</published><updated>2010-10-28T17:07:13.306-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Alí&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La partida de Alí Chumacero nos deja como la palabra perfecta que invariablemente faltará en un texto: un vacío ponzoñoso, ilegible. Porque su obra siempre estuvo ahí: tres libros nodales de la poesía mexicana publicados hace más de cincuenta años. Y ya. Alí, a diferencia de Juan Rulfo, toleró más tiempo los neurasténicos reclamos por que escribiera más. No lo hizo. Y tampoco fue necesario. La lobreguez que hoy día se padece va más hacia la orfandad ineluctable con la que nos atiza la muerte de los seres queridos, que a las palabras nunca confeccionadas como versos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que hablo de un amigo que se nos adelanta, sobre todo si es célebre, intento no caer en el mal gusto genérico de decir el Amigo y yo. Pero con Alí no podrá ser de otra manera porque, aunque lo conocí ya al final de su vida y lo dejé de ver los últimos años, fue para mí una enseñanza nodal en mi proceso como escritor: un hombre que entendió que la vida se encontraba en la mundanidad inmediata de un whisky 12 años; en un pase de torero sólo narrado por un egregio bardo de Acaponeta y en la savia, etérea y sabrosa, de una burla puesta en el lugar debido. Ése era Alí: un personaje cuya actuación se salía del guion predestinado para las figuras emblemáticas de la poesía; un ironista que compartió su sabiduría con los jóvenes y dejó, allá en la palestra, la rupestre reverencia de la alta literatura. Cuando le preguntaban qué haría con su biblioteca de cuarenta mil tomos, siempre respondió: “A veces me dan ganas de leerla”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante 2000 tuve la dicha de compartir con Alí momentos inolvidables. Me habían otorgado la beca del Centro Mexicano de Escritores y los jóvenes escritores seleccionados teníamos que acudir todos los miércoles del Señor al taller para que trituraran nuestros textos. Los tutores eran Alí y Carlos Montemayor (otra pérdida lamentabilísima; año aciago para las letras mexicanas, pues) y las sesiones, sin la participación diligente y bondadosa de Alí, se hubieran llamado &lt;em&gt;Desolle al escritorcillo allá en el &lt;/em&gt;désolé&lt;em&gt; Monte Mayor&lt;/em&gt;. La crítica de Alí siempre estuvo orientada a señalar pequeños desaciertos en cuanto a la estructura de nuestros textos y en algunos casos errores de redacción que un especialista jamás enunciaría con tan elegante y avezado tacto. Le gustaba conversar sobre toros y muchas veces platicamos al respecto, en particular cuando íbamos a cenar a la Hostería de Santo Domingo. Decía, “Mientras Carlitos [así le llamaba a Montemayor] se avienta sus cinco arias de ópera de rigor, vamos a hablar de Rodolfo Gaona”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Numerosas son las anécdotas con Alí, desde que un reputado escritor me quiso pegar en esa biblioteca de cuarenta mil ejemplares porque confundí el partido comunista con un partido de futbol (“¡Como en los viejos tiempos!, ¿verdad Alí?”, le decía al Maestro mientras éste bebía un scotch 12 años, siempre arriba de 12, sin hacerle caso), hasta nuestras aventuras en Ciudad Juárez (aunque creo que de estas últimas sí narraré una). Era un encuentro de escritores jóvenes y el invitado especial era Alí. Él tenía 82 pero, como lo fue hasta su muerte, era un roble ufano a quien el trago y la &lt;em&gt;dolce vita&lt;/em&gt; lo mantenían como de treinta. Bastaba con darle un abrazo para saber de su fortaleza. Después de las mesas de trabajo, con algunos amigos escritores de toda la república, tomamos una habitación del hotel. Invitamos a Alí: fue con una de las niñas organizadoras (la pobre había pensado “a este viejito con dos tragos lo tumbo”. Ah, la juventud). Mientras departíamos, Alí le dijo “Vámonos a mi cuarto”. La otra contestó “Ay, Maestro qué cosas dice”. Él, obstinado como quien espera lustros un “natural” apolíneo, insistió; acto seguido se besaron. Ninguno de los escritorcillos que recomponíamos la literatura como rimbauds posmodernos lo podíamos creer: el gran Maestro Chumacero no sólo nos aventajaba años luz con su lírica arrolladora de sólo tres poemarios (había compañeros que ya habían publicado ocho) sino que nos daba miles de vueltas en ese universo sublime e incomprensible llamado mujeres (siempre decía, con su fina ironía, que la única mujer buena era la ajena o que lo único bueno del matrimonio era la viudez, aunque el muerto fuera uno). Alí se fue solo del cuarto y la niña permaneció muerta (sólo porque se trataba de Juárez, “muerta” es un eufemismo de “borrachísima sobre una cama”). Eran las seis de la mañana y teníamos que estar a las nueve en la inauguración de un parque que llevaría el nombre del Maestro. Alí se presentó impecablemente vestido de traje y sin rastro de la batalla de horas atrás. Lo envidiamos. En general siempre se mostró amable con los jóvenes, salvo cuando se le faltaba al respeto. Si alguien, imberbe, estúpidamente, osaba preguntarle por Rulfo, su respuesta era implacable, letal: “Rulfo era mi empleado”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ciao, mi querido Maestro. Extrañaré tu ironía, las pláticas sobre toros, los scotchs de necesario añejamiento, al buen bebedor que habitaba en las barricas de roble de los grandes conversadores; pero sobre todo hará falta la sapiencia y amabilidad de los momentos de coexistencia de cuando le otorgaste tu amistad a un enconado aspirante a escritor. Ya nos veremos en algunos años (muchos, espero y tocando madera), con Carlos también, en esa mesa rectangular donde nos conocimos y hablamos harto y con fruición delirante sobre las fecundas e inagotables bondades de la vida. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6591367712756286428?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6591367712756286428/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6591367712756286428&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6591367712756286428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6591367712756286428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/10/ali-la-partida-de-ali-chumacero-nos.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-9080441583726541604</id><published>2010-10-20T17:27:00.010-05:00</published><updated>2010-10-20T18:53:51.067-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;En busca del libro perdido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por algún tipo de ociosidad insalubre (mi amigo Morc la llama penquear, una nueva acepción de tan cumplidor y respetable verbo), encontré una página en la que se ofrece un lote de libros. El precio por los más de 120 libros de numerosos autores es de... ¿999$? Ah, chingá, hace dos días costaba 1200$. El punto, sin embargo, no es ése: el lote está integrado por acreditados y valiosos escritores como Pamuk, Cortázar, Fuentes y Paz, y otros no tanto, como ese capcioso bergante que regentea un sitio nocivo llamado &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt;. También se venden por separado, así que si existe alguna persona mal de la cabecita como para tenerme en su biblioteca, con que se abstenga de comprar una Coca cola de dos litros puede conseguir uno de mis libros en 15 bicentenarizados pesos. Pero como por lo menos la operación es menos incivil que encontrarse los libros propios autografiados en librerías de viejo, haré un jueguito como si fuera &lt;em&gt;¿Dónde está el piloto?&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Buscando a Wally&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Looking for Richard&lt;/em&gt;: tomando las fotos de ese stock y metonímicamente hablando(sea paciente, que llegará pronto a los cien pesos), tenga la amabilidad de encontrar a CAS:&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TL92E5F0YkI/AAAAAAAAAFc/L2Av34JGTqg/s1600/1287537638_127498120_1-Lote-Libros-Varios-Titulos-Orhan-Pamuk-Julio-Cortazar-Fuentes-paz-zona-centro-1287537638.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5530268693851038274" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TL92E5F0YkI/AAAAAAAAAFc/L2Av34JGTqg/s320/1287537638_127498120_1-Lote-Libros-Varios-Titulos-Orhan-Pamuk-Julio-Cortazar-Fuentes-paz-zona-centro-1287537638.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TL92PnDyBXI/AAAAAAAAAFk/DVyoVc1eUMc/s1600/1287537638_127498120_2-Fotos-de--Lote-Libros-Varios-Titulos-Orhan-Pamuk-Julio-Cortazar-Fuentes-paz-1287537638.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5530268877989217650" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TL92PnDyBXI/AAAAAAAAAFk/DVyoVc1eUMc/s320/1287537638_127498120_2-Fotos-de--Lote-Libros-Varios-Titulos-Orhan-Pamuk-Julio-Cortazar-Fuentes-paz-1287537638.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PS. Como no faltará el incrédulo que considere que soy un penqueador profesional y todo lo anterior fue inventado, la información completa sobre los libros puede encontrarse &lt;a href="http://ciudaddemexico.olx.com.mx/lote-libros-varios-titulos-orhan-pamuk-julio-cortazar-fuentes-paz-iid-127498120"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-9080441583726541604?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/9080441583726541604/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=9080441583726541604&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/9080441583726541604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/9080441583726541604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/10/en-busca-del-libro-perdido-por-algun.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TL92E5F0YkI/AAAAAAAAAFc/L2Av34JGTqg/s72-c/1287537638_127498120_1-Lote-Libros-Varios-Titulos-Orhan-Pamuk-Julio-Cortazar-Fuentes-paz-zona-centro-1287537638.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8935255270643784389</id><published>2010-10-19T10:59:00.003-05:00</published><updated>2010-10-19T12:18:50.111-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Dream&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer tuve un sueño que no sé cómo tomar: Evo Morales me invitaba a su casa en alguna cima inacabada del Potosí. Naturalmente vivía en condiciones precarias pero tenía alberca. Él se metía a nadar por la mañanas y, a pesar de sus notables inmersiones, su cabello seguía en su sitio &lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/674343.html"&gt;(ya sabemos las razones del porqué don Evo tiene tanto cabello)&lt;/a&gt;. En algún momento de mi estancia, y como una deferencia a la calurosa hospitalidad del presidente boliviano, tuve que sumarme a la defensa de la montaña cuando un ejército de capitalistas malsanos pretendía tomarla. Los encargados de la resistencia, y a los que debí ponerme a sus órdenes, eran los hijos de Evo: uno se llamaba Pueblo y el otro Feliz. Así, defendimos firmemente el pico potosino y en la madrugada, tras la victoria ante el embate de las fuerzas malignas, vitoreamos con felicidad a nuestros insignes mariscales: "¡Viva Pueblo Feliz!".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8935255270643784389?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8935255270643784389/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8935255270643784389&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8935255270643784389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8935255270643784389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/10/dream-ayer-tuve-un-sueno-que-no-se-como.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3138543132691550736</id><published>2010-10-18T11:27:00.007-05:00</published><updated>2010-10-18T11:47:21.866-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Feria Internacional del Libro del Zócalo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación del libro &lt;em&gt;Ciudad Mirada. Narraciones sobre la ciudad de México.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TLx5O-f-CwI/AAAAAAAAAFU/_7qEllPgd1Y/s1600/IMG_4197.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529427740706343682" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TLx5O-f-CwI/AAAAAAAAAFU/_7qEllPgd1Y/s320/IMG_4197.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TLx40qGyDbI/AAAAAAAAAFM/PF5lC7djtzc/s1600/IMG_4212.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529427288555392434" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TLx40qGyDbI/AAAAAAAAAFM/PF5lC7djtzc/s320/IMG_4212.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Enrique Romo, CAS, Eduardo Antonio Parra, Federico Campbell y Eduardo Clavé. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3138543132691550736?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3138543132691550736/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3138543132691550736&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3138543132691550736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3138543132691550736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/10/feria-internacional-del-libro-del.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TLx5O-f-CwI/AAAAAAAAAFU/_7qEllPgd1Y/s72-c/IMG_4197.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2353137651983150297</id><published>2010-09-28T10:34:00.009-05:00</published><updated>2010-09-28T17:04:02.798-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Salsa europea&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por todos sabido que en esa ecuación del varo mata carita, el verbo mata cara, etcétera, el que lleva las de ganar es una figura de entendidas mañas y licenciosos recursos: el bailarín. No hay mujer que se le resista; así, mientras él le asesta una evolución camaronera, ella invariablemente le lanzará a la yugular: “¿Así como bailas haces el amor?”. El bailarín responderá con un fallo vulgarísimo: “Averígualo, Nena”. Si pensamos, por ejemplo, en un bailador de salsa, éste tendrá la ventaja de exhibirse inicialmente con una mujer fea pero que baila muy bien; acto seguido, el personal femenino pasará a solicitar sus servicios, y peleárselos, en cada nueva rola.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante años con mis amigos (antes de que fuéramos aburridos y estudiáramos doctorados) asumimos la salsa como una forma vehemente de vida; pensamos que acaso las vicisitudes cotidianas podrían desaparecer entre la gracia de una vuelta doble o la voluptuosidad de un medio paso entre el cuerpo del otro (una simbiosis fugaz que no se encuentra en ningún otro estadio humano). Nuestro lema era “Salsa o muerte” y lo dejábamos diligentemente escrito en el vidrio empañado del departamento de cincuenta metros donde se realizaban las mencionadas gestas. Eran las épocas del “Procura” de Chichi Peralta y “Somos lo que hay” de Manolín el Médico de la Salsa. De hecho con María, una griega sublime que vivió muchos años en México, acuñé el verbo &lt;em&gt;procurar&lt;/em&gt;. Cada vez que sonaba la distinguida rola del maestro Peralta, nos parábamos a bailar sin importar que ella estuviera frente al Hombre-de-su-vida o yo en pleno coito en el clóset de los dueños de la casa. Un día, sin embargo, le fallé. Yo hacía mi luchita con alguien más y, al oír la música, María se paró ipso facto a buscarme. Cuando vio que yo ya procuraba en la pista pero sin ella, una lágrima descendió por su pómulo helénico y se quejó de mí con todo mundo llamándome ojete.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por todas esas razones espirituales que me apegan sobremanera a la salsa, la última vez que estuve en Europa resolví hacer un estudio antropológico en dos vertientes cognoscitivas: 1) probar todas la cervezas de los bares en que recayera y 2) bailar salsa en cada uno de dichos tugurios si el ambiente, el personal y el dj-que-normalmente-es-un-idiota lo permitían. Como el estudio fue todo un éxito, es menester narrar, por primera vez, mis impresiones al respecto. Léase lo siguiente escuchando la mejor rola de salsa jamás compuesta: “Llorarás” de Oscar de León.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;En Ámsterdam no hubo posibilidad de bailar con nadie; el lugar brasileiro estaba vedado para los blancos: a las holandesas lo único que les interesaba era bailar con negros que lo hacían pésimo y a ellos, a su vez y por dimensión desconocida, fornicar con ellas, aunque mal; en Graz tuve a bien bailar con una eslovaca que tenía un marido guatemalteco. Él me vio y dijo Tú sabes bailar, ¿verdad? Bueno… Es mi esposa: baila con ella. Ante tal ofrecimiento (eso de aceptar a las esposas ajenas nunca ha sido mi fuerte), tuve que ir a la pista inexistente con la eslovaca que había estado en algún lugar del trópico y había aprendido salsa de salón. De notable rigidez pero sonriente, la eslovaca hizo que por primera vez me aplaudieran en mi tour salsero europeo. Cuando terminamos, un venezolano que también estaba ahí, un glorioso antro cubano llamado &lt;em&gt;Cohibar&lt;/em&gt;, tuvo que salir con la típica guarrada sudamericana: “Yo anduve con ella antes qué el: es la que mejor lo chupa de todo Graz.” El venezolano se mofaba de haber sido baterista de Falco y Opus, insignes por un one-hit wonder. Se lo informaba con inexplicable orgullo a quien entrara en el bar: le decía al cantinero “pásame mis discos”. El cantinero obedecía y él mostraba su foto difusa en la portada del acetato. Fue hace mucho tiempo; era muy joven, se justificaba.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quizás fue en Atenas donde tuve la primera experiencia concupiscente de mi estudio antropológico. Estábamos comiendo en casa de un amigo y él insistentemente nos comentaba que faltaban las mujeres más guapas de la fiesta: “Son locutoras. Vienen cuando acaben de chambear”. Al poco tiempo, las locutoras, que ya nos habían saludado en su programa de radio (“Un saludo a los amigos mexicanos que están en casa de Costas. No se vayan. Ya no tardamos”), llegaron a la fiesta como Ángeles de Charlie del Pireo: auto convertible y rubia, morena y trigueña. Y como era Grecia, parrilla, cerveza, ouzo y vino tinto frío. Y entonces la salsa. Chet. Y la morena a por todos los mexicanitos. Doble chet. Y ella, introduciendo su muslo en la entrepierna: &lt;em&gt;Dance me&lt;/em&gt;. Y uno bailándola a toda máquina and she, harder, Dance me harder. Y su cuerpo suave, con la flor de piel de un vestido ligero que no escondía nada abajo, Dance me, my love. A Beeeeeeeeeeeeeeer, please. Ok, darling, but first Daaaaance me. No, eso no fue salsa pero no importó. Y se lo hizo a los tres mexicanitos que tuvimos a bien ir a un asado espartano en la cuna de la civilización. Dance me. La manzana de la discordia. Helena. Eva. Blanca Nieves. La decadencia de Occidente fue por una mujer. Dance me. Efgaristó.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las secuelas no se hicieron esperar. Santorini: Margarita, María y Dimitra en la playa; Folegandros, mi María bartender y tú bailas, ¿verdad? Oui. Lo sabía, poniendo al Buenavista Social Club. Te invito un trago y luego volvemos a bailar (y el corazón afuera no por el tema romántico sino por el infarto cercano. Ya desde entonces estaba viejo). Otra vez. Y en Praga, mientras un amigo saudiárabe que había conocido en la barra me hablaba mal de su papá (le tenía que cargar su &lt;em&gt;bloody baggage&lt;/em&gt;), un checo en docto inglés Tú bailas, ¿no es así? (again and again and again. How do you now, man? It is obvious). De nuevo las lonjas y el rostro abotagado no funcionaron para enmascarar lo obvious. My girlfriend is a salsa teacher. Chet. And here we go. Bailé con la salsa teacher, de salón obviously, y nos aplaudieron, y otra rola y I think we´re dancing very close and your boyfriend is watching us, pero sin decírselo, y así y así. Gracias, gracias. Bailas muy bien me dijo el saudiárabe en la barra. Más o menos, man, no hay que exagerar. México, gran país, ¿eh? Más o menos. Corona, gran cerveza, ¿verdad? Bueno… Dos Coronas y dos tequilas (Cuervo especial, ¡damn!). Pagó con petroeuros, se echó el tequila de un trago y se fue diciéndome You´re really my friend, man. La maestra de salsa seguía con el novio en una esquina haciéndome ojitos. Huí antes de que se le ocurriera llegar a la barra para proponerme un trío.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;La salsa en Francia tiene sus asegunes: en general no se baila bien pero hay lugares especializados en los que se salsea como en los mejores clubes latinoamericanos. En Grenoble buscamos afanosamente uno de ellos en esos automóviles pequeñitos cuya única explicación de su existencia es que su dueño paga un karma por votar por Le Pen. Tras una hora perdidos, llegamos muertos de sed: era un galerón con olor a camembert habilitado como salón de baile. Momó, un amigo músico al que había conocido dos horas atrás, me dijo Te apuesto una cerveza a que no bailas con esa mujer. Naturalmente esa mujer era la mejor bailarina del lugar. Vas a perder, Momó. Está bien, si lo que me quieres decir es que te da miedo… Regresando de la pista: mi chela, Momó. Golpe de suerte, pero a que no sacas a esa otra. Por esa testarudez propia de los franceses, que provocó entre otras cosas algo llamado Waterloo, Momó me pagó todas las cervezas de la farra. Al final, para sus adentros, le escuché su única frase en inglés de la noche: I have a family to feed… ¡Merde!&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Madrid fue el único lugar donde mi presencia resultó anodina (pinches cubanos), así que sólo diré que en los cinco antros de salsa que visité, ninguna persona fue a por mí con aquello de Tú bailas y, de las españolitas que invité a bailar, sólo dos dijeron sí y ninguna de ellas quiso seguir la siguiente canción. En el reino de los ciegos el tuerto es rey, se dice. I agree. La última ciudad de mi experimento fue Berlín. Volví por mis fueros: mi amiga Anne y yo sorprendimos con nuestros doctos pasos (bueno, los míos, pero ella, inteligente, se dejaba llevar) a unos alemanitos que hacían una fiesta en un &lt;em&gt;squat&lt;/em&gt;. De hecho había sido la primera vez que se escuchaba un poco de salsa en el &lt;em&gt;squat&lt;/em&gt;. Nos aplaudieron y nos invisibilizaron en el acto. Seguro dijeron algo así como “por eso en sus países hay dictaduras”.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las conclusiones, aunque rupestres, son reveladoras: en Europa es mejor beber cerveza que bailar salsa, sobre todo cuando las salsas escasean y no hay posibilidad de armar una decente michelada. Después, que el dancing, como muchas otras rugosidades en esta vida, es una actividad peligrosa en la que no debería caer todo el peso de nuestra sensibilidad (sobre todo la mía de 130 kilos); por último, y sin contradicción manifiesta, se trata nomás de un reducto de lascivia expuesta, intercambio inocuo de sudores amotinados y la plataforma del vaivén eterno de las entrepiernas; ellos, como los andróginos, nos recordarán al final que los dos cuerpos son, last but not least, una sola figura en movimiento. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2353137651983150297?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2353137651983150297/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2353137651983150297&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2353137651983150297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2353137651983150297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/salsa-europea-es-por-todos-sabido-que.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5897387249715140086</id><published>2010-09-27T18:05:00.016-05:00</published><updated>2010-09-28T12:17:22.466-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Teletón en versión de El Fisgón&lt;/strong&gt; (pincha las imágenes para hacerlas grandes)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_oPbb-jBKoXk/SxglXK2kb3I/AAAAAAAAIW4/YF4TRFTgIy4/s1600-h/4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521985882476879842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 249px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TKII50PBn-I/AAAAAAAAAEs/8VRn607D7f8/s320/4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_oPbb-jBKoXk/SxglXi9IcaI/AAAAAAAAIXA/brycS9rmHTg/s1600-h/5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521984571653301010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 249px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TKIHthCVIxI/AAAAAAAAAEU/gMqzwUtPYgo/s320/5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5897387249715140086?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5897387249715140086/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5897387249715140086&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5897387249715140086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5897387249715140086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/el-teleton-en-version-de-el-fisgon-cas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/TKII50PBn-I/AAAAAAAAAEs/8VRn607D7f8/s72-c/4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5231649625531471843</id><published>2010-09-27T17:44:00.005-05:00</published><updated>2010-09-27T18:02:55.799-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Qué nos extraña...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aunque me haya convertido en el amo y señor de las reiteraciones, es necesario mantenerse firme. De nuevo: en el territorio de la impunidad el cinismo es filatropía (o lo que es lo mismo: cinismo=a Iglesia católica). El vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar, acaba de declarar: &lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/711896.html"&gt;"el señor Ebrard y su Asamblea Legislativa son los causantes de la creciente discriminación y del odio a las personas homosexuales". &lt;/a&gt;Ignoro si se refiera a los sacerdotes homosexuales, muchos de ellos pederastas. En todo caso, seguimos ante la impune muestra de cinismo de la gente en el poder (entre ella los jerarcas de la grey católica). También, ante la falta de acción de un Poder Judicial que permite los exabrubtos y libelos de personas que se someten a los preceptos de un país extranjero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5231649625531471843?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5231649625531471843/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5231649625531471843&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5231649625531471843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5231649625531471843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/que-nos-extrana.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-178501578623491735</id><published>2010-09-15T10:59:00.013-05:00</published><updated>2010-09-15T18:33:33.454-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡hAy que gritar!&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;15 de septiembre, Día del grito (¿como el de Munch? No, señor: como el de Carlos Cuauhtémoc Sánchez). Explíquémosles, pues, a los extranjeros qué es eso del Grito en México (la conmemoración de nuestra independencia, ínclito. ¿Ah, sí? ¿Se independizaron ese día? Agüéveris: ¡Viva Fernando VII, qué chingaos!). Una vez, cuando yo todavía era un imberbe mozalbete -ya no lo soy, aunque me digáis grumete con voz de falsete-, estaba en Cuba, esa magnífica isla del Caribe que ayer abrió sus puertas a la fiereza del capitalismo y a la satánica propiedad privada. Corría el año 93, momento más álgido de ese periodo especial de cuando la URSS abandonó a la isla (bueno, no los abandonamos, Fidel, pero ahora hay que negociar en dólares). La fecha, no obstante, era relevente para el grupito de estudiantes mexicanitos que estaba allá. Habíamos ido con unos amigos cubanos a un lugar donde tocaban Manolín El médico de la salsa y el NG La Banda. Y naturalmente uno de los amigos conocía al cantante del NG y naturalmente lo saludó con efusividad y naturalmente después de eso el cantante &lt;em&gt;A ve', compañelo. Hoy e' el día en que nuetro paí hemano, México, festeja su independencia. Hay que recordal, compañelo, que México fue el único paí que no rompió relaciones diplomática con Cuba cuando todo' los demá lo hicieron. Entonce' tenemo aquí a uno amigos mexicano y le vamos a pedi' al compañelo Calo que pase aquí al frente con nosotro para que diga una palabras&lt;/em&gt; ("¿compañelo Calo?". ¿Eres tú Carlos?).&lt;em&gt; Pásale pol' acá, Calo. Toma el micrófono, hemano&lt;/em&gt;. Fue así como un mexicanito, estudiante del segundo año en la célebre Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, dio el Grito de Independencia en la Heroica ciudad de La Habana. Terminé con una frase incendiaria: "Viva México y viva Cuba, cabrones". Chet. Fue ahí cuando experimenté las glorias y jerarquías del escenario y no hubo cubanita que no fuera a por mí el resto de la noche.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy día, cuando las nubes eclipsan cualquier dejo de ilusión en este país, la pregunta obligatoria es ¿Hay que gritar? Pero por supuesto, pinche güey, ¿quién te has creido? Hay que gritar porque hay un ejército suelto en las calles que acribilla familias cuando no se detienen a su llamado. Hay que gritar porque el nuevo tiro al blanco de las ferias es ahora con cuerpos inertes y sin cabeza colgados en puentes federales. ¡Ay, qué grito de tequila me acabo de echar aunque sea ley seca, señor policía! Hay de gritos a gritos, míster president: gritá a Iturbide, Felipe, gritalo, s'il vous plait. ¡Ay, ay, ay, Mexiquito no te me rajes! ¡No te me rajes más que ya se sale del mapa tu hidrografía escarlata! Hay que gritar, chingao, por que los fondos bajos ya sean los correctos y no espejismos cotidianos que desenmascaren que se puede estar peor (hay que ir a las aguas profundas, Señor). ¡AY QUEEE GRITAR, AY QUE GRITAR. EL QUE NO GRITE ES UN HÉROE NACIONAL! Ash, vamos al Grito, ¿noooooo? Ash, ¿estás loca?¿Con esa nacada? No, Bubis, a mí me invitaron a Palacio Nacional: va a estar Miss Universo. ¡Ash! ¡Aaaaggghhh! Ya canté guajaca, carnal; ya espanté al mostro; ya me eché unos lodos acá a la vuelta. ¡Lleve su Grito, su grito ahogado; sus alhóndigas al chipotle; sus tacos de hidalgo y costilla. Llévelo, llévelo! Hay que gritar para que ya no griten más Viva México, eres mexicano, amo a México. ¡hAy que gritar para que el cuerno a la deriva no se hunda antes de tiempo! Gritémosle, pues, y hagamos del eco un arca esperanzadora que nos salve del zafio y ominoso presente de este pueblo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-178501578623491735?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/178501578623491735/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=178501578623491735&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/178501578623491735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/178501578623491735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/hay-que-gritar-15-de-septiembre-dia-del.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4139096587999014614</id><published>2010-09-10T11:20:00.004-05:00</published><updated>2010-09-10T11:33:41.182-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAS en la Roma&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Normalmente no practico las rusticidades de la autopromoción, pero como mis amigos me han dicho que eso de pecar de inmodestia no conduce a nada, mucho menos a hacerse millonario, pues habrá que empezar. Ahí les va: &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Nostalgia y literatura: las batallas de la colonia Roma&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La colonia Roma es uno de los ejemplos más emblemáticos de la transformación que ha tenido el país durante los últimos años. Reflejo de una comarca en transición constante, la Roma se vierte sobre la cotidianidad actual como resabio nostálgico del México de la bonanza. El paseo literario que sugerimos es un viaje por los vericuetos de la epidermis romana a través de una de sus obras literarias más significativas: &lt;em&gt;Las batalla en el desierto&lt;/em&gt; de José Emilio Pacheco. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La cita es el domingo 12 de septiembre a las 10 de la desmadrugada. Pormenores y detalles finos, &lt;a href="http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=460:inba-invita-al-paseo-literario-nostalgia-y-literatura-las-batallas-de-la-colonia-roma&amp;amp;catid=121:boletines&amp;amp;Itemid=89"&gt;Aquí&lt;/a&gt;. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4139096587999014614?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4139096587999014614/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4139096587999014614&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4139096587999014614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4139096587999014614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/cas-en-la-roma-normalmente-no-practico.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5782657975251210816</id><published>2010-09-07T12:26:00.010-05:00</published><updated>2010-09-07T15:13:24.221-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Hoy&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;y cambio climático&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace tres días que no escampa en Cuernavaca. El sol es un recuerdo remoto en una ciudad que alguna vez se llamó "de la eterna primavera" (una frase, creo que ya lo he dicho, acuñada por mi bisabuelo). La zona ya no parece tomada por narcos que cuelgan a sus víctimas en los puentes sino un gueto vigilado por cúmulos filosos e implacables (hacinarse para evitar su llanto enfurecido es imposible). Los optimistas apelan a una ecuación sobre el equilibrio en la que no puede llover siempre. Yo tengo miedo de que se alejen las nubes, pues ya no existe esa balanza natural diseñada por nuestro Señor entre lo decente y lo zafio. Pero el problema es otro: si tiene que escampar algún día, será necesario recibir la sequía eterna con los justos honores (la nueva patria potestad de las miradas terrenales). De ésa ni siquiera vengándonos a nosotros mismos se podrá salir al paso. Hoy lluevo ojos adentro; mañana, allá en la loma que ya no distingo, mis latidos serán crepitaciones obscenas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5782657975251210816?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5782657975251210816/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5782657975251210816&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5782657975251210816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5782657975251210816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/09/hoy-hace-tres-dias-que-no-escampa-en.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4100390908684848977</id><published>2010-06-28T11:52:00.035-05:00</published><updated>2010-06-30T18:07:33.038-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Vasco&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Javier Aguirre es un personaje trágico. Heredero de una estirpe de futbolistas devotos de una práctica monoteísta (o pasa el balón o el jugador; nunca los dos), el Vasco Aguirre (una amiga de Logroño me decía que cuando dirigía al Osasuna la decían "el Mexicano") apeló a esa cuerda floja copernicana: me muero con la mía. Es por todos sabido que para ser director técnico de futbol hay que estar un poco demente. A Marcelo Bielsa le apodan "el Loco" porque sus actitudes en la media cancha coinciden más con los hábitos de gendarme-suizo-que-cuida-el-Vaticano-con-ganas-de-ir-al-baño que con las de un entrenador. Entre otra proezas cuando dirigía al Atlas, Bielsa, al borde de la explosión interna por la ebullición de su nerviosismo, tuvo que salir a darle un par de vueltas al estadio Corona del Santos Laguna. Cuando regresó su equipo seguía perdiendo pero él ya había depositado las crepitaciones fibrosas fuera de su cuerpo. En contraste, la aparente locura inicial del Vasco Aguirre ha sido desenmascarada por varias razones. La primera es naturalmente económica ("with the money dance the dog", decía Piporro): su sueldo supera con creces lo que cincuenta de los escritores mexicanos más reputados jamás ganarán en 16 vidas. Al amparo de la certeza de tener su vida resuelta, le resultó irrelevente tomar en cuenta la opinión de 110 millones de jodidos mexicanos que le insistían simplemente que metiera a un Chícharo a la cancha. "Háganle como quieran", parecía decir Aguirre. "Aquí mando yo. Además vivo en Miami, ches barbajanes". Qué tiempos aquellos en los que el Vasco, un hombre que siempre abanderó ideas progresistas y era promotor de causas justas, organizó un partido entre exfutbolistas e integrantes del EZLN. Cuando el "Capitán Furia", Alfredo Tena, unos de los invitados al encuentro amistoso, vio a los rivales enmascarados lamentó haber dejado de practicar las patadas karatecas con los jugadores de las Chivas, pero se mantuvo al pie del cañón y apoyó al Vasco en lo que consideraba también una causa justa. Después Aguirre fue entrenador nacional y luego se fue a España. Todavía cuando dirigía al Osasuna, en una entrevista dijo que le gustaría dirigir unos años más y que su mayor anhelo después de retirarse como entrenador era abrir una librería en Madrid. Parece que la Gran Vía de la capital española tendrá que esperar algunos lustros para disfrutar de la sapiencia literaria de un vasco mexicano que ha tomado las decisiones más misteriosas que jamás hayan existido en una cancha de futbol.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La segunda razón por la que Aguirre no puede ser uno de esos locos geniales que habitan en una jaula rectangular a la mitad del campo (esto no incluye la vez que le dio una patada a un jugador panameño cuando desbordaba por el callejón del área), es que nunca ganó nada (bueno, le ganó un campeonato a la insigne Máquina Azul con un gol que no debió contar, pues fue literalmente piterísimo). Cuando Carlos Salvador Bilardo dirigía a Argentina, antes del Mundial de 1986 las críticas le llovían en mayor número que las balas inglesas en las Malvinas. Nadie creía en él, sobre todo porque su propuesta futbolística era la antítesis del futbol abierto del entrenador que ocho años antes los había llevado al campeonato: César Luis Menotti. La prensa y la afición estallaban en su contra por los partidos perdidos previos a la Copa: solía defenderse a cal y canto antes que considerar la pecaminosísima idea de horadar la valla rival; además le encantaba alinear a jugadores que sólo hubieran sido cracks en la tercera división de Sri Lanka. Cuando se discutía si era adecuado que Bilardo convocara a Sergio Batista para México 86, Diego Armando Maradona, ya para ese tiempo convertido en el gran capo de la albiceleste, dijo que si no llamaban a Batista él no jugaría. En ese momento un buen número de corazones en el barrio de la Boca dejaron de latir. Bilardo, que es todo menos idiota, consideró a Batista y lo hizo jugar todos los partidos. Maradona había recurrido a la máxima de todo genio: la locura no alcanza su esplendor sin un escudero que le cuide las espaldas; un sancho laborioso que, entre otras cosas, sepa partir alguna rodilla cuando el honor de su caballero andante ha sido mancillado por un peón del mediocampo que osó ponerle los tacos en la espinilla. Zico tuvo a Falcao; Zidane a Deschamps; Pelé a Gerson, aunque Gerson bien pudo ser caballero andante en cualquier otro equipo. Maradona, pues, tuvo a su Batista gracias al lúcido escrutinio de Bilardo. Años después, en esa rupestre pericia freudiana de matar al padre, Batista se convertiría en uno de los mayores críticos del ahora entrenador argentino. El Mundial de 1986 fue obtenido por Argentina con una fantasía de Maradona: filtró el balón para Burruchaga mientras Hans-Peter Briegel -un pánzer alemán que Franz Beckenbauer dirigía con control remoto- trataba de impedir la corrida del albiceleste. Argentina ganó el Mundial y los encabezados al día siguiente en Buenos Aires no podían ser más reveladores: ¡"PERDóN, BILARDO!". La sapiente demencia de Bilardo continuó años después cuando, durante un partido de la liga argentina, salió a dirigir a la cancha con una copa de champagne. Naturalmente, como Zedillo, dijo que era sidral.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La tragedia del Vasco Aguirre es que su testarudez está a años luz de la genialidad deífica y pasará mucho tiempo para que pueda regresar a México sin que le recriminen no haber puesto al Chicharito, mantener a Guille Franco, incluir al Bofo Bautista en una afrenta abierta hacia los cien millones por haberlo llevado al Mundial (era evidente que si el Bofo hacía una de esas jugadas salidas de la chistera, de las cuales ha hecho sólo un par en su carrera, el Vasco hubiera justificado con creces su inclusión) o retirar invariablemente, como si estuviera consignado en una bula papal, al mejor jugador mexicano: Andrés Guardado. La terquedad del Vasco estuvo contrapunteada por la de uno de los personajes más oscuros que se recuerden en el futbol mexicano: Mario Carrillo. Clonado del gen futbolístico de José María Cordova Montoya, Carrillo ha sido la eminencia gris más reputada del balompié azteca. Después de ser durante muchos segundo de abordo de Manuel Lapuente, pretendió emanciparse y llevar una carrera como técnico en solitario, como el Llanero o Lucky Luke, pues. Solo ganó un título, con el América, y de una manera muy dudosa. Con la gloriosa Máquina Azul estuvo en 2003. Dirigió nueve fechas y no ganó ningún partido. A eso se le suma que es el causante de la mayor goleada internacional que haya sufrido el Cruz Azul: 6-1 frente a un equipo uruguayo que sólo podría formar parte de un torneo de Criaturas fantásticas, el Fénix. En Pumas, Carrillo fue auxiliar de Hugo Sánchez. Como quería pasar inadvertido y no robarle cancha al ego de Hugo, Carrillo permanecía en un palco del estadio. Se rumora que en una ocasión mandó a uno de sus subalternos a decirle a Hugo quién debía salir. Cuando el subalterno, a mitad del camino, abrió el papelito con las indicaciones de Carrillo, decidió no llegar al banquillo puma y siguió viendo el partido desde una grada desierta. La orden de Carrillo era que sacaran al hijo del subalterno: José Luis "el Parejita" López. El problema de Carrillo es que no ha sabido mantenerse como el verdadero poder detrás del trono y su presencia en decisiones fundamentales ha sido desde la palestra (fue evidente una aceda discusión con Aguirre durante un partido del Mundial) y cotidianamente con secuelas desastrosas. Se dice que fue él quien convenció al Vasco para alinear al Bofo, sacar a Guardado en los mediotiempos, no incluir al Chícharo como titular y dejar fuera de la selección a Jonathan. Aguirre siempre ha sido un hombre que paga deudas. En el 2002 incluyó unos minutos a Alberto García Aspe, ya desde esas épocas entrado en la tercera edad. Lo hizo para que Aspe jugara un tercer Mundial y saldar una cuenta con su mentor Alejandro Burillo. En 2010, Aguirre incluyó a un segundo técnico -Carrillo- por designio de algún oscuro miembro de la Federación Mexicana de Futbol, que en buen español se llama Televisa y TV Azteca. La apuesta fue dura y contraproducente: Rasputín pretendió compartir el cetro con el rey. El resultado fue devastador: a trono roto, selección fuera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy día Aguirre deshoja la margarita. Su hijo menor ha sido contratado por el Bolton inglés y el Vasco se irá a Inglaterra para supervisar la carrera de su Benjamín. Es probable que su estancia en la isla le sirva para candidatearse con algún equipo de la Premier League. A reserva de que esto suceda (doble contra sencillo a que no pasará), la certeza que se respira en el ambiente con sabor a legumbre fresca, y es de esa bohnomía alentadora que diferencia a un buen jugador de un mal entrenador, es que un Chícharo despachará cada fin de semana en el Teatro de los sueños de Old Tratford y un Vasco, el único caballero de triste figura sin demencia, hará lobby permanente acompañado de su lamentable y trágica medianía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4100390908684848977?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4100390908684848977/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4100390908684848977&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4100390908684848977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4100390908684848977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/06/el-vasco-javier-aguirre-es-un-personaje.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7328254091277128693</id><published>2010-06-19T12:34:00.009-05:00</published><updated>2010-06-19T13:03:02.309-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;A propósito de...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace unos años un amigo me pidió un cuento para un libro. Se trataba de una antología cuyo eje sería un día memorable de la historia universal. Cada uno de los participantes escogería el suyo. Como soy muy malo para elegir efemérides notables, sólo se me ocurrió un insigne día futbolero. El libro, como muchas otras publicaciones, jamás se editó; sin embargo, escribí el cuento. Ahora, a propósito del Mundial, me acordé de que existía. Póngolo a consideración del lector con un cintillo que siempre había querido escribir: "Una primicia".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La mano de Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un día humano. Las aceras se caminan con pesadumbre y el pavimento es un enemigo nocivo de donde sale aire caliente. El tránsito es aletargado. M piensa que no es normal el fuego en sus pies (aunque siempre ha sido así). Es el mediodía del 22 de junio de 1986 y para ir a su casa debe pasar por un costado del estadio Azteca (Mis suelas son un hervidero). Maldito futbol, injuria de nuevo mientras acelera el paso. El último examen de segundo de secundaria lo respondió a regañadientes. Sabe que no lo aprobará. También sabe que ya no importa. &lt;em&gt;Filtra Maradona y el defensor inglés rebana el balón. Va Shilton –que creerá este muchacho, que le puede ganar al por... Brinca Diego y... ¡GOOOOOOOOL! El arbitro señala la media cancha. ¡GOOOOOOOOOOL! Shilton reclama. ¡GOOOOOOOOOL de ARGENTINA! ¡Diego Armando Maradona lo ha hecho! Los ingleses protestan pero tenemos al mejor jugador del mundo. ¡Gracias, Dios, por darnos esa mano! Son esos ingleses, los que tanto nos han hecho sufrir (“Soldadito argentino, sé que te vas a morir...”). La revancha es justa. Gracias, Diego.&lt;/em&gt; M escucha el estallido del estadio y se tapa los oídos, impaciente, abrumada. Maldito J: muérete donde estés. M se toma inconscientemente el vientre mientras pasa por una tienda de electrodomésticos. La gente observa el partido en las televisiones de los aparadores. M piensa que están a la espera de una llamada divina que jamás recibirán. Un mareo obtuso le viene por el sol, al tiempo que en su mente aparece un dios de carne y hueso. Retarda el vómito más por debilidad que por capricho. En casa encuentra a su hermano y amigos frente al televisor. Pasa sin saludarlos. De pronto, como si de un alarido bajo tierra se tratara, reconoce la señal aguardada desde siempre: “Fue con la mano”. Quizás fue la voz de su madre, acaso la de algún amigo adolescente que alcanzaba la clarividencia por la embriaguez de un vaso de cerveza. Pero ya no importa, ya no &lt;em&gt;...la va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del futbol mundial, y deja al tercero y va a tocar para Burruchaga... &lt;/em&gt;En la cocina, M deja las llaves de la casa en un cajón. Después entra en su cuarto y cierra la puerta con suavidad, como si fuera de noche y no quisiera despertar a nadie. Se desploma sobre la cama: las ganas de vomitar han pasado pero el desagravio sigue en su cuerpo (“un palmo más de piel en el vientre; dos meses”) &lt;em&gt;...¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta... y ¡GOOOOOOL...! ¡GOOOOOL...! ¡Quiero llorar! ¡Dios santo! ¡Viva el futbol! ¡Golazo! ¡Diego! ¡Maradoooooona! ¡Es para llorar, perdónenme...!&lt;/em&gt; Las lágrimas resbalan por el pómulo de M y con la lengua atestigua de nuevo su sabor salado. Así es la vida: salada, como el agua del mar que nunca conocí. M se levanta y se quita el uniforme escolar (que se arrugue). Desnuda frente al espejo, ve su piel morena y el incipiente vello del pubis. Se pasa la mano por el monte de venus y después dócilmente por el clítoris. Comienza a sentir placer y se estremece, se ruboriza. Cuántos usos tienen las manos de &lt;em&gt;¡Maradona, en una corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos...! ¡Barrilete cósmico...! ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?, para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina.... Argentina 2 - Inglaterra 0. ¡Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona...!&lt;/em&gt; Ya en el baño, abre la llave de la tina (los ataúdes se eligen). &lt;em&gt;Gracias, Dios, por el futbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2, Inglaterra 0... &lt;/em&gt;Después de todo no hace falta ser Dios para tomar la decisión correcta. M toma la navaja y hace una pequeña hendidura en las venas de una mano (&lt;em&gt;el puño apretado&lt;/em&gt;), con sutileza, con pulcritud, como quién rebana con finura un ajo tierno (las manos de Dios). El agua se enrojece azarosamente: no hará falta el tiempo de compensación para que la grana alcance su más intenso fulgor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS, Del Valle, marzo de 2006. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7328254091277128693?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7328254091277128693/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7328254091277128693&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7328254091277128693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7328254091277128693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/06/proposito-de.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5362790674430477395</id><published>2010-06-07T10:16:00.010-05:00</published><updated>2010-06-09T14:05:44.055-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Ejército en las calles&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia de la República se llevaron a cabo maniobras ominosas e ilegales; la más visible fue la llamada guerra abierta contra el narcotráfico o, lo que es lo mismo, sacar al Ejército de sus cuarteles y mandarlos a las calles. El saldo es de sobra conocido: no hay día que no exista un número estrepitoso de asesinatos o de atrocidades y vejaciones por parte de los soldados. No es importante reiterar el grado de estulticia del Ejecutivo Federal al mantener ésta dinámica (los soldados no son policías; los soldados están adiestrados para actuar en una coyuntura bélica; los soldados, entonces, no van a capturar a los presuntos delincuentes: los van a matar), pero hay hechos inconcebibles que se repiten sin que pase absolutamente nada (las voces críticas son cuantiosas, pero qué se puede hacer cuando las respuestas son lecciones magistrales de cinismo: háganle como quieran es el subtexto inevitable. Además ellos tienen las armas). Me referiré a datos concretos.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;En mi ciudad natal, Cuernavaca, ha habido un cambio notabilísimo en la dinámicas cotidianas desde que la Marina mexicana asesinó Arturo Beltrán Leyva en unos departamentos de superlujo que, dicho sea paso, fueron construidos por los hijos de Marta Sahagún. A partir de ahí, una ola de violencia urbana se desató en Cuernavaca. A dos hombres los colgaron de un puente en el libramiento que lleva a Acapulco y luego jugaron tiro al blanco sobre los cuerpos inertes; al director del penal de Atlacholoaya lo asesinaron, partieron su cuerpo en pedacitos y lanzaron los fragmentos en distintas partes (perdón por la figura retórica tan de mal gusto pero era ineluctable). La cabeza fue encontrada en una bolsa de súper; un comando armado tomó por sorpresa un antro propiedad de un miembro de la familia Ortiz Mena y, sin más, le prendieron fuego con los empleados adentro. Éstos son hechos conocidos sobre todo por su espectacularidad, pero las muertes son el pan cotidiano en la ciudad. Lo increíble de la situación es que el gobierno federal no considerara qué pasaría al dejar acéfalo el control de una plaza tan importante para el narcotráfico: ahora los subalternos se la disputan a punta de balazos, intimidaciones y violencia urbana, en una franca competencia por ver quién es el sicario más despiadado. Un viernes, hace algunos días, todos los restoranes, antros, etc., cerraron a las ocho de la noche y la capital morelense se hizo una ciudad fantasma. ¿Cuál fue la respuesta del gobierno federal? Militarizar las calles. Ahora hay retenes, tanques de guerra apuntándole a la estatua de Zapata y comandos militares que transitan la ciudad con armas largas a la espera que su docto criterio les diga quién es un narco. Hay un detalle que no es menor: usan máscara.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Qué un ejército esté en las calles sucede cuando un país le apunta a la ingobernabilidad o para acallar las voces críticas que se manifiestan en contra de un régimen autoritario, como en las dictaduras. Y en ambos casos, aun cuando exista gente que justifica la mano dura, siempre habrá abusos, ultrajes. Un soldado está entrenado para matar, no para salvaguardad la seguridad de la sociedad, de los ciudadanos. La última muestra de la postura institucionalizada del gobierno llamada cinismo, fue el dictamen de la PGR sobre los niños que fueron asesinados por militares el 2 de junio en Reynosa. &lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2010/06/07/index.php?section=politica&amp;amp;article=005n2pol"&gt;El parte de la Procuraduría fue que los miembros del Ejército balearon a los jóvenes, perdón, "sicarios", porque ellos les dispararon primero. Los niños (de 13, 15 y 17 años) atacaron a los infortunados soldados y éstos, defendiendo a su patria, los masacraron.&lt;/a&gt; El mensaje de la PGR es implacable: mitiguemos el hecho porque eran sicarios; hay que matarlos porque, como Beltrán Leyva, son una peste social. El tema es trágicamente significativo: 1) no se mata a un presunto delincuente o criminal; se le atrapa y se le juzga (si se cree en instituciones democráticas, en buen español, matar es condenable por donde se le vea. Claro que en México eso de instituciones democráticas es la ilusión del mago más diestro); 2) como quien hace justicia son los soldados, no hay necesidad de que les disparen para responder baleando civiles: en la disciplina castrense basta no obedecer la orden "Deténganse" para ser pasados por las armas; 3) mataron a niños, por más que se diga que son sicarios son por principio niños y lo seguirán siendo hasta por los menos la mayoría de edad. Por eso hay límites de edades, por eso hay cárceles para niños y cárceles para adultos, y por eso hay que negarse con firmeza para que no se adelante la mayoría de edad.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;El gobierno de Felipe Calderón ha hecho que, si en algún momento existió la transición del México de las balas al México de las instituciones (máxima también cuestionable), el país que vivimos hoy día se estrictamente el de las balas, la violencia, los asesinatos de niños, las vejaciones y la impunidad. Un último dato que demuestra el grado de autoritarismo que existe en la actualidad. Hace algunos días fueron desalojados con violencia extrema, reprimidos es la palabra justa, unos veinte miembros del SME que estaban en un plantón en Cuernavaca. Como veinte es un grupo que puede atentar en contra de la democracia de un país, hacer una revolución con palos y piedras y enfrentar frontalmente al heroico Ejèrcito mexicano, la Policía Federal envió a seiscientos efectivos para romper el sitio de las instalaciones de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Seiscientos policías para quitar a veinte. La culpa de todo lo mencionado es estrictamente del Presidente de la República, un muchacho escapado de un cuento de los hermanos Grimm y que en unos días estará en la inauguración del Mundial al lado de un hombre que luchó toda su vida en contra de las atrocidades que Tontín ha motivado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5362790674430477395?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5362790674430477395/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5362790674430477395&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5362790674430477395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5362790674430477395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/06/el-ejercito-en-las-calles-desde-que.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6162434915365277708</id><published>2010-05-28T09:38:00.003-05:00</published><updated>2010-05-28T09:48:23.524-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;em&gt;Le pain et le lait &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primo Xavier de la Vega y el buen Carim Azeddine presentarán su documental &lt;em&gt;El pan y la leche&lt;/em&gt; en el festival &lt;em&gt;Distrital&lt;/em&gt; de la ciudad de México. Para los interesados en los temas sobre la migración mexicana hacia Estados Unidos, van las fechas, horarios y salas de la exhibición:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.distrital.mx/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=128%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es" mce_href="/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=128%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es"&gt;2 de Junio - CCU Tlatelolco - 17:00 hrs&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.distrital.mx/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=136%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es" mce_href="/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=136%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es"&gt;3 de Junio - Cinemark Pedregal - 19:00 hrs.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.distrital.mx/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=229%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es" mce_href="/joomla/index.php?option=com_jevents&amp;amp;task=icalrepeat.detail&amp;amp;evid=229%E2%8C%A9%3Des&amp;amp;lang=es"&gt;5 de Junio - Lumiere Reforma - 16:00 hrs.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6162434915365277708?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6162434915365277708/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6162434915365277708&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6162434915365277708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6162434915365277708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/05/le-pain-et-le-lait-mi-primo-xavier-de.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5745039991310509880</id><published>2010-05-07T11:12:00.004-05:00</published><updated>2010-05-07T11:25:20.775-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sólo un café&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dio la chupada al cigarro y miró el cielo, como anhelando que la lluvia inexistente trabara las palabras. Adolorido la miró de nuevo y tiró la colilla con el índice. El aire era tenue y amable: el Gaby’s fue nuevamente testigo de silencios inconclusos. Ella puso la mano en el hombro de él y lo apretó un poco. Así, con la complacencia revelada en ese tendón desconcertado, ella musitó desviando la mirada: "Aprende a perdonarme". &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5745039991310509880?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5745039991310509880/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5745039991310509880&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5745039991310509880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5745039991310509880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/05/solo-un-cafe-le-dio-una-chupada-al.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3165379034859915973</id><published>2010-04-20T10:37:00.013-05:00</published><updated>2010-10-05T09:45:48.224-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Escribir&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;José Emilio Pacheco, en la entrevista que le hicieron en Madrid previa al recibimiento del premio Cervantes, dijo: "Escribo porque me ocurre algo y no pienso si eso cabe dentro de una definición". Más adelante agregó que le parecía legítimo recibir el premio sobre todo ahora que el pago por escribir casi ha desaparecido. En mis clases de redacción en la UNAM, les digo siempre a mis alumnos que eviten palabras vagas como "cosa" o "algo", verbos obtusos como "suceder" u "ocurrir" o calificativos vacíos como "interesante" o "lindo". Pero al leer las líneas de José Emilio, no cabe duda que sus palabras le atinan a cabalidad al sentido de la escritura. ¿Por qué se escribe? Porque algo nos pasa. ¿Qué es eso? Quién sabe, aunque la fibra sensible que genera la prestidigitación tenga un origen. Escribo porque me ocurre algo es hacerlo por saberse vivo; es entregarse a un palmo de papel blanco e iniciar una confesión inocua sobre el goce del olor a café o pasmarse con el rostro de una mujer bella; estremecerse con la imagen de dos hombres colgados en un puente de Cuernavaca o indignarse por la muerte de niños que, aunque el adjetivo sea una redundancia, son inocentes; también, por qué no, aceptar que ahí donde nos tocó vivir es un arma de doble filo, una cimitarra infiel que cambia su hoja afilada con destreza camaleónica. Por eso se escribe: porque existe un respeto absoluto por el llanto y la risa; el dolor y la fruición; el odio y el amor. Polaridades que se alojan en precipicios insomnes. Y no nos interesa que la conjugación imaginaria de un "yo ocurro" o un "yo sucedo" como antes se lo hacía como un "j' accuse", no exista en los cánones de las greguerías convencionales. Escribir es la labor inacabada de una mano perdida en Lepanto. Escribir balancea la temperatura del cuerpo; escribir es el barco a la deriva que ve la isla a lo lejos; escribir, como el futbol y otras tantas actividades que los humanos realizan porque su placer es infinito, es una forma artera de vida que enmascara la memoria. La sapiencia de su historia estará en las miles de palabras superpuestas que guardan las yemas de los dedos. Las huellas digitales, el tacto imperceptible y las palabras simultáneas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3165379034859915973?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3165379034859915973/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3165379034859915973&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3165379034859915973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3165379034859915973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/04/escribir-jose-emilio-pacheco-en-la.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8243799127079056832</id><published>2010-04-13T19:08:00.025-05:00</published><updated>2010-04-15T11:56:10.113-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Rothenberg&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quizás uno de los poetas estadounidenses más importantes de la actualidad sea Jerome Rothenberg. Su espectro sensible trasciende los limbos de su propia cultura y desanida el sentido único, unidireccional, de la poesía. En sus palabras confluyen mundos, voces invisibles, que le dan eco a su halo anglosajón. Hablamos, pues, de un poeta cultural, si la tautología es tolerable. De él ha dicho Eliot Weinberger: "Es un recluta que voluntariamente se ha enlistado para prolongar la vanguardia". Su canto embiste las bayonetas de mira chueca, los arcabuces humedecidos por la fragilidad de lo contencioso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conocí a Jerome Rothenberg hace como diez años. Había venido a México a dar algunas lecturas de su poesía más reciente. Después de una de esas veladas que deviene en tertulia de amigos, fuimos a tomar unos tragos. Al cabo de cinco martinis, y como la travesura perfecta de un viejo pícaro, deslizó por debajo de la mesa un folletito fotocopiado del tamaño de un boleto de cine. "Es mi última publicación", me dijo. "Es el último que me queda y no se lo quiero dar a ninguno de estos insoportables. Cabe destacar que los organizadores de la lectura, y que estaban ahí, eran de &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;. Durante años el folletito fotocopiado estuvo perdido en algún vericueto de antimateria de mi biblioteca; pero ahora, como las mudanzas sirven tanto para perder cosas como para recuperarlas, me he encontrado la minúscula publicación de Rothenberg.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se trata del volumen &lt;em&gt;The Leonard Project. 10+2 poems&lt;/em&gt;, poemas visuales que originalmente fueron presentados en formato de 18 por 24 pulgadas en la exposición &lt;em&gt;A supper with Leonardo&lt;/em&gt; en Florencia. La muestra duró de septiembre de 1998 a enero de 1999. Rothenberg lo imprimió después en pequeña escala, sin fines de lucro y para regalárselo a los amigos a quienes pudiera interesarle. Yo fui uno de los afortunados y lo reproduzco a continuación. &lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;I will create a fiction which shall express great things &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459797136219738338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UYkXISkOI/AAAAAAAAAC4/vUPxXJ0Wc0M/s320/jrl-01d.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459785529718468770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UOAxiv8KI/AAAAAAAAABg/KVBPOHWgLLI/s320/jrl-02d.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459785728986260178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UOMX35ItI/AAAAAAAAABo/pgDaiwsoXSc/s320/jrl-03b.jpg" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459785904779294834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UOWmwN-HI/AAAAAAAAABw/VHgbWIZYBYc/s320/jrl-04b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459786058579596466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UOfjtEVLI/AAAAAAAAAB4/6rAHbecJAto/s320/jrl-05b.jpg" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459786213025280610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 231px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UOojDycmI/AAAAAAAAACA/K_yGTQhJqYs/s320/jrl-06b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459787211213754098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UPipmdzvI/AAAAAAAAACI/DFxjAJVuvQg/s320/jrl-07b.jpg" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459787340259968402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UPqKVexZI/AAAAAAAAACQ/ijobUuyQz3A/s320/jrl-08b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459787618729546130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UP6XtzUZI/AAAAAAAAACY/XuEBpOqFFY8/s320/jrl-09b.jpg" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459787806142677362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UQFR4kwXI/AAAAAAAAACg/VFXsLW4JenA/s320/jrl-10b.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459787978066107922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UQPSWUHhI/AAAAAAAAACo/nL7w_GDGilI/s320/jrl-11b.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459788147987526946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UQZLWvNSI/AAAAAAAAACw/MUzfvL_gHvI/s320/jrl-12b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;CAS&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8243799127079056832?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8243799127079056832/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8243799127079056832&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8243799127079056832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8243799127079056832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/04/rothenberg-quizas-uno-de-los-poetas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S8UYkXISkOI/AAAAAAAAAC4/vUPxXJ0Wc0M/s72-c/jrl-01d.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5279480267812548683</id><published>2010-04-07T19:12:00.012-05:00</published><updated>2010-04-08T09:09:08.602-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;U turn&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay piel humana que se mantenga sin cicatrices. Cuando parece que las llagas están por difuminarse, sucede que, por una evolución estrictamente divina, se recalcan sus sombras enardecidas y regresan a su morada epidérmica. Estigmas les dicen y se recrean como sangre encapsulada. A mí, sin embargo, las marcas divinas no me reaparecen en las manos o antebrazos como le sucede a la estirpe de Nuestro Señor. A mí, a diferencia de la visibilidad ecuánime de los estigmas cristianos, las marcas me salen en las lonjas y, aunque no son muy estéticas, adquieren una voluminosidad excelsa que un andrógino envidiaría. Quizás la cura venga de realizarme una liposucción y preparar jabones afrodisiacos con la grasa que salga de la cirugía; así podría tallarme in situ pero por fuera de la piel (la imagen no me convence porque la piel siempre está por fuera pero valga la licencia poética onda Xavi Villarrutis porque hace mucho calor). Como Nuestro Señor acaba de morir, y para evitar la lipo que haría de mí un chicharrón inolvidable, pretendí revivir el viacrucis con caídas y crucifixión incluidas. Bueno, con una diferencia de matiz: revivir el viacrucis tirándome en forma de cruz en el jardín y la alberca de mi casa de Cuernavaca. Pero más o menos seguí el ritual de la semana mayor: jueves santo de eucaristía con vodkas tónics y panecitos con queso de cabra y jamón serrano (tampoco hay que exagerar la nota); viernes de crucifixión tirado de cara al sol y dejando un pedazo de mi alma en un rincón de pasto seco (aunque hacía la cruz tirado en el jardín, he de decir que la sensación era de una verticalidad espigadísima); sábado de gloria acompañado por el inefable "¡agua, mi niño!" (aquí no sólo hay que compartir el pan y las pizcas sal, sino la sal misma en cantidades discrecionales, como las partidas secretas de Fecal); y el domingo de Pascua, estadio de resurrección, resucitación y posibilidad de checarse los estigmas. Como de medias vueltas está llena la vida de los hombres que jamás leerán a Og Mandino, mis estigmas no aparecieron a razón del sufrimiento por la semana santa sino por &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2008/07/una-piel-mi-infancia-transcurri-en-una.html"&gt;aquella extraña estupidez que he venido repitiendo rutinariamente los últimos años: me pasé el limón de las micheladas por la lonjas&lt;/a&gt;; éstas, a su vez y caprichosamente, fueron expuestas al sol en un momento nodal de la pasión y el cuerito se expandió como si los duendes epidérmicos estuvieran inflando un condón cubano. Por eso las semanas santas no sirven para emular a Jesucristo a la ligera (para eso existe gente preparadísima en Iztapalapa), sino para cuidarse de la languidez cutánea, la deshidratación del alma y de las voces del más allá que no hacen más que recordar que el dolor y las penurias existen independientemente de la voluntad propia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5279480267812548683?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5279480267812548683/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5279480267812548683&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5279480267812548683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5279480267812548683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/04/u-turn-no-hay-piel-humana-que-se.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-443319469147068369</id><published>2010-03-11T22:21:00.006-06:00</published><updated>2010-03-12T11:36:44.313-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Template&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es por todos sabido que no soy un hombre de muchos cambios. Viví, por ejemplo, 12 años en el mismo departamento y jamás cambié de lugar la cama (tengo un amigo que durante un mes movió ocho veces sus muebles porque estaba en desacuerdo en cómo se veían. Al final decidió dejarlos como al principio, se sentó en el sofá y se puso a pensar con alegría en sus viejos días de revolucionario doméstico). Tampoco, por insistir en la testarudez, cambio mucho mi forma de vestir (casi no compro ropa) ni busco nuevas rutas cuando tengo que ir al metro. Mi coche, por lo demás, es del año 97, y las posibilidades de comprar otro, más allá de ser practicante de una actividad de alto riesgo llamada inopia, tienen que ver más con que me gusta y corre bien (bueno, una vez estuve a punto en desperdigarme en más partes que una granada de fragmentación porque se rompió la dirección del volante. Pero Dios es grande y me pasó a diez por hora). Así, nunca me había puesto a pensar si era necesario modificar el diseño de este sitio: estaba tan acostumbrado al fondo amarillo orín que obvié considerar lo desagradable que era. Hoy día, después de que he acomodado mis libros por secciones, orden alfabético y constatar una vez más la ruindad humana por los volúmenes que me faltan, decidí que era hora de transformar un poco la imagen del blog. He aquí, pues, un lugarcito del ciberespacio más amable, ligero a las miradas inocentes, que ya no hará ver los textos como letras pasadas por yema de huevo. Porque no puedo permitirme perder mucho tiempo, escogí el modelo básico; asimismo, as usual, el texto predominará sobre la imagen (aquí hay que decir que, como no soy un tipo de muchos cambios, seguiré sin tener hi-fi, myspace, facebook, twitter o alguna de esas rusticidades que llenan mi correo de basura). Alea jacta est y dolce vita a la nueva plantilla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-443319469147068369?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/443319469147068369/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=443319469147068369&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/443319469147068369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/443319469147068369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/03/template-es-por-todos-sabido-que-no-soy.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8882913249343044303</id><published>2010-03-01T18:43:00.032-06:00</published><updated>2010-03-11T23:02:35.275-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Carlos Montemayor, el hombre congruencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los hombres justos siempre se van antes de tiempo. Los hombres justos apelan a la existencia de los otros, a su humanidad, a su figura auténtica en el mapa de bienaventura. Y las palabras de los hombres justos, como lo fugitivo, permanecerán hasta que la voz no exista. Conocí a Carlos Montemayor a mediados de los noventa. Yo colaboraba para una revista francesa sobre América Latina y los editores, extasiados por una rebelión indígena de enmascarados (no olvidemos que Montaigne, para escribir su ensayo "De los caníbales", no estuvo en América; a sus indios los vio en las pasarelas de las cortes francesas), me pidieron un artículo sobre el zapatismo. Carlos recién había publicado &lt;em&gt;Chiapas: la rebelión indígena de México&lt;/em&gt; y naturalmente era una obligación entrevistarlo. El editor de Joaquín Mortiz me pasó su teléfono e hice una cita. Ese día Carlos me recibió amablemente en su casa. Si bien no recuerdo a profundidad la entrevista (la cinta debe de estar en algún hoyo negro de mi biblioteca) tengo presente la insistencia de Montemayor en el reconocimiento de los pueblos indios a partir del Convenio 169 de la OIT de 1989. No había vuelta de hoja: ahí, decía Carlos, estaba la clave para dejar de preguntarse chabacanamente quiénes eran indios y quiénes no. De ese primer encuentro saqué conclusiones encontradas: se trataba de un hombre extraordinariamente inteligente pero de un trato con las personas no precisamente afable. Cuando le conté a Juan Domingo Argüelles mi encuentro con él, simplemente me dijo: "No te preoucupes, Montemayor es como el Tomás Boy de la literatura".&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;El destino, sin embargo, hizo que tuviera la oportunidad de conocerlo y pudiera cambiar mi opinión inicial. Y aquí sí podré decir sin cortapisas: si algún maestro tuve, no en la escritura, no en la literatura, no en la vida mundana sino en las consideraciones intelectuales como una esfera global e ineludible de la que participan activamente todas las expresiones humanísticas, ése fue Carlos Montemayor. En 2000, él y Alí Chumacero me otorgaron la beca del Centro Mexicano de Escritores. Fue ahí donde, a lo largo de un año, pude conocer a sus anchas a ese hombre cabal y consecuente que ya no está con nosotros. Porque Montemayor si algo ostentó fue abanderar la congruencia como estandarte inexorable de vida mañana tras mañana. Todos lo miércoles del señor nos reuníamos en esa casita de la colonia Villa de Cortés a tallerear los avances del proyecto que habíamos presentado. El mío era un ensayo sobre Graham Greene en México. Después de los comentarios de los becarios sobre los textos presentados, hablaban Alí y Carlos. La dinámica era muy sencilla: era como la relación que existe entre el policía bueno y el malo. "Maestro Alí", le daba la palabra Carlos, quien se encargaba de moderar las sesiones. Mientras Alí hacía dos o tres comentarios sobre la redacción de los trabajos, siempre aderezados con confesiones vitales como decir "Juan Rulfo era mi empleado", Carlos hacía una lectura más acuciosa. Y nadie salía vivo. Su espíritu crítico abarcaba varios senderos y su mirada era implacable, contundente, lapidaria. No se detenía en la forma; iba mucho más allá y visualizaba los textos desde una perspectiva total. Y tampoco tenía pelos en la lengua: a una compañera la hizo llorar cuando le dijo "No sé por qué le dimos la beca".&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Como cada dos meses los becarios y tutores íbamos a cenar a la fonda de Santo Domingo para, según esto, departir tranquilos alejados de los sablazos del taller. La primera vez que fuimos fue reveladora. Carlos saludó a los meseros por su nombre y, después de que habíamos ordenado los tequilas y whiskies, tomó una carta. Con ese don de mando que siempre tuvo, sugirió a manera de orden: "Yo creo que lo ideal es pedir varios platos para que comamos de todo". Naturalmente tampoco nos preguntó nuestra opinión sobre los platillos y ordenó cuatro o cinco para que fueran al centro de la mesa. Acto seguido, tomó un trago de su tequila, se secó las comisuras con la servilleta de tela y dijo Con permiso. Se paró y se le acercó al pianista a decirle alguna cosa. Dos minutos más tarde estaba cantando arias de ópera y canciones populares mexicanas. No era un virtuoso del canto pero lo hacía bastante bien. Naturalmente Alí, que también había sido su maestro, no lo dejaba de molestar: "Es un protagonista. Hablemos de toros". Carlos regresaba a la mesa y después de los Felicidades, Maestro, muy bien, nos preguntaba sobre nosotros. Una nueva cualidad: le interesaba mucho saber qué pasaba con los jóvenes. Un día, durante esas veladas en la Hostería, vio que me tomaba el tequila de un trago. "¿Por qué hace eso, Carlos?", me preguntó. "Porque el primer shot de tequila debe ser de un jalón, Maestro", contesté. Después de unos segundos de observarme como quien seguramente observa a un imberbe mozalbete que no sabe nada sobre la vida, agregó: "Qué raro es usted, tocayo". Con el tiempo, cuando se abandonan las redes de la estulticia, se sacan las conclusiones pertinentes: sólo los springbreakers se beben el tequila de un trago.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es muy probable que si algo envidiaban mis amigos fue mi relación con Montemayor: no había uno solo que no lo admirara. "Lo puedo invitar a cenar", les dije un día. Le pregunté a Carlos que le parecía y me dijo que estaría muy bien, que le pusiéramos fecha. Y le hicimos la cena. Y vino con ídem. Y todos los amigos tuvieron algo que preguntarle. Y él respondió a todo, generoso. Así era Carlos: tenía una extraña manera de relacionarse con los demás, pero una vez que se le hallaba el modo era bondadoso, cordial y, sobre todo, conocedor de un sinnúmero de temas. Sabio, pues. Ese día le dije que Xóchitl Gálvez había estado a punto de ir a la cena y, en un acto de sinceridad, espetó: "Qué bueno que no vino, tocayo: se habría convertido usted en mi peor enemigo". Montemayor, Hombre congruencia, Hombre coherencia. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Son pocas las muertes, fuera de la familia, que me han cimbrado tanto. El problema es que con el fallecimiento de Carlos Montemayor no sólo perdimos a un gran amigo; también al intelectual más importante que tenía este país. En una ocasión le preguntaron a Octavio Paz cuál era el papel del intelectual en una sociedad. Paz, riguroso y sin pensarlo, respondió: "El papel del intelectual es de denuncia". Carlos Montemayor escribió libros nodales de la literatura mexicana, pero fue ante todo un visionario que combatió activamente las injusticias que ocurren cotidianamente en México: un hombre que iluminó esos rincones del ostracismo adonde los simples mortales llegan sólo cuando están muertos. La mirada oblicua, la mirada sana, la mirada íntegra. Ciao, Maestro, ya nos tomaremos un tequilita, a sorbos pausados y prudentes, como deben ser el canto y la reflexión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8882913249343044303?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8882913249343044303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8882913249343044303&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8882913249343044303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8882913249343044303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/03/carlos-montemayor-el-hombre-congruencia.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3292118455737273954</id><published>2010-02-16T11:43:00.039-06:00</published><updated>2010-02-26T11:04:31.104-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Balas y gestos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;México, que en numerosas ocasiones hemos dicho es un país en forma de cuerno, subsiste a las vicisitudes cotidianas por un error de cálculo. Cuando a un conocido idiota se le ocurrió narrar el cuento del mundo, tuvo a bien indicar que habría una parcela del territorio narrativo que estaría destinada a ser como la Atlántida: hundida en las profundidades de algún oceano maligno. El error de cálculo fue que no lo hizo con el cuerno sino con Haití. Como el agua escasea en el mundo no se lo pudo hundir: bastó un movimiento leve, aunque esquizofrénico, de uno de los cordeles más lánguidos del titiritero. Y la tierra se movió a sus anchas. Esa secuencia incorrecta de paralaje fue intuida, sin embargo, por uno de los filosófos y escritores mexicanos más reputados: don José Vasconcelos. El antes mencionado personaje no sólo acuñó el lema de la UNAM ("por mi raza hablará el espíritu"), le regalaron un arma (revólver negro calibre 38) con la que a la postre su amante, María Antonieta Rivas Mercado, se pegó un tiro en la catedral de Notre Dame, y editó una gran colección de clásicos literarios cuando era Secretario de Educación; también escribió un libro intitulado &lt;em&gt;La raza cómica&lt;/em&gt;. En él, con profunda destreza, aseguraba que el origen de América era la Atlántida, "la civilización misteriosa de los hombres rojos". Así, pues, el espíritu de los mexicanos hablaría por la raza atlántica (seguramente algún acucioso observador habrá notado que Fidel Herrera tiene escamas). Por último, en los primeros años de la Gran Guerra, don José dirigió la revista &lt;em&gt;Timón&lt;/em&gt;, publicación que tuvo sólo 16 números por su filiación abiertamente pronazi. El gobierno mexicano la censuró.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ese gobierno mexicano, que en otras tantas ocasiones ha censurado expresiones menos inicuas que las opiniones de un libre pensador, no censuró o prohibió o evitó, por ejemplo, que un secretario de Gobernación muriera en un avionazo a tres cuadras del Periférico. Pero como es el país del Cuerno, la historia se repite: herederos legítimos de las glorias de Pasifae, los mexicanos somos Minos guadalupanos. Pues bien: el administrador del cuerno (que le roba su vestimenta a ese muchacho llamado Tontín, amigo de Blanca Nieves) tiene un nuevo secretario de Gobernación, individuo que en sus años mozos fue el doble de las escenas peligrosas de Pedro "El Malo" (sobre todo en esos pasajes en los que le iba como en feria gracias a la astucia de Mouse). Entre los dos han concluido que el país necesita, para que su escenificación sea digna del Globe Theatre, dos elementos nodales para subsistir: los gestos y las balas. Cuando don Plutarco Elías Calles, en su famoso discurso de la creación del PNR en 1929, dijo que el país había pasado del México de las balas al México de las instituciones, inauguró lo que a la luz de los hechos, el tiempo y otras triquiñuelas de la historiografía tradicional, se conoce como eufemismos a la mexicana (don Plutarco, conocedor bien de su ascendencia, mantuvo durante varios años una &lt;em&gt;Vida paralela&lt;/em&gt; llamada &lt;em&gt;Maximato&lt;/em&gt;). Las balas siguieron tras las bambalinas de la institución y la imagen y situación del país quedaron enmascaradas en un nuevo eufemismo que se llamó "Milagro mexicano" (quizás, no obstante, el mayor pistolero incógnito, continuador de la saga de hermanos incómodos iniciada por Eufemio Zapata y Gustavo A. Madero, haya sido el célebre Maximino Ávila Camacho).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A la fecha, Tontín II and Big Bad Pete han llevado la misma estrategia de siempre pero con una diferencia de matiz: ahora las balas matan a la gente en las plazas públicas y su pirotecnia es transmitida por la televisión en vivo; los gestos ("renuncio al PAN") son parte de un show mediático exornado por la muchas veces citada religión porsmoderna: el cinismo. Mirad: os narraré un caso puntual. En diciembre pasado en Cuernavaca hubo un "operativo exitoso" en el que se acribilló a uno de los narcotraficantes más buscados del país. El presidente, que estaba en Europa, se mofó del éxito del numerito y felicitó a los marinos que participaron en la masacre. A la vez, lamentó la muerte de uno de ellos en el tiroteo y mencionó su nombre completo. Al día siguiente, la familia del marino malogrado fue masacrada por las huestes del capo caído en combate. El presidente no lo dijo pero para sus adentros sabía que era un "collateral damage" (como el de esa mujer que, días antes en otro operativo, había sido asesinada como por quinientos impactos de arma de alto poder). El gobierno mexicano, en lo sucesivo, fue felicitado por muchos países por su férrea y enérgica lucha contra el narcotráfico.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pasemos a la lectura de los hechos. El presidente dice, naturalmente, que fue un operativo exitoso (Calderón es un muchacho que creció viendo películas de Hollywood y siempre quiso que en México hubiera un secuencia peligrosa en la que las fuerzas armadas bajaran a rapel en un edificio. El presidente, también, es muy amigo de Bruce Willis, a quien le retencanta destruir edificios inteligentes, ah, pero hacerlo descalzo, si no, no). También se jacta de que fue el mayor golpe de su gobierno a los cárteles malignos. Veamos: ¿quién en su sano juicio puede pensar que el operativo funcionó a cabalidad cuando mataron a los delincuentes? Los mataron cuando estaban en un pinche departamento, sí, de súperlujo, pero -así como hipótesis de trabajo- en el que algún momento se les acabarían las balas (amén de que hay gases para dormir a la gente momentáneamente, no el sueño eterno, ínclito lector). Además, quien se encargó de la toma de los Altitude fue la marina (nuevo eufemismo que me hace pensar a los marineros como los hombres pájaro de Flash Gordon o como protagonistas de una nueva versión de las &lt;em&gt;Pirañas voladoras&lt;/em&gt;). El ejército, por estar metido hasta el pescuezo en el crimen organizado, fue relegado. De hecho se rumora que el comandante a cargo de la División militar de Cuernavaca iba a comer, el día del enfrentamiento, con el mal habido Beltrán Leyva pero le avisaron que no fuera horas antes del asalto. Por ello, en resumidas cuentas, se trata de una guerra frontal con todas sus credenciales: en la guerra se mata al enemigo; en un estado de derecho, se le detiene, se le juzga y, quizás, se le encarcela. Por eso las reglas del narco, ante la inexistencia de un estado de derecho y en el entendido de que el gobierno actúa igual, no deberían ser tan escandalosas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de eso Cuernavaca fue militarizada. Se instalaron retenes con soldados enmascarados que empezaron a detener a la población para buscar un posible arsenal de AK-47 en las guanteras (¿Militares enmascarados? ¿No se quejaba de esto el gobierno federal cuando los zapatistas se levantaron en armas? Den la cara, decían. Ahora solamente no sabemos quiénes nos paran: si no lo hacemos, corremos el riego de competir con el queso gruyere más grande el mundo. Los gestos que, en lo sucesivo, se vislumbraron en mi ciudad natal fueron implacables. En las dos entradas principales a Cuernavaca hay sendas glorietas con las estatuas de la Paloma de la Paz y de Emiliano Zapata. Como había que defender la ciudad, el ejército, fiel al designio de la primera estrofa de himno nacional, colocó sendos tanques en las glorietas. Pero como hubiera sido muy agresivo apuntar hacia los recién llegados por las carreteras, ubicaron los cañones con dirección al cielo. Como detalle curioso hay que decir que la dirección de los cañones pasaba, en ambas glorietas, por descabezar al Zapata y desplumar a la Paloma de la paz. Los tanques (¡Viva México, chingao!) le apuntaban a las estatuas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quizás el simbolismo de los dos gestos esté de más radiografiarlo, pero fue un hecho que cualquiera que pasara por ahí hubiera podido interpretar: ni Zapata ni paz. Pero qué nos extraña, si así han sido los últimos cuatros años. Y se nos anunció desde el principio: el traje que Calderón le robó a Tontín fue una chaqueta y un quepí militares (también, a diferencia de la fábula, se sabía que el rey iría desnudo antes de ponerse su traje invisible). Un nuevo gesto que nadie pasó por alto. La frase que a la fecha se ha visto como colofón a esta historia trágica, fueron las palabras de la semana pasada del presidente: "La sociedad tiene que ayudarnos en la lucha contra la delincuencia". La sugerencia gubernamental es que cada mexicano salga a las calle con un arma y sin ningún gesto fundamentado en un marco legal, balée al delincuente, que es el vecino, porque los miró feo. Así es el México de hoy día; no es el de las instituciones sino el de las balas y gestos, una comarca de incertidumbre en la que no se sabe con quién está el enmascarado, pues como en las películas de policías y ladrones, se desconoce su verdadero rostro. Habría que releer a Rodolfo Usigli y su &lt;em&gt;Gesticulador&lt;/em&gt;, darle una connotación nueva, más audaz, y renombrarlo, sin más, &lt;em&gt;El gesticulador premoderno y los nuevos señores de la Atlántida&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3292118455737273954?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3292118455737273954/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3292118455737273954&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3292118455737273954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3292118455737273954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/02/balas-y-gestos-mexico-que-en-numerosas.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1197076279048123846</id><published>2010-02-12T10:37:00.012-06:00</published><updated>2010-02-21T20:01:44.999-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Del Valle notes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace casi ocho años empecé con el sitio &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt;. El subtítulo del blog sugería, en mayor o menor medida, lo que hasta hoy ha sido este espacio cibernético: "Algunas notas desde la colonia Del Valle de la ciudad de México". Naturalmente los textos eran escritos desde un penthouse de la colonia en cuestión, dónde se veían, en días claros, los volcanes del oriente (en realidad, todo mundo lo sabe, eran dos pinches cuartos de azotea, pero también, everybody knows, se estaba más cerca de Dios). Se trataba también de un recinto que mi amigo Juan me había adaptado ex profeso, ergo, la única historia de sus paredes hasta ahora fue la que adoquinó mi cotidianidad durante 12 años. Así, la vida de ese deptito atestiguó, en la voluptuosidad de sus muros, pláticas incansables, miles de botellas vacías bebidas en su mesa de madera, bailes licenciosos en esa parcelita que era a la vez cocina, hall y biblioteca e historias lascivas escritas en cada rinconzuelo, en cada orificio piadoso de su epidermis. Ahora, después de más de una década, he abandonado ese recinto mágico y he movido mis ronquidos a un lugar más amplio que me permitirá ver mis libros sin padecer el amontonamiento, las filas dobles, o la necedad de intercalar volúmenes decimonónicos entre botellas de absinth; también, podré cocinar a mis anchas sin ahumar los sillones de salsa pomodoro y no guardaré la pimienta -que mis amigos siempre me roban- en el lugar de los vasos whiskeros; por último, me hará valorar el presente (valoración que pasa por poner un tubo de table dance en la sala) viendo los atardeceres del poniente en un flamante sillón rojo que siempre quise tener. Por eso este blog se mantiene, pues sigo en la Del Valle, ya no desde el atalaya pero sí desde un ventanal que Voldemort y Potter envidiarían para batirse en un duelo de varitas mágicas. También aquí, donde ahora me toca vivir, veré todas las veces que Dios descienda y toque con su palma afable a los nuevos bienaventurados que habitarán un penthouse del Eje 6, un templo que jamás dejará de oler a palabras beatíficas, cebada amaderada y sexo incandescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1197076279048123846?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1197076279048123846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1197076279048123846&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1197076279048123846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1197076279048123846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2010/02/del-valle-notes-hace-casi-ocho-anos.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5465748605991346462</id><published>2009-12-15T12:36:00.051-06:00</published><updated>2009-12-28T20:44:58.419-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;La espina y el óbito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Mi papá era cantante de ópera y murió a los 58 años de un infarto. En sus buenas épocas, digamos entre los veinte y 45, llegó a pesar 170 kilos. Por el obesidad le fue muy difícil interpretar óperas completas. Sólo hizo una, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Tosca&lt;/span&gt; de Puccini, y la representó como 15 veces. Pero ésa es otra historia, secundaria se diría cuando hay que hablar de las cosas que vienen a cuento. Entonces era gordo, muy gordo, una cualidad que socialmente le endilgaba la etiqueta de outsider. Durante muchos años mi papá vivió con un estigma que prefiguró sus mañanas: un médico le había dicho que con ese sobrepeso no pasaría los treinta años. Al cumplir 31, un peso se le quitó del exceso y siguió su vida normal. Tuvo hijos de bien, trabajó día a día por su comunidad y fue un hombre que supo amar y ser amado. El día de su muerte fue vibrante observar a cientos de personas llorar en el velorio. Porque mi papá si algo tuvo fue buscar siempre el bien común, empezando por los suyos. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Pero no todo fue miel sobre hojuelas cuando traspasó ese deadline con el que había vivido por culpa de un médico inepto: sus padres también murieron prematuramente. Un día, mi Ava, mi abuela, salió a comprar cigarros a la tienda. Tenía un resfriado incipiente y afuera se caía el cielo por un aguacero soberbio. Jamás volvería a pasar nicotina por sus pulmones: antes de llegar al abastecimiento se desplomó sobre una banqueta de la calle Manizales; tres horas después moría de pulmonía en un hospital de la colonia Lindavista de la ciudad de México. Tenía 47 años. El golpe fue duro para todos (yo tenía tres años y apenas lo recuerdo), en particular para mi papá: un nuevo umbral fatal se le había impuesto aleatoriamente en el camino que tendría que recorrer. Y era el referente de la madre pero también el halo de su familia materna: por alguna razón misteriosa y en distintas circunstancias, la mayoría de hermanos, primos, tíos de esa parcela genealógica había muerto antes de los cuarenta años. Mi abuela había sido la excepción. Durante mucho tiempo mi papá creyó que no pasaría la barrera de los 47 (los destinos, por suerte, siempre le juegan tretas insondables a las creencias). &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Tres años más tarde su padre, mi abuelo, había ido al cine Futurama con su nueva y joven novia (como treinta años menor que él). En la taquilla sufrió un infarto fulminante y murió en brazos de la chamaca pero no soltó los boletos para ver &lt;em&gt;Tiburón&lt;/em&gt;. Tenía 58 años. Había un nuevo límite que aparecía como horizonte invisible para mi padre, una edad que sólo pasaría por un mes para, como quien se sabe ya cumplidor de una labor beatífica, morir tranquilo. El 18 de enero de 2001 mi papá cumplíó 58 años; el 6 de febrero del mismo año, a las 11 de la noche, su corazón dejaba de latir en un hospital del ISSSTE. Por la mañana lo había llevado al hospital en ambulancia. Al llegar a la clínica, su presión cardiaca era cero. Nadie sabe cómo sobrevivió hasta la noche. Pero lo importante fue que por lo menos había llegado a 58. Antes de eso, en sus últimas navidades y durante una reunión con los amigos, se habló de los deseos para el siguiente año. En general los anhelos fluctuaron entre ganar dinero y bajar de peso. Cuando le llegó el turno a mi papá, su petición fue sencilla pero implacable: "Que mis hijos logren realizar sus deseos en la vida". La frase tomó por sorpresa a los convidados, que no veían un horizonte más amplio que la tortita de camarón. ¿Qué había, sin embargo, en esa aspiración: un augurio, un vaticinio, una intuición? Jamás lo sabremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo 37 años y muchas veces me han dicho que moriré joven (tengo sobrepeso, soy hipertenso, tengo hígado graso y algunas otras curiosidades como ser prediabético o ser dignatario de una enfermedad incurable llamada psoriasis). Cada vez que me lo vaticinan, una incandescencia turbia se apodera de mis mejillas y se traslada lentamente al estómago como si fuera un vaso de loción amarga. También me han dicho que me abandonarán antes de verme morir (no soportaría verte agonizar, suelen decir). Y naturalmente también hay dolor. Pero nunca será esa daga ígnea que fustigó a mi papá hasta que él dejó de respirar. En realidad me duele por lo que él sufrió: pensando que moriría antes de tiempo y no vería a sus hijos crecer. Lo hizo pero nunca sin dolor. Y no se vale. Fue la espina y el óbito de las mañanas frías. A final de cuentas, jóvenes, viejos, niños, y con la frase de Héctor a Andrómaca en los míos labios, todos nos vamos a morir cuando nos vayamos a morir. &lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5465748605991346462?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5465748605991346462/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5465748605991346462&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5465748605991346462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5465748605991346462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/12/la-espina-y-el-obito-mi-papa-era.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8458287035197299176</id><published>2009-12-09T09:28:00.008-06:00</published><updated>2009-12-09T10:34:38.585-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2008/12/sweet-december-he-llegado-la-conclusin.html"&gt;Sweet december II&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estoy calificando los trabajos de mis alumnos. Imparto una clase en la UNAM llamada Historia de la Cultura en España y América Latina. Desconozco si la seguiré dando el siguiente semestre pero por lo menos he de decir que suelo divertirme horrores con mis alumnos. Su sino es trágiquísimo: no sólo tienen un maestro despiadado (ya alguien me ha llamado el Gigante egoísta) sino que es el único grupo que toma clase en la H. Facultad de Filosofía y Letras los viernes de 6 a 9 de la noche (ahí sí: quedarse en casa viendo un partido de los Tecos es menos patético). No sé a ciencia cierta cuáles sean los comentarios sobre mi persona, yo, hombre íntegro, de una pieza (porque los hay de varias, como Agustín Carstens, que tiene la mitad de su bondadosa masa en México y la otra en la Islas Caimán) pero en los pasillos de la Facultad se rumora que soy un perro de presa, lo cual, está mal que un servidor lo diga, es una falacia vulgarísima: me vendría mejor "un desollador mal habido". La dinámica de la clase, no obstante, es muy sencilla: ellos leen, discutimos los temas propuestos para cada sesión, si no leen naturalmente no tienen por qué asistir, si no tienen la asistencia necesaria reprueban y si no hacen el trabajo final también. Simple y llano. Bien. El trabajo final es sobre alguno de los temas trabajados durante el curso, el que sea o el que Dios grande les haya dictado avant la lettre (es obvio que los que no han sido iluminados suelen tener más problemas. Son ellos a los que suelo decirles "ilústrense un poco, queridos estudiantes"). Se trata de un ensayo de cinco cuartillas, no dos ni tres, ni veinte ni cuarenta: cinco, como los dedos que tiene una mano, aunque aquel insigne luchador llamado el Mocho Cota se hubiera indignado. So, give me five, please. Y una de bibliografía. Y ya. La razón por la que insisto en la magnitud del trabajo es porque, a diferencia de muchos maestros de la Facultad que tienen algo llamado Gato de Cheshire o que simplemente otorgan calificaciones por el peso del trabajo en la báscula, yo los leo. No es momento de ponernos a lamentarnos por mi épica estulticia al hacerlo rutinariamente, pero lo hago. Entonces sólo cinco cuartillas (quizás soy reiterativo pero la historia reciente me ha orillado a la insistencia, por lo tanto, de nuevo: "cinco hojas, por favor; no más, no menos"). Estoy corrigiendo los trabajos y ya me he encontrado uno de siete y uno de ocho. La pregunta es: ¿cuál es el sentido de la evolución humana? Es muy probable que aparte de ser considerado un pedestre profesor que mastica alumnos, me halle más cerca de un Australopithecus que de un homo sápiens cómun y corriente. Pero de ahí a no poder comunicar una aritmética básica que hasta un mandril congoleño entendería, es una gran distancia. En las horas inmediatas sucederán dos cosas: me asumiré de nuevo como un primate desgarbado onda el maestro Kong y suavizaré las escalas entre uno y ocho (los dieces son más bien un sueño guajiro de Tomás Moro) o que me digan que le van al Cruz Azul y nos quitamos de problemas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8458287035197299176?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8458287035197299176/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8458287035197299176&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8458287035197299176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8458287035197299176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/12/sweet-december-ii-estoy-calificando-los.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8112502519793702742</id><published>2009-11-16T18:29:00.016-06:00</published><updated>2009-11-17T11:34:32.645-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hígado graso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay seis imágenes en el ultrasonido. Están el pancreas, los riñones, la vesícula biliar, la vena porta y el hígado. Se resiste su belicosidad fotográfica porque, es sabido, son órganos necesarios para llevar una vida apacible. En realidad son tomas de película de terror (a nadie le haría gracia pensar en su alien adentro, aunque sea ese pequeño priista que todo mexicano carga en sus entrañas). A simple vista los datos del ultrasonido no muestran diferencias entre las proyecciones; pero por una segunda mirada, más acuciosa y naturalmente copiada del entrecejo de Hugh Laurie, se pretende sacar conclusiones avezadas. Esta última intención es una soberana pavada, pues no somos médicos y necesitamos la sapiencia de un especialista (no hay que olvidar que Dr. House, como Superratón, no existe). Entonces se pasa a leer con cuidado el diagnóstico inicial del encargado del laboratorio. Los resultados del Ultrasonido Hepatobiliar son los siguientes:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hepatopatía difusa, sugestiva de esteatosis&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;-Riñones con proceso inflamatorio&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;-Abundante gas en la cavidad abdominal, sugestivo de patología intestinal&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;-Vesícula biliar y vías biliares sonográficamente normales&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En este momento Sigourney Weaver ha sido asesinada prematuramente y el alien ha tomado el control de la película, ese vientre entumecido, esa escalopa sanguínea que mantiene el trote cansino a capa y espada. Lancelot hepático. La religión del agave ha sufrido su primera baja. La siguiente semana cumplo 37 años y tengo algo llamado hígado graso. Para evitar adquirir el amarillo dantesco de los Simpsons, he iniciado la lucha contra el Ángel, también llamado, como Dios, gusano de maguey.&lt;/p&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8112502519793702742?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8112502519793702742/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8112502519793702742&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8112502519793702742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8112502519793702742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/11/higado-graso-hay-seis-imagenes-en-el.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2032295644319309798</id><published>2009-11-02T22:19:00.007-06:00</published><updated>2009-11-02T22:40:12.355-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Todo a pulmón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5399729048238142930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/Su-w9duXtdI/AAAAAAAAAAk/XteTCG_EQGA/s320/Imagen017.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así es, pequeña D, la vida a veces oscila entre un curado de apio y otro de piñón. Salú por esa viscosidad gloriosa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/Su-vwgd2ryI/AAAAAAAAAAc/SgKCaFKXzLI/s1600-h/Imagen017.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2032295644319309798?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2032295644319309798/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2032295644319309798&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2032295644319309798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2032295644319309798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/11/todo-pulmon-asi-es-pequena-d-la-vida.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/Su-w9duXtdI/AAAAAAAAAAk/XteTCG_EQGA/s72-c/Imagen017.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7152804882253035266</id><published>2009-10-27T10:43:00.021-06:00</published><updated>2009-10-28T00:28:54.582-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El agricultor&lt;/strong&gt; &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entre sus múltiples ocupaciones, Jacinto Modesto tenía la de olvidar su historia reciente. Para ello, con precisión matemática, había diseñado un sistema en el que el sueño constituía un componente capital: cuando el sol estaba por ocultarse, Jacinto aromatizaba su casa con efusiones de epazote hervido y se recostaba en su cama de madera; después, con la naturalidad alcanzada tras años de práctica, jugaba a soñar. Pero no era un sueño en el que controlara por completo los hilos de la ficción; se trataba, por el contrario, de una estrategia disuasiva que pretendía confundir al verdadero sueño de su inconsciente. Jacinto le llamaba error americano, pues consideraba su sistema como un juego de béisbol. Esa mínima expresión lúdica que incorporaba al mecanismo onírico era su bateador designado. El procedimiento nocturno (entre otras minucias distinguido por el brote simultáneo de dos Jacintos) hacía que, por una reacción estrictamente química, al siguiente día no recordara lo ocurrido antes de esa mañana. Para evitar la desaparición definitiva de su historia previa, enfrente de su cama tenía una pizarra en la que escuetamente había escrito detalles sobre su vida que le permitieran sobrevivir el trajín cotidiano. El texto empezaba: "Te llamas Jacinto Modesto. Eres agricultor y tienes propensión al epazote". Más adelante estaba escrita una breve descripción sobre sus múltiples ocupaciones y un matiz particular en cierta técnica para poder olvidar. Al final se leía: "La noche te absolverá". Jacinto Modesto fue feliz durante muchos años. Pero una mañana fresca, de cúmulos empenachados por un gris violento, Jacinto amaneció ciego. Intentó pararse y tuvo la misma sensación de un bebé cuando sale del útero materno. Lo detuvo un miedo encanecido y se desplomó sobre el camastro: quedó inmóvil el resto del día. En la noche, ante el inminente desamparo de la respiración, tuvo el único destello que lo vinculó con su pasado: recordó el olor del epazote. Sonrió, y con la justeza unánime de una corte de notables, Jacinto Modesto cerró los ojos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7152804882253035266?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7152804882253035266/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7152804882253035266&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7152804882253035266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7152804882253035266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/10/el-agricultor-entre-sus-multiples.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7899116613749422936</id><published>2009-10-11T21:05:00.013-05:00</published><updated>2009-10-12T09:45:46.772-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Cinismo, la religión intocable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Una cadena vale lo que su eslabón más débil", decía Lenin (una de las pocas frases célebres de don Vladimir). Felipe Calderón está hablando sobre el golpe a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Todavía no acaba su mensaje y es la mayor muestra de cinismo que he escuchado desde hace como 35 años (tengo 36). Para el presidente las verdaderas causas del catarrito (acordémonos que fue una tosecita carstensiana, que en buen español se llama tsunami financiero en un corno tropical) es Luz y Fuerza (perdón pero los locutores de noticias son analfabetas; acabo de escuchar a uno que se refirió a la quiebra de la empresa paraestatal como "decreto expropiatorio"). También, el antes mencionado personaje, que suele robarle las prendas de vestir a Tontín de Blanca Nieves, dijo que no era una empresa rentable, que no producía lo necesario para mantenerse (como Microsoft) y que recibía un subsidio mayor al de la UNAM. Me parece muy bien pero es un disparate. En efecto: el gobierno subsidiaba una empresa que le pertenecía, para lo cual aportaba una cantidad determinada al consumo de cada contrato, esto es, existía un subvención estatal a la energía eléctrica. Que no fuera una empresa rentable tenía que ver con las tomas piratas como diablitos, desperdicio de energía (a mayor gasto mayor subsidio) y de repente por ineficiencia, cualidad extensiva a la burocracia en general. Lo curioso fue que no hubo una inversión considerable que mitigara esos vicios. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vamos a ver: es obligación del Estado -está en la Constitución- asignarle un subsidio a la energía eléctrica en el entendido de que los precios de la misma son altísimos; por eso vivimos en una república federal y existen recursos de otros ámbitos para ser destinados a los servicios públicos que así lo requieran, como el metro del DF. En ese sentido es una nueva tontería argumentar que se trata del doble del presupuesto de la UNAM (dinero que no es una dádiva para la Universidad; es una obligación del Gobierno dárselo. Nueva actitud cínica: los conspicuos panistas pretenden reducirle la partida presupuestaria a la Universidad). Entre mañosos te veas (¿y cuánto es por el rescate carretero o por las exenciones fiscales de los grandes contribuyentes?). Además el argumento final de Felipe, que naturalmente se caracteriza por su cinismo implacabalísimo, es que de seguir subsidiando Luz y Fuerza ¡se tendrían que aumentar los impuestos! ¡NO MAMEMOS, PINCHE GÜEY DESVERGONZADO, DESVENTURADO Y DESVERGADO! Perdón por mi exceso de sutileza pero es inconcebible. Pero ahí no termina la cosa: al declararse en quiebra, que sería la figura jurídica adecuada (nueva desfachatez), el gobierno ofrece liquidar conforme a la ley a los trabajadores. Está muy bien, salvo por un detalle: ¿cuando se les acabe la liquidación de qué van a vivir 66 mil trabajadores y sus familias? Más allá de eso: no crearán antigüedad, por tanto el Estado no pagará sus jubilaciones, y tampoco se les darán prestaciones constitucionales; también se desarticulará uno de los sindicatos más fuertes que hay en el país. Cualquier parecido con ley del ISSSTE, afores, Fobaproa no es coincidencia (al respecto, recuerdo que cuando el Fobaproa se hizo deuda pública, Guillermo Ortiz, secretario de Hacienda y mejor conocido como Roban, dijo "el Fobaproa no lo pagará el pueblo, lo pagaran los contribuyentes". Menos mal). La cereza en el pastel fue cuando Tontín conminó a los trabajadores recién despedidos a que regresaran a trabajar en la CFE para aportar sus conocimientos en la materia; por último, que si querían laborar como pequeños empresarios en la distribución y venta de energía eléctrica también lo podrían hacer. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En fin, todo esto sucedió el mismo día en que una selección de futbol vestida de verde calificó al Mundial de Futbol, un bunch de desarrapados decía "Viva México" en el Ángel de la Independencia y un pelotón de mil efectivos de la Policía Federal tomaba las instalaciones de un lugar que daba de sesenta mil fuentes de trabajo. Pero como los miembros de gabinete son estultos de época, piensan que los ciudadanos creerán que el rey va vestido con un traje de piedras preciosas: se habla de Luz y Fuerza como una empresa ajena a ellos o que era un sindicato plagado de privilegios (aunque la indemnización ofrecida sea excesivamente privilegiada); pero no se señala que, al ser el gobierno el prestador del servicio de energía eléctrica, éste no mejorará si no hay una inversión adecuada para que la estructura cambie (a menos de que Felipe ya haya firmado en lo oscurito un contrato con el mago de Oz, el Genio de la lámpara o, de perdis, Harry Potter). Una cadena vale lo que su eslabón más débil, decía Lenin. Con la extinción abrupta de Luz y Fuerza se corta por lo más delgado. Y la cadena ya está rota.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7899116613749422936?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7899116613749422936/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7899116613749422936&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7899116613749422936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7899116613749422936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/10/cinismo-la-religion-intocable-una.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4323890610318969483</id><published>2009-10-06T11:54:00.004-05:00</published><updated>2009-10-06T12:07:07.971-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Instantáneas del Defe VI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Súbale, súbale! Directito al metro Nativitas. Sin asaltos, sin tráfico, sin choques! ¡Súbale, súbale!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de que ha entrado el pasaje, el chalán del chofer sube una pierna y permanece por algunas cuadras con medio cuerpo fuera del pesero. Tras subir a nuevos pasajeros, dice “ya estuvo” y se acomoda con diligencia enfrente del conductor. Una vez hallado el lugar ideal, comienza a abrir y cerrar las piernas como puertas cabalísticas que invitan a alguna evolución pecaminosa. Adquiere su mayor distinción por la paleta tutsi pop que no se saca de la boca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–No mames, güey –no hay duda: la paleta semeja un testículo en el cachete–. Tuvo, ca’on.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¿Sí?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Sí, no mames, güey –dijo con seguridad implacabilísima–. Pero la culpa la tuvo el Mai.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué hizo el güey?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Pinche culero, sus pinches mamadas de siempre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Sí, ya me imagino.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Y pues le dije que no mamara, que le parara a su pinche nave porque si no a puro pan y verga me lo iba a tener.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Pos sí, pinche puto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Y parece que se alivianó; pero que no mame, güey, si nomás me tiré una vez a su pinche vieja.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–A güevo, pinche pasado de verga.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¡No mames, güey: ahí viene. Clávate ahorita, güey, en chinga. No lo dejes pasar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La bola en las mejillas y su oscilación inquebrantable desapareció en el rostro del hombre de la esquina; una vez que estuvo en igualdad de circunstancias, como por un resorte fue expulsado de nuevo hacía fuera del microbús.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–No mames, la neta le faltan güevos a ese güey. ¡Súbale, súbale! Directito el metro Nativitas. Sin asaltos, sin tráfico, sin choq... &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4323890610318969483?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4323890610318969483/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4323890610318969483&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4323890610318969483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4323890610318969483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/10/instantaneas-del-defe-vi-subale-subale.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2654362651537948314</id><published>2009-09-18T09:51:00.010-05:00</published><updated>2009-09-18T11:16:57.867-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Chilango bad boys&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era cumpleaños de Groucho y, como buen sonorense afincado en el Defe, sabía que el único lugar donde podía degustar una correcta nalga de vaca de un kilo era un restaurante con carne de Sonora. Y fue la única costumbre que mantuvo de su estado natal (todo mundo sabe que cualquier lugar pasando el Toreo de Cuatro Caminos es Alaska), pues las bermudas las abandonó cuando una novia de la Universidad del Claustro de Sor Juana abrió su guardarropa y descubrió que sólo había bermudas, tenis y un pantalón roto. Ah, y gorras de beisbol. La susodicha salió en puntas de pie del vestidor, al día siguiente cambió todas las clases que tomaba con él y cuando lo veía cerca enviaba a un grupo de matones de a la vuelta del Claustro para que lo mantuvieran alejado. Años más tarde los desaguisados siguieron. Su mayor dolor, confesado en una larga sesión de bacanoras dobles, fue cuando un empleado de Office Max, que le llevaba un escritorio recién comprado, se cayó por la escalera de caracol de su casa. El resultado fue devastador: el escritorio pasó por encima del cargador y tiró un librero que estaba al lado de la escalera. Hasta aquí Groucho sólo hubiera corrido a patadas al chalán sin darle propina. Pero las consecuencias siguieron: el librero, con toda su colección de malas traducciones de Anagrama, se había desplomado en cámara lenta sobre las sillas Gehry de cartón corrugado que le habían mandado unas semanas atrás y por las que había pagado una millonada. Groucho agarró en vilo al muchacho sin percatarse de si estaba fracturado o algo, lo sacó de su casa y lo estrelló contra el parabrisas más cercano. Acto seguido, habló a Office Max para decirles que iniciaría una demanda en su contra. El litigio continua y Groucho insiste en que tiene buenas posibilidades de ganar. Pero antes de eso era su cumpleaños y había ido a festejarlo con su hermano, F, y con su novia del momento, M.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después del atracón carnívoro, seis tintorros y un pomo de bourbon canadiense, lo digno era seguirla en casa de Groucho en la Del Valle.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Estamos muy borrachos –le dijo Groucho a su hermano–. Deja el coche aquí y mañana pasamos por él. Al cabo estamos a cinco cuadras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–No mames, güey –contestó F con la sapiencia del beodo que sabe lo que dice–. Si estoy bien. Puedo manejar sin pedos. O no, ¿M?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Yo creo que sí, amor –asintió M, pasándole la mano por la cintura–. Deja que maneje, no pasa nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Groucho concedió mientras observaba que los valets parking sonreían siniestramente alzando los hombros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Avanzaron un par de cuadras con la bien conocida destreza de un borracho al volante: en zig-zags, pasándose los altos y rechinando los rines contra la banqueta. Entonces ahí, sobre División de Norte, a un par de cuadras de la casa, un automovilista despistado que iba en el carril central recordó que tenía que doblar a la izquierda e hizo la maniobra defeña por antonomasia: se le metió a F en su carril sin poner la direccional o algún aviso civilizado. F, también sonorense, que almuerza todos los fines de semana en el Rosita de la Portales y que cuando se case antes de jardín y alberca tendrá un corral para su caballo aunque sea en un departamento, dijo ni madres y aceleró: el coche compacto de aquel que había osado invadir un carril ajeno quedó en forma de escuadra. Al Montecarlo 1981 de F ni siquiera le tembló el quemacocos. Lo que ocurrió después forma ya parte del adoquinado ominoso de una colonia panista de la ciudad de México.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;M dijo Vámonos, que la culpa la tuvo ese güey, y Groucho, No mamen, espérense, que tal si está muerto, No lo está, dijo F, mira nomás, sólo tiene unas gotitas de sangre en la ceja y puede mover el brazo. Yo digo que nos pelemos, pinche pendejo, Sí, vámonos. Además ya estamos bien cerca de la casa y nadie vio nada, Órale, pues, pero en chinga, no vaya ser que llegue la patrulla y nos apañe a todos. Acuérdense que estamos bien pedos. Ándale, güey, por allá antes de que… “El Montecarlo blanco oríllese. No puede irse. Oríllese”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la confusión del choque ninguno notó a la patrulla de enfrente que había sido testiga del accidente. “Oríllese, no queremos utilizar la fuerza”. Se miraron temerosos sin decir una palabra. Acto seguido, F comprobó que dentro de un coche la democracia es una perfecta utopía y que existen jerarquías mundanas: manda quien tenga el volante. El Montecarlo arrancó sin rumbo claro, y en un raudo gesto le asignó a la insigne avenida de División del Norte (¡damm!, si al menos don Doroteo hubiera sido sonorense) los calificativos rápida y furiosa. Los policías prendieron torreta y sirena, pidieron refuerzos y comenzó la persecución. ¡Toma Gabriel Mancera, No, síguete derecho, Aquí a la derecha, Vamos a la casa, No mames, van a saber dónde vivo. No se te ocurra, cabrón, Pues pa’dónde, güey, dime, ojete. Ya traemos tres patrullas encima, Aquí, en chinga, date vuelta, No mames, güey, viene una patrulla de frente, Mete reversa, mete reversa, cabrón, nos van a apañar, Ora síguete otra vez derecho, No mames, y esos güeyes de dónde salieron, Son judas, cabrón, No mames, nos van a matar, Métete en Nicolás San Juan, no mames, cuál es ésa, La que viene, Aquí, aquí. Dobla, cabrón, No mames qué es ese ruido, ¿Cuál?, No mames, ÉSE. No mames, nos están disparando y M, ¿de veras?, Sí, párate, güey, Párate, nos van a matar, No oigo nada, Párate, hijo de la chingada!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Montecarlo se detuvo a la altura del Club Suizo de San Borja, exactamente enfrente de un oxo. El dependiente, pensando que venían por él, se había escondido debajo de la caja registradora. Las patrullas rodearon el Montecarlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¡Bájense, hijos de su pinche madre! ¡Bájense, si no quieren que los plomeemos!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Cuando se bajen, tírense al piso –ordenó Groucho.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Párense, ojetes. Las manos atrás de la cabeza. ¡Dónde están las armas!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¿Cuáles armas? No traemos armas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–No se hagan pendejos. ¿Dónde están las armas?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–Pues aquí están –dijo Groucho, agitándose los genitales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¡No te hagas el chistoso, pinche puto! –culatazo en el vientre, mientras F estaba detrás de una patrulla siendo golpeado en el cráneo por judas y preventivos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;–¿Cómo se llaman?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Groucho contestó con su nombre su pila y M, después de unos jaloneos con las policías con honorables ¡Suéltame, pendeja!, dijo: “Me llamo África Dorian”, al tiempo que Groucho la veía con ojos empistolados pues el arma que no era la suya estaba en su sien. M, África o lo que fuera, sólo respondió con tono gangsteril de altos vuelos: “Todo fue tu culpa, pendejo”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El caos del momento se aclaró los días posteriores. La persecución había iniciado, en efecto, porque unas briagos se habían dado a la fuga. Los policías preventivos, testigos presenciales del desaguisado, llamaron a los refuerzos. Pero en el proceso persecutorio se toparon con una patrulla de judiciales que, a su vez, llamó a sus propios refuerzos. La colonia Del Valle de la ciudad de México se transformó, por unos minutos aciagos, en un espectáculo de luz y sonido que envidiaría Quetzalcóatl. Ambos cuerpos policiacos se dieron a la tarea de detener a los forajidos. Como un Montecarlo era un auto compacto que naturalmente pasaba por cualquier callejón estrecho (así estaba redactado en el parte policiaco, presentado días después), los bandoleros lograron escabullirse; lograron hacerlo hasta que respondieron con armas de fuego, según la versión de ambas corporaciones. Es probable que alguno de los integrantes de las policías, al saberse idiota porque unos briagos en un yate sobre ruedas les estaban viendo la cara, haya iniciado el tiroteo. Pero las verdaderas razones fueron reveladoras: tanto judiciales como preventivos pensaron que las balas provenían del interior de un Montecarlo blanco 1981, manejado por maleantes que quién sabe qué habían hecho pero debían ser masacrados. Así empezó el fuego cruzado y los maleantes se detuvieron; más adelante los golpearon pero dejaron ir a dos de ellos: F, golpeado y lo que fuera, sólo pasó una noche en los separos, pagó su multa y salió sin mayor problema. ¿Qué sucedió en realidad? Como no había ningún indicio de que los pasajeros del Montecarlo hubieran realizado balazos, cuando ambas corporaciones detuvieron el vehículo, empezó el jaloneo entre ellas para llevarse a los malhechores. Pero el saldo ya no era blanco: en el fuego cruzado un policía preventivo había sido herido en un hombro, a una mujer judicial le habían fracturado un brazo en el alboroto y otro preventivo, al querer sacar su pistola de la funda, se había disparado accidentalmente en el pie y se estaba desangrando. El Montecarlo fue decretado por el seguro con pérdida total y en el peritaje las autoridades concluyeron que el vehículo había recibido 64 impactos de bala de distintos calibres. Groucho dijo después que uno de ellos le había pasado a diez centímetros de la cabeza; además insistió en que alguna divinidad desubicada pero bondadosa lo quería y que en lo sucesivo lo más cercano que estaría de un corte sonorense sería el pasto que comiera el animal en turno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Del insigne acontecimiento se desprendieron varias situaciones: cinco policías fueron consignados penalmente por lo ocurrido y su lugar de residencia en la actualidad es el Reclusorio Norte; además, cada seis meses más o menos, Groucho recibe la visita tanto de judiciales como de preventivos que lo conminan a ir a declarar por haber sido testigo presencial. Pasan por él a su casa, lo llevan a los juzgados del Reclusorio y lo regresan al terminar su declaración. Por supuesto que no puede aplicar al pie de la letra la máxima básica de “jamás subirse a una patrulla”, sobre todo porque cuando pasan por él los policía son lo suficientemente cuidadosos en dejar al descubierto su pistola. Como es común en este país, el proceso penal sigue, y mientras se determina quiénes son los verdaderos culpables, los policías siguen en la cárcel. Hoy día, Groucho recuerda aquel evento como nebuloso, como si hubiera ocurrido en otra vida. La única evidencia del día de cuando pudo pasar, ahí sí, a esa otra vida, es la nota que apareció en &lt;em&gt;La Prensa&lt;/em&gt; unos días después y que Groucho guarda como fetiche a la mitad de un libro de Danilo Kiš. Hay una imagen de Groucho y su novia dentro de una patrulla; abajo, el pie de foto y el inicio eterno de la rueda de la fortuna: “África Dorian, líder de una de las mayores bandas de delincuencia organizada en la ciudad, y uno de sus secuaces”. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2654362651537948314?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2654362651537948314/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2654362651537948314&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2654362651537948314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2654362651537948314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/09/chilango-bad-boys-era-cumpleanos-de.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-54923733690793066</id><published>2009-09-07T11:25:00.005-05:00</published><updated>2009-09-07T14:16:17.498-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Instantáneas del Defe V&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tan se mueven con pulcritud por cordones desgastados como visualizan los alientos cotidianos desde su atalaya encubierta. Son los amos cromáticos y en la grasa llevan la penitencia de sus cepillos ilustrados. Para ellos mirar hacia arriba no es sinónimo de sumisión obtusa sino de certera bonhomía: son los guardianes de los pasos, los cancerberos del avance perpetuo. El visto bueno, entonces, les viene con naturalidad desgarbada: sólo un golpecito bondadoso en el empeine y ya está, joven. En su cajón o en su silla vigorizan y encumbran la profesión; además saben, como otras tantas verdades en el mundo, que quien no lea &lt;em&gt;La Prensa&lt;/em&gt; jamás será un bolero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-54923733690793066?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/54923733690793066/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=54923733690793066&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/54923733690793066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/54923733690793066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/09/instantaneas-del-defe-v-tan-se-mueven.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2545474726006013628</id><published>2009-09-04T12:08:00.003-05:00</published><updated>2009-09-04T12:10:21.061-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Incredulidad compartida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Palabras clave por las que &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt; apareció por última vez en un buscador de la red: "¿Por qué Felipe Calderón nos odia y nos quiere destruir?". Chez pas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2545474726006013628?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2545474726006013628/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2545474726006013628&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2545474726006013628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2545474726006013628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/09/incredulidad-compartida-palabras-clave.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4221907009098045399</id><published>2009-08-15T11:08:00.004-05:00</published><updated>2009-08-15T12:39:23.136-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX. The last empty bottle&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La isla se acerca al continente. Los últimos meses a la deriva, en aguas cerriles y turbulentas, parecen eclipsarse. He retomado el cabotaje. Y aunque la costa se vea a lo lejos y esporádicamente se pierda, la corriente ahora es clemente (decidí ponerle un altar a Bartolomé Díaz y ha funcionado). La isla se acerca al continente. Pero no se mueve sino que el puente creado por las botellas ha hecho un paso viable y seguro. Behring de cristal. Hace ya años del naufragio y el ropaje está marchito; la piel, lo suficientemente rugosa para encender un cerillo. Pero todos los días por la mañana aparecían una nueva botella y un papiro amarillento expulsados de la arena tras unos meses de germinación artificial (nunca, extrañamente, vi su desove). Y ahí se iban las notas de ayuda, notasdelvalluda, fatuas, abatidas, sucias; pedazos de papel en un recinto en donde lo único permitido era aguardiente enmohecido. La mímesis con la isla fue, entonces, natural: tomé el timón de sus palmeras y navegamos a babor. El viaje no fue, sin embargo, el deseado. Muchas veces estuve por zozobrar pero la sapiencia y fortaleza de mis cumbres rocosas lo impidieron. Yo isla evité el naufragio día a día. Largos fueron los años hasta que la circularidad de mi trayectoria (nunca me decidí a ir a estribor) se volvió monótona, letárgica, literalmente sin sentido. Fue así cuando desde mis cavernas más afligidas, mis riachuelos más celosos, mi frondosidad más hermética, grité para no ser &lt;em&gt;oído&lt;/em&gt;: “¡No seré más un tubo de ensayo!”. Escuchado por la divinidad debida, dejé de ser isla humana, hombre roca, reptil pensante y y fui de nuevo corazón latente y latiente. Aunque todavía no puedo ver, escuchar, o no distingo el olor a café ni registro el rostro de una mujer bella, ya se acerca el día en que el cabotaje me arrastre a la corriente justa y pueda acercarme a un cabo beatífico, un puerto que me bastará verlo en el horizonte para tener la certeza de que ya no hay palmeras colgando de mis omóplatos, playas cristalinas en lugar de piernas y arrecifes malsanos en la pared plegada de mi frente. La isla se acerca al continente. Va la última botella vacía, la que se hundirá al instante y no terminará el puente. No importa, pues como en una fotografía de Cartier Bresson, también se puede brincar el charco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4221907009098045399?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4221907009098045399/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4221907009098045399&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4221907009098045399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4221907009098045399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/08/botellas-al-mar-ix.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-5559872122832658085</id><published>2009-08-06T12:01:00.008-05:00</published><updated>2009-08-06T12:51:54.843-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://lajornadaaguascalientes.com.mx/media/hemeroteca/01082009-G.pdf"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Guardagujas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Échale un ojo al &lt;/span&gt;&lt;a href="http://lajornadaaguascalientes.com.mx/media/hemeroteca/01082009-G.pdf"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Guardagujas&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, nuevo suplemento cultural de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://lajornadaaguascalientes.com.mx/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La Jornada Aguscalientes &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;que dirige mi amigo Edilberto Aldán. Alea jacta est, pues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-5559872122832658085?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/5559872122832658085/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=5559872122832658085&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5559872122832658085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/5559872122832658085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/08/guardagujas-echale-un-ojo-al.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4657129460121794749</id><published>2009-07-22T13:19:00.005-05:00</published><updated>2009-07-22T15:47:33.624-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Nazareth&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hombre de calzón azul iba hacia adelante. El menor alcance de sus brazos lo obligaba a batirse en el terreno corto. El contrincante, más alto y con extermidades más largas, pretendía imponer el ritmo de la pelea pero el ímpetu y las agallas jalicienses de su rival se lo impedían. En uno de los primeros rounds, el hombre de calzón rojo, a sabiendas de que tenía el apoyo de su gente y sin perder la oportunidad, por segunda vez, de enfrentarse al hijo de una leyenda boxística, sacó bufonescamente su lengua bípeda y se la mostró con ojos abotagados al otro boxeador. Nadie vaticinaba que sería su última burla en un ring (la vida, se sabe, es la metáfora perfecta de un cuadrilátero de boxeo). El hombre de calzón rojo, rústico aprendiz de una familia de estetas, acudió al golpe por antonomasia patentado por su padre: el gancho al hígado. No funcionó. Fue así, como una pelea preliminar en Puerto Vallarta se convirtió en algo que con el tiempo se llamará &lt;em&gt;El club de las cabezas danzantes&lt;/em&gt;. Los golpes venían de todas partes en combinaciones bastardas que hubieran aturdido a los grandes campeones del pugilismo: los volados terminaban en jabs misteriosos; los uppers se transformaban en golpes de conejo; los rectos inconcebiblemente se volvían ganchos al cuerpo. Fue al final del cuarto de los seis rounds cuando los semblantes entonaron la oda de agradecimiento a las musas de la arena. El hombre de calzón rojo conectó al de azul una, dos, tres veces; la testa se le iba para atrás como pupilo del Exorcista y regresaba mágicamente a su lugar. Otro golpe, ahora con la parte interna del guante, con lo que fuera porque, sabía, que una de las dos cabezas terminaría rodando por el ring. El referee detuvo la pelea: el hombre de calzón rojo había ganado por knockout técnico. Nunca, sin embargo, pudo derribar a su rival. El hombre de calzón azul fue llevado a su esquina para ser revisado; nadie sabía qué le pasaba. Lo único visible fue que se sentaba en una cuerda cada vez más abajo. Llegó a la lona. Jamás estaría otra vez de pie: tres días después moría de una derrame cerebral. Sus ojos, antes de cerrarse por última ocasión, los había postrado, como el Minotauro, en el rostro desfigurado de su redentor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4657129460121794749?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4657129460121794749/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4657129460121794749&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4657129460121794749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4657129460121794749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/07/nazareth-el-hombre-de-calzon-azul-iba.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-3535498762644467279</id><published>2009-07-13T11:30:00.015-05:00</published><updated>2009-07-14T10:39:00.699-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VIII. Entre aguas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Julio es el mes que más me gusta. También el que quisiera suprimir del calendario. Es un periodo de impasse en el que básicamente no ocurre nada: hay vacaciones, es cierto, y uno las puede utilizar para trabajar o verse el dedo gordo el pie (se trata de una contradicción nauseabunda pero los que nos dedicamos al negocio de la escritura o de la academia siempre anhelamos estos momentos para terminar los proyectos pendientes. En realidad nunca hacemos nada y los mediodías se van entre un pulque de apio y otro de avena). En julio las cosas son ambiguas: el dilema es salir de vacaciones o ver llover. En época de crisis, en la que las distracciones se han acabado (no hay influenza, elecciones ni futbol, porque eso de la Copa de Oro no es futbol), a lo que puede aspirarse es a lanzar volados en la lluvia con una de esas monedas de veinte pesos en las que sale Octavio Paz. No hay vacaciones pero se puede escribir un soneto intitulado "I'm gambling in the rain with Peace". Pero más allá de eso, en julio pueden hacerse varias cosas: aprovechar las ofertas de la Comercial y comprarse camisetas de dos por uno (ésa es una parte nodal de mi naturaleza que mi desarrapados amigos no entienden: uso camiseta debajo de la camisa, pañuelo y billetera -además de cartera; voy al barbero, me pongo loción y algo que ellos en su vida usarían: desodorante. Dicen que no hay cosa más desagradable que una camiseta de cuello en V, a lo cual respondo que seguramente tienen calvicie infantil en el pecho o que nunca se han puesto una guayabera. Cosas veredes); también, llegar a la preparación de la pizza perfecta. Emiliano, amigo de origen argenmex, compró un terreno en Tlayacapan. Antes de construir la casa, diseñó y armó lo más importante: el asador. Él y una inconforme Ana tuvieron que acampar varias semanas al amparo de brasas revolucionarias y choripanes nocturnos. Ahora hay casa, asador y en estos días está por terminar el horno. Durante una semana tendremos un encierro onda &lt;em&gt;La gran comilona&lt;/em&gt; (averígüelo, Vargas) y trataremos de llegar a la pizza perfecta. Por excepción, caeremos en las provocaciones machinas y habrá una competencia para ver quién hace la mejor pizza y quién el mejor asado. Otra posibilidad es encontrar el mejor mezcal. Como en todo post soy capturado por mi hemisferio derecho, hago una pausa sentimental para hablar de las mieles agaveras.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El mezcal, ya lo decía ese viejo bribón de Cheshire, hace brincar de un sonambulismo a otro. El primer trago, largo, certero, crea anticuerpos contra la exaltación de los músculos. Como otras tantas veces, hace de la carne un cuerpo cruel. Ahí está la creación de puentes entre onirismos perversos. ¿Qué pasa entonces? Que se camina dormido, que los silencios tenues, descollantes, inútiles en la confrontación etílica cara a cara, sobran. Otro mezcal y el universo se torna verde. Pero dígale que no, no al vaso que ya está lleno otra vez sino a la estampa clorofílica que no comprende el farewell. En julio el mezcal sabe distinto a los demás meses. La humedad hace que la caída por la garganta sea más lenta; la bebida adquiere una densidad misteriosa que queda en el paladar y forma estalactitas: la úvula se calcifica y se reproduce con diligencia. El bebedor de mezcal en el verano tiene grutas milenarias en su esófago, cuevas por las que no pasa cualquier brebaje. De ahí que se hable con voz cavernosa, de ahí que se le diga que tiene lagañas en las carcajadas. Por eso hay que empezar siempre por un minerito para abrir paso a lo que venga, dinamite la rugosidad de las cuerdas vocales y nos hagan seres humanos otra vez. Ya después vendrán las pechugas, los añejados. El mezcal se empieza a tomar a la una de la tarde, quizás no con el sol a plomo pero sí con el fuego fatuo de nuestros cuerpos aromatizando la atmósfera. También por eso el buen mezcal se mezcalará con la temperatura del ambiente y, en lugares beatíficos como Oaxaca o Cuernavaca, su consistencia será de una tibieza incómoda, una sensación de estar echándose un huevo pasado por agua (como sucede con el primer trago de pulque). Pero entonces el sabor sale al quite y grita a los sures que no hay bebida más potente e incendiaria. ¡Si habita un gusano en sus profundidades, pardiez! Y la borrachera es otra, más elástica pero unidireccional; más robusta pero introspectiva; más sapiente pero explosiva. ¡Déme, pues, el mezcal exacto para esta garganta gangrenada y le diré qué hace a un hombre!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Julio es el mes que más me gusta; también el que más odio. Se odia lo que se acaba, pues se aspira a que los momentos de felicidad se extiendan para siempre. De mis mayores momentos felices fueron en dos islas griegas, Santorini y Folegandros. Había amigos, cerveza. tzatziki, tintorros fríos, ouzo, raki, arena roja, negra, y otra vez amigos. Ya escribiré ampliamente sobre ese viaje, que fue en julio, agosto, ya no lo sé, pero será un tiempo que, en algún arrebato de paciencia enmascarada, borraré del calendario.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-3535498762644467279?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/3535498762644467279/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=3535498762644467279&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3535498762644467279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/3535498762644467279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/07/botellas-al-mar-viii.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1067868085305508478</id><published>2009-05-20T08:20:00.009-05:00</published><updated>2009-05-21T10:49:45.325-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VII. De gatos y sueños&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi primer y único libro de cuentos se llama &lt;em&gt;Cuentos de cuarto de baño.&lt;/em&gt; Fue, naturalmente, el típico lapsus de un joven-man-cebo al que se le cuecen las habas por publicar. Tenía 22 años. El primer cuento del volumen es sobre un tipo que, en un sueño, se ahoga en sus propios orines. Lamentable. Como ya lo sugería el gran Luigi Pirandello, hoy en la mañana desperté con una sensación similar a la de ese personaje (me buscó por años y el miserable por fin me encontró), no por tener una regresión húmeda a la lactancia sino por el sueño que tuve ayer. Lo he intitulado "Del onirismo mal entendido. Borges estaba equivocado". Ocurrió así. Me paré a orinar a media noche. Cuando levanté la tapa vi que dentro del inodoro estaba un gatito, un cachorrito que no podía salir y pedía ayuda con miaus tenaces. Como no tenía la menor intención de convertirme en salvavidas de gatos en mis propios orines y tampoco ganas de echar unos lodos que le sirvieran de troncos para no ahogarse, le jalé a la palanca para que se fuera. Craso error: el gatito logró driblar el remolino y salir del escusado. Me miró con obscenidad. Acto seguido, en una sucesión extravagante aunque armónica, varios gatitos mojados salieron del fondo de escusado. Había negros, blancos, cafés; uno dorado de pelo resplandeciente con el que me pasó por la mente hacerme una bufanda; bicolores, etc. Los últimos en salir fueron unos siameses que, de todos, fueron los que me parecieron más simpáticos. Lo fueron hasta que, en una abierta confirmación de que si la Tierra es invadida por extraterrestres los gatos serán sus primero cómplices, me brincaron: se me lanzaron furibundos pero no para sacarme los ojos o algún tipo de maniobra más honorable. No. Se avalanzaron sobre salva sea la parte y, cada uno como pudo pero con elegancia, se colgó de mi escroto. Sin saberlo, los siameses habían inaugurado una nueva profesión: voladores de Papantla en mi genitales. Fue muy doloroso. Pero lo que verdaderamente me dio miedo fue cuando los vi con intención de dejar el vuelo y practicar el alpinismo en lo más apreciado de mi virilidad. Desperté. De inmediato, teniendo un deja vú no mío sino de un sujeto mal habido llamado John Wayne Bobbit, revisé que todo estuviera en su lugar. Sí: era una pesadilla. De eso hace algunos minutos y está claro que los gatos se metieron en mis sueños por lo que &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2003/07/sobre-los-gatos-durante-la-maana-el.html"&gt;alguna vez hice con uno de sus familiares&lt;/a&gt;. La conclusión es única, implacable y terriblemente desoladora: los gatos dominan el mundo, incluso el de los sueños. Beware.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1067868085305508478?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1067868085305508478/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1067868085305508478&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1067868085305508478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1067868085305508478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/05/botellas-al-mar-vii.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8049185542309235798</id><published>2009-05-04T10:14:00.026-05:00</published><updated>2009-05-18T10:45:07.544-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI. Aujourd'hui on the rocks&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las últimas cinco novelas que he leído empiezan en la mesa de un bar. Mis amigos, seres básicamente inestables, dicen que no se trata de ninguna novela sino de mi vida cotidiana. No es así: por alguna razón mística, las mesas están, los beodos también y lo tragos van desde anís hasta ajenjo; además se habla de quinina, una de mis palabras favoritas y que es el principal ingrediente del agua quina; también, por extraña añadidura, del vodka y gin tonics. La quinina, como bien saben los ingleses y ahora deberían saberlo mejor por ese extraño virus que mutó en los cerdos para luego ir a los verdaderos cerdos, se usaba en el siglo XIX y principios del XX para prevenir enfermedades apocalípticas como el paludismo. Cuando, en 1783, a Johann Jacob Schweppe se le ocurrió poner anhídrido carbónico en el agua embotellada, y más adelante quinina al refresco de naranja, no sólo concibió el agua quina sino que inició la decadencia del imperio inglés en las colonias de ultramar. En sus ratos de ocio, los soldados al servicio de la corona británica decidieron mezclar ginebra con quina al son de "God save the queen", y ya no murieron de malaria o paludismo sino de congestiones alcohólicas. Los ingleses, más que los rusos o los polacos, son los mayores borrachos de la historia. En el siglo XIX inventaron un trago llamado &lt;em&gt;grog&lt;/em&gt; -de ahí el término grogui-, que consiste en ron, azúcar, un poco de limón y agua hirviendo. Era el trago por excelencia de la estirpe decimonónica de distinguidos y facundos sirs como Walter Raleigh y Francis Drake (piratas mal habidos con licencia real). El único problema de los ingleses fue que nunca supieron beber alcoholes serios; cuando lo hicieron, siempre se emborracharon de manera epifánica para terminar de dos formas: lamiendo las banquetas de su cuadra o ahogados en las olas de su propio vómito. De ahí que sean sólo grandes bebedores de &lt;em&gt;pints&lt;/em&gt; de cerveza tibia, y ya, como el gran maestro Paul Gascoigne, al que por lo menos deberían construirle una estatua. Mucho se rumora que por ebrios fueron acribillados por los zulús cuando pretendían apropiarse del sur de África. Las narraciones británicas de la guerra contra los zulús en 1879 son reveladoras. La estrategia zulú era llevar a cabo la llamada formación “cuerno de búfalo”: rodear el campamento rival y atemorizar psicológicamente a sus contrincantes con el sonido intermitente de los tambores cada vez más cerca de las filas enemigas. Después de un par de horas, los zulús masacraron a los británicos, en parte porque eran más, en parte por la ineptitud militar y arrogancia infinita del comandante inglés, Lord Chelmsford, y en parte porque los british habían tenido una ferviente velada de gin and tonics.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer punto y aparte tiene una razón sustancial de ser, o del ser, como se le quiera ver (al cabo sabemos que también es sustancia). He aquí, pues, mi primera confesión y mea culpa de la temporada: normalmente sólo leo a escritores ingleses que, sé de antemano, escribieron novelas que empiezan o terminan en la barra o mesa de un bar. Cuando el bar aparece a la mitad es un poco más complicado, pues tengo que fumarme novelas enteras para encontrar esos momentos de androginia perfecta representados por el sonido de un vaso que choca con una mesa de madera. Es una aventura similar a las películas de Stephen King, que uno ve simplemente para encontrar esa escena de cinco segundos que es, sin exaltar la nota, de una épica sublime. Shit happens. Como los últimos días han sido de guardar, no porque lo haya dicho uno de los presidentes más ineptos que se recuerden en la historia de un país en forma de cuerno, sino porque no se puede hacer nada, me he dedicado a la contemplación pírrica y a depurar un coctel en el que venía trabajando desde hacía tiempo. Segunda confidencia: he llegado a la perfección en el preparado de margaritas. Hoy día, en el que los tapabocas son la prenda ideal de la temporada primavera-verano y en el que el deporte nacional por antonomasia es deshojar la margarita, hay que estar al tiro y ponerse las pilas. No os diré la receta secreta porque me ha quedado sin neuronas (como es evidente) tratando de llegar al toque excelso, pero sí puedo anticipar un elemento nodal: la alberca. No hay vuelta de hoja (menos de márgaras): las margaritas se paladean mejor dentro de una piscina (desde luego que no vacía, como me acababa de sugerir un distinguido y rupestre camarada). Como algunos mexicanos se caracterizan por su hombría ("yo me tomo el tequila solo. Ése es un trago para viejas pendejas"), otros por su honorabilidad bolchevique ("ese coctel es una invención gringa para promover el imperalismo a través del alcohol suave; además sólo lo beben yanquis gordos con camisas de palmeras") o por su distinguida estulticia ("no mames, la güera me pidió que le preparara una margarita y yo jamás he bebido otra cosa que no sea Tecate"), habría que empezar a derruir algunos mitos y reivindicar otros. En principio: las margaritas no son mexicanas; fueron inventadas en Ciudad Juárez pero por un gringo. El lugar de la antes mencionada gesta se llama el Kentucky bar y está a escasos metros de la frontera con El Paso. Como suele suceder, los inventos siempre son mejores en otros lados y no en el lugar de origen (insignes son los casos de los chocolates en México o las pizzas en Italia); así, el único placer de degustar una margarita en el Kentucky es el de estar en el lugar primigenio de uno de los grandes cocteles de la historia. Y ya. El toque fino pasa, entonces, por la alberca y por la cantidad de hielo que se le ponga. Además de que hay que utilizar sal gruesa en su justo medio y servirlas en las copas adecuadas. En realidad mi trauma con las margaritas viene desde la vez que una gringuita en Carolina del Norte, al enterarse de que yo era mexicano, cruzó la sala de la fiesta donde estábamos y me entregó un mix de Margarita, un tequila de medio pelo y una licuadora. Acto seguido, con sonrisa de trombonista de la banda de la escuela, dijo: "Haz margaritas". Yo, sintiéndome miembro honorable de la casa Gryffindor, las hice sin varita mágica. Nada mal salieron, aunque era una mezcla de supermercado (de hecho acabo de darme cuenta que empiezo a repetirme en las aburridas historias que cuento. Esa anécdota la había contado &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2006/01/diario-de-carolina-iii-cuando-un.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Cuando se acaben las palabras, pues). De la contemplación pírrica no hablaré porque todavía no sé bien a bien qué quiero decir con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo y último punto y aparte tiene que ver con varios temas. Uno, con lo que una amiga me dijo hace algunas semanas: "Qué bueno que escribes así, en un parrafito. Así no da flojera leerte". Como éste es el tercer párrafo, tengo la certeza de que no le apetecerá fumarse este infumable texto (a quien haya llegado hasta acá también habrá que decirle que se aprovecha mejor el tiempo viendo Los Beverly de Peralvillo) y, por consiguiente, tengo la obligación moral de hablar mal de ella ahora que no se dará cuenta. Como no es mi intención hacer leña del árbol caído, sólo diré, a propósito del número de páginas que deben leerse, que la antes aludida muchacha sólo lee libros si no tienen más de 150 páginas. Se sabrá, entonces, con lo que se ha cultivado. Una vez le dije que se había perdido el &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt; y me dijo que sí lo había leído, que había comprado en el puesto de periódicos una versión de 40 fascículos. Antes este tipo de confidencias me hubiera causado un síncope fulminante pero ahora con la invención de la margarita perfecta sólo levanto mi copa y brindo por tiempos mejores. Así, sin más, esta botella al mar ha servido para una intensa reflexión inocua en la que los días de guardar se han ido rápidamente. De hecho han estado acompañados de tres conspicuos sucesos que me han alegrado las tardes en mi veranda: Real Madrid 2, Barça 6, Manny Pacquiao KO en dos a Ricky Hatton y Andrés Iniesta y su delirante gol en Stamford Bridge (la mejor definición de don Andrés está &lt;a href="http://casierra.blogspot.com/2007/04/iniesta-y-para-seguir-con-los.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;). Ahora sólo queda regresar a dar las clases para reprobar a mis alumnos, esperar que el Cruz Azul contrate a un entrenador intrépido, seguir escribiendo parrafadas para evitar que la gente se entere cuando hablan mal de ella y orar por que a uno no lo vuelvan a calificar como un hombre "inteligente" o "interesante". Si se me quiere endilgar algún adjetivo, &lt;em&gt;last but not least&lt;/em&gt;, el único que aceptaré en lo sucesivo será &lt;em&gt;audaz&lt;/em&gt;. Tschüß. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8049185542309235798?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8049185542309235798/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8049185542309235798&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8049185542309235798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8049185542309235798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/05/botellas-al-mar-vi-aujourdhui-on-rocks.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8348406872466064261</id><published>2009-04-18T12:17:00.010-05:00</published><updated>2009-04-20T18:43:06.511-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Botellas al mar V&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Police station&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;K se hizo para atrás en la silla y se subió la minifalda. Tenía las piernas cruzadas y el triángulo diminuto formado por el calzón rojo dejaba salir un mechón imberbe en el bajo vientre. "Me bronceé bien, ¿verdad?", dijo mientras tapaba sus piernas. "No lo sé", musitó Q, al tiempo que suavemente le levantaba de nuevo la falda. K insistió en el fulgor de su piel tostada y movió un poco el calzón rojo hacia un costado. Ahora el mechón creaba un contraste entre la piel pálida y la cobriza: en el inicio del monte de Venus se atisbaba la intersección perfecta del vello púbico. "Muévelo un poco más", paladeó Q. Con la intensa delicadeza de dos mujeres que se enseñan sus bondades, K jaló un poco más la prenda escarlata y el ángulo inferior del triángulo se transformó en una línea eterna que ya mostraba el rocío de sus riberas. Q se quitó la blusa y lanzó la pregunta retórica: "¿Te gustan mis tetas?" ¿Te gustan las mías?, recibió como respuesta. Fue así como el triángulo de la tela roja convirtióse en un rectángulo humedecido; después, en oscuridad capilar que demandaba con urgencia un índice, un anular. Q y K se desnudaron pausadamente y cada una, en un descenso divino y armónico, fue en busca del pezón ajeno. El intercambio sutil de comisuras, de lenguas humectadas en esa semilla láctea, fue por unos segundos eternos una oda a la cadencia. Y ya con los dedos paseándose por dos vulvas inflamadas, buscaron una cama donde pudieran gozar la horizontalidad, la turgencia de sus cuerpos encendidos. Fue ahí cuando el hombre, que hasta ese momento era sólo un comedido observador, fue llamado a completar el nuevo triángulo. Dejó en la mesa el bourbon que había mantenido en la mano, repitió Roxanne en el estéreo y asistió en ayuda de dos canoas que habían iniciado su naufragio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8348406872466064261?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8348406872466064261/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8348406872466064261&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8348406872466064261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8348406872466064261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/04/botellas-al-mar-v-police-station-k-se.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1220386938429715194</id><published>2009-03-26T11:11:00.016-06:00</published><updated>2009-03-27T12:00:32.557-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV. Circuito interior&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era una escalera interna de caracol. Entre la columna y la pared había muy poco espacio. Al subirla, blasfemé a la mitad: me había quedado atorado. Alguien me empujó de las nalgas y desde arriba me jalaron cuatro, cinco manos. Me destrabaron. Le pregunté al dueño si había otra manera de bajar. No. El departamento tenía dos niveles: en el primero estaba sólo la recámara; en el segundo, la estancia y un ventanal faraónico por el que se veía la ciudad y su encumbramiento. Dos horas antes, T había recibido una llamada. Es Clément, dijo. Tiene una fiesta cerca del Circuito. Me acordé de mis años mozos, ésos en los que los reventones salían debajo de cualquier piedra y llegábamos sin ser invitados para tomar el control del sitio. Un amigo conquistaba el estéreo; otro iniciaba el dancing; había uno que se hacía cargo del reven en la cocina. A mí siempre me tocó el asalto al bar. Nuestro lema, del cual dejábamos registro momentáneo en la ventana empañada, era "Salsa o muerte". Una vez adueñados del terreno, y habiendo instalado el cuartel general, empezaban los divertimentos. Nuestro juego favorito era quién se ligaba a la chava más guapa; si tenía novio, la emoción era doble. El problema era que el amigo con quien llevaba a cabo dicha gesta, tenía las prácticas por antonomasia del mal jugador: el miserable, después de agotar las estrategias acostumbradas y las chavas no cedían, lanzaba su última carta: se les hincaba y les decía que estaba dispuesto a ser su esclavo. Yo jamás me permití este tipo de prácticas desleales en un juego justo y por esa razón siempre perdí al son de dos contra uno (había algunas que lo pateaban cuando hacía eso y yo aprovechaba la oportunidad. Recuerdo a una peruana llamada Lucía. Sublime). ¿Vamos?, dijo T. Está bien.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el trayecto T y M hicieron dos o tres llamadas mientras se metían mano por cualquier rendija de su ropaje. Adelante íbamos Z y yo, tranquilos, como debía ser; yo, por cierto, siempre consecuente con mi bien reconocida reputación de hombre íntegro. En ese momento me acordé de cuando Z me dijo "Vamos a dar vueltas al Ángel de la Independencia para que te haga una paja". Me negué. Ya en la fiesta, con la ciudad a los pies, el tecno estruendoso haciendo palpitar el ventanal como luna en el agua, la luz de neón de un espectacular de Samsung que me hizo sentir Atari y Harrison Ford, supe de esas llamadas entre jugos lascivos: M y T, la manera mexicana de decir MIT, le habían hablado al dealer. Tres horas antes también le habían hablado, los había despachado y todos quedaron contentos (como el nombre del antro que tendré que poner en algún momento: "Todos contentos y yo también"). Pero había una diferencia de matiz: no le habían llamado a ése sino a otro. En resumidas cuentas habían conectado al hijo. Ah. Sí, es también muy bueno. Además llega mucho más rápido que su papá. Es más, lo acabamos de invitar a la fiesta para que no nos haga falta nada. Ah.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cada vez que le digo Morc que ya estamos viejos, se me queda viendo fulminantemente y dice No mames, siempre dices lo mismo. Es cierto. Pero lo estoy. No sólo no entré por una escalera de caracol (no soy lo que se podría decir obeso-obeso sino bajo de tórax) y tenía diez años más que cualquiera de los convidados sino que además sus prácticas nocturnas distaban mucho de las nuestras: ahora se invitaba a los dealers a las fiestas para no tener ningún desaguisado, erizado o lo que fuera. Lo demás fue lo común de todos los reventones: se fue el agua y una mujer con diarrea tuvo a bien florear el escusado; el dueño, algo así como Frank Poncharello joven, tenía resuelta la situación: en la bañera había 15 garrafones de agua La Purísima perfectamente formados; intenté hacerla de DJ pero la mezcladora había sido copada por los amigos del dealer (ninguno mayor de veinte años y, eso sí, todos con pistola); aventuré una idea sobre el suicidio que fue generalizadamente rechazada (un quinto piso y balcón, qué más); estoicamente quise salvar a Z porque había por lo menos cinco desarrapados queriéndosela ligar y una española que fue a por ella desde que llegamos y le metió mano dos o tres veces; M me preguntó en el baño si había tenido tríos (M, que es chef y aspira a cocinar una placenta); el trago se acabó y recordé que había una Caribe Cooler en mi chamarra. Salud y ya sin trago y el oxo enfrente. ¿Quieres más chelas?, dijo M. Oui y mientras tanto pues el Antillano con agua (pinches chamacos, cómo beben esto). Pas mal, pas mal. Y Z y un nuevo alfabeto: "¿Ya nos vamos?". Esperá 15 minutos. Volvete a dormir. YZ "ya pasó una hora". "Me voy". Y yo a por ella ("¡Empújenme para poder bajar"!). Siempre haces lo mismo. Mais oui. Perdón, será la última vez. Y el sol a plomo de las diez de la mañana y la música arriba (tengo que tomar ese estéreo. Chet. Pero no tengo ipod. Chet, chet). Me voy. Esperá, no llores. Cómo me dices eso si estás igual. Z, don´t go; Z... Le hablé a M para que me abriera y ayudara a pasar por la escalera. Ya en el balcón, los coches se perdían debajo del puente; iban y venían con la certeza de las línas rectas. Benditos balcones. Benditas verandas. Circuito interior de los cuerpos inermes; lo canales espurios por donde se dice que transita la vida. Era el ciruito interior, botella al mar hasta que se mezcló con plancton insano. Ábrete vena. Vámonos, cabrones, maestro Burroughs. Pero no hay salida. Circuito interioricemos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1220386938429715194?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1220386938429715194/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1220386938429715194&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1220386938429715194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1220386938429715194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/03/botellas-al-mar-iv.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2489713608049655838</id><published>2009-03-23T10:42:00.014-06:00</published><updated>2009-03-26T11:09:17.646-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III. Psoriasis&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hombre piedra. Porque es la piel abandonada; más bien la que ha abandonado su humanidad para hacerse reptil. El punto es el siguiente: la mutación es paulatina, como si de emparentar con una estalactita se tratara. Es primero el cocodrilo en movimiento; después mimetizado con el fruto de la caverna. En la antigüedad solía confinarse a los leprosos a las catacumbas, lugares mohosos donde la luz del sol era una utopía. Ahí permanecían porque habían sido tocados por el dedo gangrenado de la divinidad, por la llaga indemne de los altísimos, el vacilar omnímodo de los nortes. Y ahí morían: con la mancha blanca en la carne y la carne en la mancha blanca. Hoy día hay variaciones (siempre las hubo pero no en mis manos): la psoriasis la padecen aquéllos que han despertado el monstruo adentro, el alien encapsulado en busca de la luz matinal, el sistema inmunológico compartiendo el disfraz del cuerpo mallugado. Hombre piedra, piedra porosa, piedra de la piel caída, cambio de piel. Serpiente mineral escrita por sí misma. Medusa prosa. Hablaré del nacimiento de la escama. En la coyuntura, ahí dónde se distinguen los hombres de los animales, el pellejo deja su membrana de poros y sufre la metamorfosis. Dura poco y su alumbramiento es imperceptible. De pronto ya la capa epidérmica se ha decolorado y el color blancuzco adoquina las falanges de un presidiario inocente. Tac, tac, tac. En las mañanas, manos y codos me dicen que la única manera de bajar de la cama es arrastrándome. Casaurio. Ésa es la batalla cotidiana: luchar contra el lagarto por recuperar mi piel. Y hay ranuras de sangre. Y hay humanidad incomprendida, insuficiente. Y la escama sigue. Y duele como el carajo. Hombre piedra, pirita piedra, pirita piedra, pirita hombre. Ayúdame, Supervielle.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-Pequeños, grandes huesos, cartílagos&lt;br /&gt;aun hay jaulas más crueles.&lt;br /&gt;Paciencia, blancos relámpagos&lt;br /&gt;en la cárcel de mi carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tórax, deja sin temor&lt;br /&gt;que te llene el aire claro&lt;br /&gt;¿No comprendes tú que el sol&lt;br /&gt;te alcanza desde los cielos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucha, húmero sombrío&lt;br /&gt;la noche carnal es dulce.&lt;br /&gt;No hay que pensar todavía&lt;br /&gt;en la flauta de los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú, rosario de huesos, columna vertebral,&lt;br /&gt;que no desgranará ninguna mano,&lt;br /&gt;aleja de nosotros esa hora enemiga,&lt;br /&gt;roguemos por el río que nos riega la vida&lt;br /&gt;y hacia nuestras pupilas inquieto se apresura.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escucho a Jazz is Dead al tiempo que observo mis manos enllagadas, los codos graníticos. Tomaré de nuevo mi energía líquida pasada por pelo de oso polar y esperaré a que la escama desaparezca. Pero volveré a quitarla y sangrarán sus surcos centelleantes. Y ella saldrá otra vez para hacerme hombre piedra, piedra hombre y el reptil vibrante. Quizás ser caimán no sea tan malo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2489713608049655838?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2489713608049655838/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2489713608049655838&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2489713608049655838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2489713608049655838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/03/botellas-al-mar-ii.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8488427584295057704</id><published>2009-03-15T09:59:00.011-06:00</published><updated>2009-03-26T11:08:59.858-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II. Temporada Radiohead&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la vida es un juego, ¿habrá algo más que ganar que la vida misma? Naturalmente es un juego que se puede ganar, aunque siempre se pierda en el último minuto (seleccione su segundo). La ventaja es que, como Sísifo y su piedra, siempre empezará de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-¿Quiénes son esos güeyes de Radiohead?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues la banda más influyente de los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Son buenos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, tienen algunos discos redondos -chet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mirá, vos. Ya estoy viejo, mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estamos viejos, man.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La vida, decía ese magnífico bribón e. e. cummings, es un breve paréntesis. Sin despreciar a mi querido maestro, he de decir que para mí es más bien un párrafo, un fragmento indisoluble que busca un punto y aparte. A paso de cangrejo nos movemos los condenados de la tierra; entre cimarrones y la poesía de Octavio Paz; entre el salvajismo de las mujeres tontas; entre el orgullo y la dejadez en una facultad de letras; entre el murmullo y la redondez de un mundo que sigue siendo cuadrado; entre la pestilencia de los alientos y la tersa calma de la mirada depositada en la mesa de un bar. ¡Doy mi cuello, señor, por evitar las parrafadas! &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces te dicen nos estamos yendo; hemos acelerado el trote del corcel (caballos desbocados. Mishima y su sable). Temporada Radiohead y un cuarto de hotel. Temporada Radiohead y el lamido de las banquetas (es orín de perro, joven. Pero sabe dulce. Es de un perro diabético, joven). ¡Jamás volveré a ir a por un mezcal! Que se silencien los agaves y su ruido de hombres. ¿Eres Paula o Paola? El nombre que quieras, mi vida. Si quieres puedes llamarme Sherezada. Nos estamos yendo. Pero si es así, ¿de dónde vienen las lágrimas? Farewell. ¡Dadme un mezcal y perdonaré vuestra ingratitud! Pero si tú eres ése, el luchador (odio tu novela). Dejá el personaje, man. Dejalo, ya pasaron más de diez años. El radio y la cabeza. Y los lugares distintos que serán los mismos. Ahí con Sísifo y su piedra; con los regaderazos sin agua; con la placidez, la compañía y la amistad; ahí donde el juego continuará hasta que no exista más un vaso de whisky, un verso libre que me dé una lágrima y el placer, ¡el placer, chingao!, de seguir chancleando en esta comarca bienaventurada. It´s just a game, man, just a game.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8488427584295057704?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8488427584295057704/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8488427584295057704&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8488427584295057704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8488427584295057704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/03/botellas-al-mar-i.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2853873912580834356</id><published>2009-03-10T12:30:00.011-06:00</published><updated>2009-03-26T11:08:38.488-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Botellas al mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I. Bombastic&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La palabra se lee entre humos y produce un hedor alienígeno. ¿Será que los últimos días en la barra le habrán dado una nueva dimensión, un calibre inconfundible con algo que nunca fue? Bombastic, se escucha de nuevo y el tequila blanco en el paladar se transforma en la sustancia memoriosa, pero no la de los sueños sino la de los escalones y jornadas superpuestas. Pero es una escalera inexistente, no, más bien de peldaños que desaparecen con la subida. ¿O será bajada? Son días de furia, de minutos pirómanos. Bombastic, pues, y bánquese el dolor de nuevo como un Job fantasma. It´s just a game, dude, just a game. Deme el pedazo de esa banda de hermanos y repita su aliento hasta el cansancio. ¿Dónde ocurre el dolor? Mi médico brujo ha dicho que no es el dolor sino su construcción. Entonces me ha dado unas gotas para salir al paso: me puso piedras en el cuerpo como a un Anacleto Morones posmoderno y sustrajo mi energía equilibrada con dos o tres pases mágicos. Después la vació en agua (el filtro incluía pelo de oso polar) y dijo tómate una gota tres veces al día. Así llevo varias semanas, dopándome con mi propia energía líquida pasada por pelaje glacial. "¿Puedo morirme con esto, doc?". No necesariamente. De cualquier modo, con tu aliento encapsulado se pueden regenerar tus tejidos. Funciona como las células madre. Ah, Obama y su liberación; hossana en las alturas allende el río Bravo y Ciudad Juárez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué ha sucedido? Nada nuevo, un poco más de lo mismo y el grito contenido (helo al Munch de la Del Valle). Porque hay que decir que los tacos del Rosita, los sopes del Gran Rábano, los pozoles de Toño, las tortas del Corona o las enchiladas del Chino es comida-espejismo. Pero no, el alimento es real. El náufrago invisible soy yo, el arquitecto de realidades que se pierden en la imagen volátil del crimen perfecto. Bombastic. Que los barcos se hundan y dadme el scotch solo y sólo de 12 años, 12 años tirano miserable. So idiota al que la misma patrulla detiene dos veces el mismo día. Pero bájale a los humos y busca una comisión bilateral para la extradición de la conciencia, encuentra a tu Carla Bruni de la piel, al Sarkozy de tu sistema nervioso. Y de nuevo hay que regresar a la barra, al game eterno de los vasos vacíos, del bazo vacío, de la bazofia embustera. ¡Mi reino por entender y poner en práctica el catenaccio del amor! Esa defensa combativa que gana con latigazos a las áreas rivales, la armadura perfecta de la bomba (stic) que echa sangre al cuerpo mallugado, acorado y acorazado y acorazonado. Soy un hombre que nació en fuera de lugar, cliente perfecto de los jueces de línea del purgatorio. Bombastic allá en el corazón del área y la estación transcurrida en ese segmento bodegonista llamado mesa con tarro y hombre muerto. Ya no la pena vale decir naturaleza. En la suspensión de las palabras, en el aire reprimido que ya no distingue los días, en la certeza de que somos réprobos, reprobados en los análisis de los escrúpulos, está el sentido de las caosas. Bombastic again and again and again. Y el tiempo roto, no del río sino de la ría y la risa, la media luna donde se sueña con corazones latiendo, la tiendo, la atiendo, doña Blanca, pero no hoy, que la bahía de venas y arterias no se ha secado. Y para eso, bombastic shit y tu halo estentóreo y estertóreo, falta mucho.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2853873912580834356?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2853873912580834356/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2853873912580834356&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2853873912580834356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2853873912580834356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/03/bombastic-la-palabra-se-lee-entre-humos.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6829734220718135376</id><published>2009-01-20T10:25:00.018-06:00</published><updated>2009-01-21T10:51:57.908-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;José Antonio de la Vega, 1918-2009&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hombre agarró el limón mientras acomodaba la dentadura postiza con ondulantes movimientos de lengua. Después lo partió diligentemente y lo exprimió en el caballito de tequila. Buscó el salero sobre la mesa; al encontrarlo, levantó un poco las cejas como quien se sorprende por hallar un cofre con oro y le puso sal a la mezcla divina. Seis, siete veces sacudió el recipiente antes de esconderlo detrás de un vaso de agua fresca. Parecía decir "de esta sal no le pone nadie más". El tequila fue vaciado en dos sorbos que fueron directos al corazón: se alcanzaba a observar una pequeña hinchazón en los pectorales, pero no de las que vaticinan infartos o cosas de ésas. El pecho erguido era sinónimo de saberse vivo, una sensación que sólo podía percibirse con un aguardiente pasado por una garganta mallugada. El hombre repitió el ritual un par de veces más. Los surcos en la frente hablaban de sabiduría, qué va, de valentía por saberse baleado en el quiosco de un pueblo del Bajío. Porque hay que saber que este hombre brincó balas durante la primera mitad de su siglo. Cuando tenía 15 años ya había un precio por su cabeza; el miserable chamaco había llegado del seminario al rancho del padre recién muerto y no pudo permanecer más de 24 horas en su tierra. "Tienes que irte", le dijo la matrona encargada del lugar. "¿Por qué &lt;em&gt;tengo&lt;/em&gt; que irme?", preguntó a su vez el joven con una incredulidad insuficiente. "Porque te buscan en dos estados por ser un "pinche capitalista cabrón". Así fue como ese muchacho, que muchos años más tarde bebería tequila como un gran señor, tuvo que andar a salto de mata por Querétaro y Guanajuato. La gente amiga lo escondía, le daba migajas de comer porque no tenía otra cosa; dormía en fríos guacales. Él, sin embargo, sólo sabía que tenía que huír porque había heredado unas tierras guanajuatenses y se había convertido, con el último aliento de su padre, en un "pinche capitalista cabrón". "¿Qué es eso?", seguía preguntándole a la gente. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El joven sobrevivió a las pesquisas y con el tiempo se hizo cargo del rancho, un lugar que vivió años de prosperidad hasta ser arrinconado por el embate de los nuevos dueños de las tierras que gozaban, ésos sí, de la salvaguardia del gran capital. El rancho cayó en una etapa de decadencia pero el hombre seguía pasando buenas temporadas en él: aunque la edad ya no lo dejaba en paz, era su testarudez la que lo hacía mantenerse ahí por meses y no con su familia de Querétaro o Cuernavaca. Un día, poco antes de cumplir los ochenta, un grupo de maleantes entró en la casa del rancho y lo amordazó a punta de golpes bajos; fue amarrado en una silla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde está el dinero, pinche viejo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí no hay dinero, cabrones de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde está el dinero o quemamos tu pinche casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo sé quiénes son ustedes -le dijo a los enmascarados-. Tú eres de tal rancho y tú eres hijo de Pedro, el que vive atrás del Bordo. Así que los dos y ustedes también van y chinguen a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vas a ver, hijo de tu pinche madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos tomó un barril de petróleo y bañó al viejo de pies a cabeza. Acto seguido prendió un cerillo y se lo paseó por la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nos vas a decir dónde está el dinero, cabrón, si no te prendemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mátenme, cabrones, y van a chingar a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por una cobardía misteriosa del anónimato, la superioridad numérica, la edad, no le prendieron fuego; lo tiraron y patearon hasta dejarlo inconsciente. Como la estulticia suele acompañar a la maldad, los ladrones sólo se llevaron algunas armas. El cáliz de oro de la capilla permaneció intacto. El viejo había dicho la verdad desde el principio: no había dinero. Fue internado en un hospital de Querétaro pero el daño estaba hecho: por la golpiza perdió un testículo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hombre se empinó otro tequila en dos tragos y la orografía de su cara fue más nítida cuando intentó pelar unos cacahuates; también cuando su rostro cruzó lentamente el umbral de la luz del sol. En ese momento ya no se la contó a nadie pero esa historia la guardaba en la sapiencia de su entrecejo, otra arruga en cuya profundidad se leía "así fue". Un sorbo más de tequila al tiempo que su frente vaticinaba el destino: noventa años eran suficientes y el tequila, el chilcuague, el limón y la sal, los tacos de frijoles, la cecina dura, ya eran placeres que no se alcanzarían en la volatilidad del descanso eterno. Lo decidió con un raudo gesto, bajando la mirada y sintiéndose tranquilo: al cruzar el río ya había instituido una estirpe de gente buena. Ese gran hombre que dejó de respirar hace un par de semanas se llamaba José Antonio de la Vega y era mi abuelo. Yo sólo le digo ciao, abuelito, ya nos volveremos a encontrar cuando el tequila nos alcance de nuevo en una tarde de calor dominical.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6829734220718135376?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6829734220718135376/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6829734220718135376&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6829734220718135376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6829734220718135376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/01/jos-antonio-de-la-vega-1918-2009-el.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8501615507401916702</id><published>2009-01-03T10:02:00.005-06:00</published><updated>2009-01-03T12:42:05.856-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ignominia&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;La función de este tipo de notas ("&lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2009/01/03/index.php?section=cultura&amp;amp;article=a03n1cul"&gt;Misterios y sinrazones del ser humano alimentaron a Lowry"&lt;/a&gt;) es engrosar la estulticia de la humanidad. Es de sobra sabido la veneración a Malcolm Lowry de aquellos individuos que se sienten malditos, esto es, que se vanaglorian de grandes alcohólicos (¿quién podría enorgullecerse de ello?), que viven sus días a flor de piel o simplemente que le muestran al mundo su irreverencia porque nunca se pusieron una corbata. Lo que llama curiosamente la atención es que con normalidad se hable de la vida dipsómana de Lowry (murió ahogado en su propio vómito) y no de la grandeza de su única novela publicada en vida, &lt;em&gt;Bajo el volcán&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Ultramarina&lt;/em&gt; es un maquinazo de juventud). Ah, es cierto: se habla del &lt;em&gt;Volcán&lt;/em&gt; porque se pretende a Lowry como un alter ego del Cónsul Geoffrey Firmin, el beodo protagonista de la novela al que matan en la cantina El farolito. Sucede, entonces, que se abandona el texto y se exaltan las virtudes etílicas de Lowry. Sin recalcar que habría que ser un soberano pendejo para pensar en esas cualidades como virtudes, hay gente que pretende inaugurar una religión lowriana, o por lo menos hacerlo santo (véase ese librín &lt;em&gt;&lt;a href="http://openlibrary.org/b/OL2240407M"&gt;San Malcolm en las cantinas&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;). A fuerza de ser sinceros, Lowry jamás hubiera sido mi amigo y los más probable es que, de conocerlo, hubiéramos terminado a las trompadas (pinche borracho). Pero como de tarados está lleno el mundo, dejemos que sigan publicándose notas de este tipo, sobre todo cuando se trata de periodistas con aspiraciones literarias (como casi todos) y que pueden decir que despachan en una cantina del centro de DF. Y así nada más, pues aquella persona que haya leído a conciencia el &lt;em&gt;Volcán&lt;/em&gt; no tendrá escapatoria: odiará la novela como a los seres queridos y dejará por la paz a un tal Lowry que jamás escribió una novela llamada &lt;em&gt;Bajo el volcán&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8501615507401916702?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8501615507401916702/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8501615507401916702&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8501615507401916702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8501615507401916702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2009/01/ignominia-la-funcin-de-este-tipo-de.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4497747402133459601</id><published>2008-12-30T11:37:00.020-06:00</published><updated>2009-01-02T12:47:41.393-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Lectores del no&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En &lt;em&gt;Bartleby y compañía&lt;/em&gt;, Enrique Vila-Matas habla de los escritores del No. Siguiendo la gran frase "Preferiría no hacerlo" del &lt;em&gt;Bartleby&lt;/em&gt; de Melville, Vila-Matas documenta a su entender las razones por las que algunos escritores dejaron de escribir en momentos culminantes de su producción. Entre otros menciona a Arthur Rimbaud, Juan Rulfo y J.D. Salinger. Así como existen escritores que en algún momento abandonaron la escritura por motivos misteriosos (en el caso de Rimbaud no tanto, pues descubrió que traficar armas y esclavos le retribuiría más dinero que hacer versitos), hay otros que se distinguen por su firmeza para evitar leer ciertos textos. En una sociedad globalizada en la que lo más importante son las apariencias, los lectores del No son aquellos insignes personajes que se niegan a leer porque sí, valga el retruécano. Como sugería Camus, un hombre rebelde es aquel que puede decir "No" (claro que si mis alumnos se niegan a leer una sola línea de las lecturas sugeridas durante el semestre, no serán jóvenes rebeldes ni nada sino estudiantes reprobados. Hay niveles). Por eso el lector del No tendrá como consigna principal atacar con vigor esa patraña de los grupúsculos de la ignorancia que reza "lee todo lo que te caiga en las manos", no importa que sea un misil &lt;em&gt;inteligente&lt;/em&gt; israelí. Los lectores del No deben abanderar como causa el escepticismo, la duda; evitar ver las cosas como cristalinas. Al abrir un libro hay que considerar por principio que éste se puede incendiar en las manos. El lector del No deberá asumir con solidez su hesitación ante el entorno y tirar a la basura el volumen regalado cuando le digan "Me dijeron que está muy bueno; yo vi la película".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El lector del No se vanagloria de otras cualidades, entre ellas que jamás leerá un libro en la playa, sobre todo cuando hay gringos. Mirad. El pueblo gringo es un pueblo lector, de basura, claro, pero lector. Un gringo se distingue en la playa no sólo por su blondez sino porque está leyendo un bestseller que tiene entre ochocientas y mil páginas (al terminarlo lo dejará en el cuarto del hotel o en el asiento del avión. Los libros para ellos son objetos de uso personal y ya. Si alguien más quiere leerlo que lo compre, que le cueste). El nombre del autor del libro está en letras doradas o plateadas tres veces más grandes que el título (todo lector del No desechará al instante asunciones como "leo todo nuevo libro de José Saramago". Un lector del No tiene, por una cuestión natural, la lista de libros de Saramago que no hay que leer, ergo, más de la mitad de sus publicaciones). Leer en la playa es como aquéllos que se vanaglorian de leer en bicicleta o parados de cabeza. La única manera de diferenciarse de un gringo es no leer en la playa, es más: ni siquiera hay que llevar libros al mar. Lo ideal en la arena es beber vodka tonics campechanos hasta no distinguir el horizonte. El lector del No no necesita que lo vean con un libro entre las manos para que digan de él: "Mira qué inteligente es: está leyendo".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La lista de literatura del No o sus circunstancias es amplísima. No haré un recuento completo porque mi tiempo es oro y no voy a trabajar fuera de la jornada laboral, pero pondré a consideración un breve compendio porque estas fechas me inspiran un enigmático e incomprensible espíritu de bonhomía. No hay que leer ningún nuevo libro de Carlos Fuentes de aquí en adelante; tampoco las ediciones de lujo que han salido por motivo de su año ochenta (mirá que de repente lo mejor es morirse joven). Tampoco hay que caer en la celada de los cronistas deportivos cuando dicen que tal o cual entrenador leyó muy bien el partido. Es una trampa: usted podrá quedarse ciego viendo la cancha y jamás encontrará dos sílabas seguidas. Jamás lea a Edgar Allan Poe en francés, mucho menos en la traducción de Baudelaire. Evite, en la medida de lo posible, abrir libros que tengan en la portada nombres sospechosos como Friedman, Huntington o Fukuyama. Si se tienen tendencias suicidas no hay que revisar ni una línea de Isidore Ducasse, el gran conde de Lautréamont (él sí murió joven). Nunca en su vida compre un libro de Raymond Carver en una traducción española; es más: no lea ninguna traducción española, mucho menos de la editorial Anagrama. Pasados sus 22 años, y salvo &lt;em&gt;Muerte sin fin&lt;/em&gt; y Jorge Cuesta, dígale que No a los Contemporáneos. Si usted es maestro de literatura en una universidad seria (y ésta es una observación de salud mental que le ayudará a mantenerse en sus cabales), jamás lea el poema que algún alumno kamikaze deslice por la parte septentrional del escritorio al son de "Es mi último soneto, maestro. Me gustaría que lo leyera and give me notes" (Mirá que la insololencia es doble: las Notas sólo se escriben en la Del Valle para un blog mediocre). Hay que aullar un No rotundo a las flamantes novelas de García Márquez, cualquier libro de Ángeles Mastretta, Carmen Boullosa o Laura Esquivel y toda la obra de Enrique Krauze (si es que se le puede llamar "obra"). Esquive también la lectura de articulistas de periódicos como &lt;em&gt;El Universal&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Milenio&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Crónica&lt;/em&gt;. Asimismo, no lea nada que empiece así: "La verdadera historia de..." (salvo la de Bernal Díaz del Castillo, naturalmente, aunque eso de verdadera es un vulgar ardid publicitario del conquistador: ¡la escribió cincuenta años después de que "ocurrieron los hechos"! Me encantan las frases tautológicas; otra muy buena es "se trata de un acontecimiento histórico" o "lapso de tiempo"). Desconfíe cuando le digan: "Ay, como tú eres escritor, pensé que lo mejor era regalarte un libro. Espero que no lo tengas [como si fueran estampitas]. Toma" (y el "toma" es la soberbia bofetada cuando uno ve el libro. A mí una vez me regalaron uno de Armando Hoyos y mi sonrisa al recibirlo se recuerda a menudo por ser la más hipócrita de la ciudad de México en el año 99). Ante esta frase ni siquiera abra el presente: tírelo tal cual a la basura o úselo en la chimenea o límpiese con él. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un último consejo para convertirse en un gran lector del No: jamás, ni siquiera por error, aunque sean las últimas líneas en una isla desierta; aunque tenga una pistola en la sien que lo obligue, se le ocurra leer a un bergante malnacido llamado Carlos Antonio de la Sierra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4497747402133459601?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4497747402133459601/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4497747402133459601&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4497747402133459601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4497747402133459601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/12/lectores-del-no-en-bartleby-y-compaa.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6346966743534933918</id><published>2008-12-25T13:50:00.010-06:00</published><updated>2008-12-26T00:30:34.105-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Sweet december&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;He llegado a la conclusión de que el mejor momento para escribir es entre un plato de bacalao y uno de romeritos. La digestión es buena e, incluso, podría decir que uno tiene ideas avispadas. Es un ínterin que se disfruta cabalmente, sobre todo cuando hay unas maravillosas flores de nochebuena enfrente. También funciona como una suerte de terapia para expiar los desaguisados cotidianos. Pongo a consideración algunos aspectos de la ruta trágica de los últimos días. Estuve con S en mi casa de Cuernavaca. Todo iba muy bien; fueron tres días memorabilísimos difíciles de olvidar, en particular por lo que pasó el último: perdí mi coche, bueno, no lo perdí (cosa que ya me había pasado alguna vez en la Condesa al salir de un antro: no me acordaba dónde estaba), fue simplemente un desfase automovilístico. Di el boleto al valet, con tan mala suerte que no era él el valet sino un chamaco del que me había burlado al entrar al bar, ergo, lo hizo perdedizo. ¿Y su boleto, señor?, Se lo di a alguien allá atrás, Pero el valet es aquí, Sí, pero ya lo di, qué hago, Bueno cuál es su coche, Un Chevy azul, ¿A nombre de quién está la tarjeta de circulación?, De tal, Señor, no tenemos ningún Chevy azul en el estacionamiento, ¿Cómo que no hay ningún Chevy azul, de qué se trata esto!, ¿lo declaro robado?, y S: cómo se les pierde un Chevy azul. Fue así como desfilaron ante mi cinco coches distintos que no eran Chevys pero eran azules. ¿Es éste su coche? No, no es ése. ¡Cómo me voy a llevar un coche que no es el mío! Es que no hay ningún Chevy azul, señor. Acompáñeme al estacionamiento para que nos diga cuál es el suyo. Fuimos. Al entrar, pensando en que acusaría de robo a los valets, tuve una revelación divina que me endilgó con justicia el calificativo del idiota más grande del universo: no llevaba mi Chevy azul sino el Sentra dorado de mi madre. Lo vi en el estacionamiento y envidié a todas las avestruces de la tierra. Me negué a observar la cara del valet pero es la única vez que pude haber justificado un puñetazo en mi quijada. Mea culpa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta situación guía a otra con la cual pagué el karma de ese desafortunado acontecimiento y de todos los demás en cinco vidas: algún delincuentillo clonó mi tarjeta de débito en un cajero automático y tuvo a bien vaciar mi cuenta del banco. Entonces a reportar el robo y lidiar con el ejecutivo de cuenta, oficio que, así en abstracto, aparece cada vez con mayor naturalidad en la lista de personas a las que hay que matar. No sé por qué le caí mal al pequeño individuo (era algo así como la &lt;em&gt;Chiquita&lt;/em&gt; González pero con retraso mental) y no quiso darme mi nueva tarjeta. Tiene que ir a su sucursal a completar sus datos, Oiga, pero me dijeron que en cualquier sucursal me daban la tarjeta, Pues no sé por qué se lo dijeron (¡Mi reino por una sable para destripar a este enano!), Oiga, pero antes ya me han dado la tarjeta en una sucursal que no es la mía, Lo siento, pero no puedo hacer nada (¡Que se mueran todos los gnomos del universo!). Fui a la sucursal que pensaba que era la mía. Al llegar un nuevo ejecutivo de cuenta al que puedo quitar de la lista por su amabilidad, dijo No sé por qué no se la quisieron dar. Mire, ésta ni siquiera es su sucursal pero ahorita mismo se la doy. Shit happens. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora sólo hay que esperar a que termine diciembre, me devuelvan mi dinero, no perder el automóvil (sobre todo cuando no es de uno) y pasar a comer un gran plato de romeritos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6346966743534933918?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6346966743534933918/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6346966743534933918&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6346966743534933918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6346966743534933918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/12/sweet-december-he-llegado-la-conclusin.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2697358476709421922</id><published>2008-12-15T11:39:00.008-06:00</published><updated>2008-12-15T17:43:23.282-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Infierno azul&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Alejandro Vela tomó la pelota y la acomodó con dificultad en el manchón penal: después de 13 tiros, el pasto blanco era una dantesca zona donde el esférico no se quedaba quieto. El jugador azul caminó tres metros hacia atrás y se perfiló para darle con la pierna izquierda. Las manos en la cintura auguraban un desenlace prometedor: era la seguridad del número 19 en el dorsal (como lo hacen muchos jugadores a quienes no se les da la "10", el mediocampista celeste había escogido dos números que, sumados, dieran la cantidad divina). Enfrente estaba un portero que había coqueteado con la gloria al tocar varios balones en la serie previa. Vela miró el arco y pensó en la tenue línea que diferencia la heroicidad de la villanía. Segundos antes, el jugador contrario había errado su tiro desde los 11 pasos. Un penal que jamás debió contar: el balón reventó el travesaño y pegó como bala fulminante en el guardameta cementero que por fin había adivinado la dirección de un tiro. La pelota, trágica, no, indiferentemente y por capricho, cruzó la línea de gol. El vaticinio estaba hecho: el Cruz Azul no le ganaría al Toluca; aunque se le diera marcha atrás a la Máquina, ésta perdería por sus propios jugadores. Infierno azul. Vela, haciendo honor a su apellido, el único prohibido para el Azul en el Infierno, se enfiló hacia la portería. Trotó a paso cansino el trecho que lo separaba del balón y le pegó con la parte interna de la zurda. El universo físico se detuvo. Y fue sólo una mano la que se salió del script celeste, perdón, celestial, y su movimiento permitió el desenlace predestinado. Un final de cielo azul, apresado por llamas encolerizadas. En el área, ese olimpo que todo bienaventurado anhela, sólo quedaba una vela, una Vela que se extinguía entre fogonazos titánicos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2697358476709421922?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2697358476709421922/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2697358476709421922&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2697358476709421922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2697358476709421922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/12/infierno-azul-alejandro-vela-tom-la.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2676288239877516354</id><published>2008-12-12T22:08:00.005-06:00</published><updated>2008-12-12T22:17:46.246-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sufro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón, había jurado no volver a hacerlo pero mi conciencia es demasiado tibia. Palabras clave (all of them) por las que &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt; apareció por última vez en un buscador:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"¿De qué quieres hablar? Yo ya sé que tú me quieres como amiga y que estás enamorado de ella y tú ya sabes que ambas cosas se me hacen insoportables. Aunque no lo creas en estas ocasiones soy una tía muy fuerte. Llevo toda la vida entrenándome en eso de ser la mejor amiga del que me gusta... Es increíble la capacidad que tengo de anular los sentimientos y jugar a amiga comprensiva con tal de tener al que amo cerquita de mí. Pero en estos últimos meses he aprendido a quererme más... ¿Sabes? A respetar lo que siento y estoy harta de rebajarme y de hacer el papel de tu confidente y de tu paño de lágrimas porque no me interesa tres narices lo que me digas de ella, sólo quiero oir:"&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Jamás apareció qué quería oír. Sufro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2676288239877516354?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2676288239877516354/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2676288239877516354&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2676288239877516354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2676288239877516354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/12/sufro-perdn-haba-jurado-no-volver.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6714548449808228493</id><published>2008-12-05T12:59:00.025-06:00</published><updated>2008-12-06T15:18:53.366-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Instrucciones para calentar a una chava con palabras&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer un cibernauta llegó a &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt; por la siguiente pregunta: "¿Cómo calentar a una chava con palabras?". Porque es algo de lo que no tengo ni idea, tuve a bien reflexionarlo para saldar las dudas que se presenten en lo sucesivo. He aquí mis observaciones.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por principio de cuentas es menester invitar a la susudicha a una función de teatro y gritar "Fuego" antes de que termine el segundo acto. La mujer se calentará ipso facto, no por las llamas inexistentes del proscenio sino por la consideración también ipso facto de que usted es un pelele o un espurio o un caldero..., perdón, una caldera. Si, por el contrario, nada más quiere poner las cosas a fuego lento, contrate al conocido criminal de las canchas, Marco Materazzi, para que le dé una &lt;em&gt;calentadita&lt;/em&gt; al son de "¡Vaffanculo, putanna!", léxico, naturalmente, incendiario. Si queremos ser implacables, la única opción es conseguir un Learjet para que caiga en el lugar preferido, y no sólo se caliente sino que se temple, se dore, se tueste, se encienda, se achicharre y los miembros (en los dos sentidos de la acepción) sean expulsados como palomitas (de ésas que no vuelan). &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otra opción, igual de ominosa pero menos trágica, es llevarla a &lt;em&gt;Caliente&lt;/em&gt;, el insigne lugar de apuestas. Ahí no se tendrá que decir nada porque se da por descontado que, sólo viendo la marquesina, se sabrá que el lugar estará caliente. Si la individua es analfabeta, pida la bebida que bebe el patrón, Jorge Hankcito Rhon, y lentamente recítele los ingredientes al oído: "El tequila que estás bebiendo es un Herradura reposado que maceró una víbora de cascabel, una cobra, un pene de toro, un pene de león y un mechón de pelos de osos grises del Cánada". Ella arderá por dentro, bailará un poco de claqué inconcebible y caerá, asadita, en sus brazos. Si de plano estamos ante una mujer fuerte que puede soportar éstas minucias, encárguese de que, por encima de todas las cosas, sea amante de los perros (usted, por supuesto, no caiga en la vulgaridad de aprovecharse diciendo "¡GUAU!", s'il vous plait)) y dígale qué hace Hankcito en su cumpleaños: "Fíjate que organiza carreras de galgos... con chimpances como jockeys". Acto seguido, saldrá fuego de sus fosas nasales y usted deberá agradecerme por haberlo librado de emparentar con un dragón disfrazado de mujer. &lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Existen estrategias tangenciales que bien podrían funcionar, entre otras, asumirse como Xavi Villarrutis y decirle en tono cavernoso "Mi voz quemadura" (usted podría sufragar la falta de concordancia de un poeta malo y recitarle también "Mi voz quema dura"); si ama los cómics, no hay de otra y bánquesela. Ruja: "I´m Hellboy and you're my girlfriend"; cuando es de esas mujeres autogestivas, como buena feminista, hay que acorralarla: dígale que es fantástica y oríllela a la autocalentada por convicción. Es muy probable que tarde o temprano brame: "¡Llamas a mí!". La última sugerencia de nota a pie es un tanto vulgar pero puede funcionar: llévela a un antro aburridísimo y grítele "Pero mi reina, ¡préndete!".&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero si de detalles avezados se trata, regresaríamos al célebre díctum de Octavio Paz: "las palabras, esas putas". Comience tranquilo y recítele la frase de don Octavio sobre Jaime Torres Bodet: "Leer a Dostoievsky era esperar cada mañana el incendio del sol". Más adelante: "Tengo una llama doble que me consume y anhelaría compartirla contigo"; por último diga contundentemente: "Somos piedra de sol". Habrá que tener mucho cuidado y no exagerar la nota, pues le podría suceder lo que a Paz: en un arrebato de ardor interno, poético, por supuesto, el miserable reventó e incendió su departamento. Por eso, la enseñanza final que debería retomarse de Paz es decirle, simple y tautológicamente, "Puta". Ella arderá de coraje por la sibilina palabra y pensará de nuevo, con toda razón, que los hombres siguen siendo seres básicos, procaces y gélidos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;CAS&lt;/p&gt;&lt;p&gt;PD. Después de publicar lo anterior, llegó al blog un nuevo cibernauta con la siguiente pregunta: "¿Cómo le &lt;em&gt;asen&lt;/em&gt; para calentar a una chava?". Chet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6714548449808228493?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6714548449808228493/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6714548449808228493&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6714548449808228493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6714548449808228493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/12/instrucciones-para-calentar-una-chava.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7298296086510633444</id><published>2008-11-21T11:09:00.007-06:00</published><updated>2008-11-21T23:00:00.146-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;A los 36&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde hace algunos años mi casa se mueve de un lado a otro. Las puertas amenazan con desprenderse y los vidrios de las ventanas vibran como quien mueve tenuemente el agua de un riachuelo. Al principio tenía miedo de que el cristal me estallara en la cara y tuviera un rostro con estalactitas. Hoy, con el tiempo, asumo la naturalidad del fenómeno y pienso en la vulgar mentira que Soda Stereo vendió por tantos años: "Cuando pase el temblor". Entonces el tintineo se incrementa (es como cada hora) y la paredes se menean al unísono como si estuvieran bailando cancán. He hablado con el casero, mi amigo Juan, para decirle que algo pasa. Él, fiel a su papel de casero modelo que le quita preocupaciones al inquilino, dice que no hay problema, que el edificio ha resistido los temblores del 57 y 85, que si se cae se derrumba con él toda la ciudad; además, que yo tendría el privilegio de desplomarme hasta el final. Le sonrío y naturalmente le invito un whisky. Es probable que la temblorina de mi depto se deba a los vehículos pesados que de un tiempo para acá pasan por el Eje donde vivo, pero es una tesis de avanzada que podría cuestionarse: las camiones siempre pasaron y jamás se sintió un movimiento tan estrepitoso. La única razón por la que el departamento se había zarandeado era por la turbulencia generada por las turbinas de los aviones. Porque hay que saber que arriba de mi casa es donde los jets doblan su curso para aterrizar en el aeropuerto de la ciudad. El sonido, pues, hace que la casa dé unos chispeantes saltitos, de ésos que mi amiga Ana daba cuando jugaba Avioncito. El verdadero tema es que las mujeres ya no quieren dormir aquí porque por las noches se conjugan dos momentos apoteósicos que les hace pensar en el juicio final: el movimiento oscilatorio de la cama cuando pasa un tortón a gran velocidad y mis épicos ronquidos de cuando he bebido de más. Dicen que es una sensación similar a la del Apocalipsis. Yo sólo digo para mis adentros que me haría millonario con esta mujer que acaba de descubrir la máquina del tiempo. Pero los ronquidos son lo de menos (a mí a veces me pasa que me despierto con los míos propios). El gran problema no es que mi casa oscile como piragua en el Atlántico o que yo ruja cada noche como el Gigante Egoísta. Lo realmente trágico tiene que ver con mi refrigerador. Como tenía uno ya de muchos años, que además congelaba el apio (un día congeló un vodka y concluí que eso ya estaba muy mal), opté por cambiarlo. Fui a comprarlo. Me decidí rápido por uno pero no pude pagarlo porque no llevaba la tarjeta de crédito. Regresé unos días después: el refri costaba mil pesos más. Compré otro. Regalé el viejo y tuve el mayor momento de felicidad de los últimos años cuando conecté el nuevo. Fue sólo un instante feliz, pues al día siguiente descubrí que me habían vendido un aparato habitado, esto es, que le incluía un grupito de duendes gitanos. Así, tuve que aprender a cohabitar con esos pequeños personajes; no es necesario darles de comer porque viven entre comida, que degluten aun echada a perder. Tampoco que salgan a la luz del sol porque es de sobra sabido que les molesta. Son, no obstante, muy divertidos. Cada dos horas llevan a cabo tremendas orgías y se escuchan ruiditos curiosos: "clan, clan, clan" y "glock, glock, glock". Nunca he querido imaginarme que están haciendo exactamente, pero aspiro a que no vean la crema ácida como el lugar natural para descremar. Mis amigos ya los han escuchado y dicen que debería cambiar el refri, sobre todo ahora que tiene garantía. No me queda más que confesarles que los nuevos habitantes son ya parte de este lugar y sería un crimen echarlos sin darles una explicación razonada, cosa, por lo demás, que tampoco haré. En lo sucesivo, las mujeres que pasen por esta casa deberán acostumbrarse a una cama que retiembla como en sus &lt;em&gt;centros&lt;/em&gt; la tierra, a unos ronquidos superiores a los de Shrek y a unos duendes amigables que tienen a bien fornicar en mi nevera. La siguiente semana cumplo 36 años; creo que me quedaré soltero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7298296086510633444?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7298296086510633444/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7298296086510633444&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7298296086510633444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7298296086510633444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/11/los-36-desde-hace-algunos-aos-mi-casa.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6987329504384869428</id><published>2008-11-06T13:27:00.004-06:00</published><updated>2008-11-06T16:00:20.130-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un avión en la loma&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El martes se cayó un avión en Las Lomas de Chapultepec. Al momento han muerto 14 personas, entre ellas el Secretario de Gobernación mexicano, Juan Camilo Mouriño. Sobre el acontecimiento se seguirán comentando muchas cosas. A la fecha, podemos destacar lo dicho por el gran Luis Téllez, secretario de Comunicaciones. Después del desplome, su primera declaración fue: "No se puede rechazar la hipótesis de un accidente". Más adelante, tras el regaño correspondiente y con la caja negra en poder de los peritos, dijo: "Pido al &lt;em&gt;público&lt;/em&gt; mexicano que nos tenga paciencia; pero toda la información disponible que tengamos la daremos a conocer". No hablaré de la sintaxis de la afirmación ni en qué quiere decir nuestro ínclito secretario con "información disponible que tengamos": allá él y su conciencia semántica. Lo que sí es para poner lo pelos de punta es que, y lo intuyo sólo como hipótesis de trabajo para no herir susceptibilidades, la aparente confusión entre el sustantivo y el adjetivo "público" no es gratuita. De ahora en adelante los mexicanos seremos parte de un espectáculo mediático y nosotros seremos nuestros propios espectadores. Claro que la gente del gobierno dirá "Pero es un show que se vive a flor de piel; hasta hay avionazos y muertos en vivo. Es el reality show fuera de la pantalla grande". Y el público dirá "Gracias, más merezco", sobre todo el público que son las familias de los deudos. Asistamos, pues, a la muerte de nuestros hijos, al cabo vale la pena porque estaremos pagando por el espectáculo con nuestros impuestos y, lo más importante, lo veremos in situ. La última ironía que se ha acumulado al happening del avión caído es la nota de hace algunos momentos: "El cuerpo de Mouriño será cremado en la ciudad de México". Por lo menos el exsecretario de Gobernación, más allá de los homenajes que le harán en lo sucesivo, tendrá un privilegio único: ser cremado dos veces, y en la misma ciudad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6987329504384869428?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6987329504384869428/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6987329504384869428&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6987329504384869428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6987329504384869428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/11/un-avin-en-la-loma-el-martes-se-cay-un.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4080778538207086828</id><published>2008-10-12T22:55:00.014-05:00</published><updated>2008-10-13T22:50:45.542-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Crítica de la razón cínica &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace algunos años había unos personajes llamados &lt;em&gt;Bankman&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Roban&lt;/em&gt;. Hoy día, &lt;em&gt;Roban&lt;/em&gt; ha matado a su mentor y se ha convertido en un nuevo &lt;em&gt;Bankman&lt;/em&gt;, bufo y melancólico: dirige una baticueva llamada Banco de México y responde también al ominoso nombre de Guillermo Ortiz. Este muchacho, que es uno de los pocos mexicanos que sobreviven al cambio de sexenio porque mantiene su puesto, ha dicho varias cosas sobre la crisis financiera actual, que es, como todo mundo sabe, mucho más salvaje en nuestros países (donde nada más hay salvajes y, por ende, todo se parece a su dueño) que en otros. Pero también es uno de los nuevos adalides de la religión posmoderna por antonomasia: el cinismo. Para muestra un botón: yo doy clases de redacción en una de las universidades más prestigiosas del mundo (la UNAM, que según el ranking del &lt;em&gt;Times&lt;/em&gt; inglés es la primera universidad de habla hispana), lo cual, si concedemos todo lo que haya que conceder, me da cierta autoridad para documentar los siguientes menesteres. Guillermo Ortiz dio una conferencia de prensa hace unas horas y, entre otras consideraciones majas, dijo que la crisis lo había tomado por sorpresa. Cosas veredes, pues fue el primero en asumir que la economía mexicana estaba completamente blindada (dijo que a los demás países les podía pasar todo pero que México era un Estado de excepción. Indeed: la única liga de futbol del mundo donde hubo partidos este fin de semana fue la mexicana). Después expuso con maestría: "Tres semanas atrás no sentíamos ningún contagio a través de los canales financieros, pero el contagio financiero se siente ya". La traducción a la docta afirmación del Dr. Bankman II es "Hace tres semanas no sentíamos la crisis porque no había crisis, pero ahora la crisis ya se siente, aunque no esté a punto". Ah, y el subtexto: "Elemental, pendejos mexicanos que entienden un coño de economía, finanzas y demás yerbas". Pero mi favorita, y lucharé por que quede inscrita en letras doradas en la Bolsa Mexicana de Valores, es: "El efecto de la crisis financiera en las economías emergentes está resultando más significativo de lo anticipado". Digamos que el espíritu de la frase es "en tiempo de crisis los que más se joden son los más pobres". Pero vayamos más allá y considero que necesitaré toda la ayuda del mundo para entender lo que viene: "el efecto está resultando más significativo de lo anticipado". No sé qué quiso decir el Dr. Bankman II con la palabra "significativo" ni mucho menos con la ecuación "de lo anticipado". Quizás la crisis les vino antes de lo esperado (en buen español, nos vino a nosotros no a ellos), osease, lo sabían (todo miembro del gabinete es un pitoniso consumado pero finge demencia). Lo que les tomó por sorpresa fue que no pudieron mandar el dinero de su última quincena a las Islas Caimán. Pero decir "efecto significativo" es asumir el bastón de mando del mayor cínico que jamás se haya parado en este mundo. No se dice "nos está yendo de la chingada" sino que el efecto de la crisis tiene un "significado" peculiar para los mercados (como el que se tiene en la Central de Abastos, naturalmente). No es complicado, pues, ser un cínico como éste, basta haber estudiado en Standford, tener un par de dedos de frente y asumirse como un perfecto berzotas y ser uno de los principales responsables de que la economía de un país sea la nueva fábula del vestido del rey: desde hace años sabemos que el rey va desnudo, pero al rey le valió madres seguir enseñando sus miserias; además mandó matar al niño hocicón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4080778538207086828?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4080778538207086828/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4080778538207086828&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4080778538207086828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4080778538207086828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/10/crtica-de-la-razn-cnica-hace-algunos.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8187466716493073304</id><published>2008-09-26T10:15:00.024-05:00</published><updated>2008-09-28T01:06:03.478-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tránsito postoperatorio III &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="left"&gt;Hoy regreso a dar mis clases (dos amigas que trabajan de ángeles me suplieron durante un par de semanas). Veremos un texto de Terry Eagleton y "El malestar de la cultura" de Sigmund Freud. Quizás sea demasiado para mis alumnos pero I don´t care: para eso van a la universidad, para ser tratados mal y aprender. Previamente pasaré a comprar el libro de un amigo que me ha venido diciendo los últimos dos meses que si ya leí su novela. No. Pues cómprala. Ahí sí aplicaré aquello de "Dedícamelo, ¿no? Para que no digan que la compré". Cuando uno pasa por este tipo de desavenencias, el único consejo aceptable es leer a Robert Graves. Y ya, no al amigo que nos obligó a comprar su libro (las causas por las que lo haré son poderosísimas, lo juro). Ayer me escribió una amiga para decirme que ya salió un libro en el que aparecen unos textos míos. Es un volumen de crónicas sobre la ciudad de México editado en Alemania. Me pagaran la distinguida cantidad de cien euros. Cómo ya no puedo hacer la equivalencia a los pomos que compraría con esa marmaja porque ya no puedo beber, creo que alcanzaría para veinte kilos de queso cottage. Eso de dejar de beber momentáneamente tiene sus consecuencias: se gasta menos y los amigos tienen que reconfigurar los regalos. La dimensión trágica de la conversión sobreviene cuando una hermana que trabaja en la ONU como la mía, va a Praga y le manda al hermano exbeodo un Absinth beetle, ergo, un ajenjo con un simpático escarabajo de Papua Nueva Guinea llamado &lt;em&gt;Eurycantha horrida&lt;/em&gt;. Creo que la opción es por ahí: empezar a vender aguardientes con insectos. En Oaxaca está, por ejemplo, el famosísimo mezcal de escorpión, ya patentado y con el que sus inventores se están haciendo millonarios. Dejaré, pues, que el bug se macere unas semanas más para que esté a punto cuando la herida haya cicatrizado. Una herida que, dicho sea de paso, tiene lavarse varias veces al día con agua tibia y jabón neutro. En teoría, por supuesto, porque llevo una semana sin gas, con el agua de la regadera saliendo en cubitos de hielo y una herida que se convertirá dentro de poco en alimento de los nuevos sobrevivientes de los Andes. Entonces es ahí cuando uno paga el pato de vivir en una colonia panista, comarca donde suceden cosas negruzcas. Vivo en una avenida en la que de seis y media a nueve y media de la mañana cambia el sentido del tránsito. Así nada más. Pero no cambia todo: hay un carril especial para que los microbuses circulen en contraflujo. En resumidas cuentas es un peligro cruzar porque no se sabe de dónde vendrá el golpe. Eso hace que el camión del gas que pasa entre siete y nueve haya dejado de hacerlo porque ya no tiene donde &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/SN0Pg2GA4oI/AAAAAAAAAAU/Auy2_BuVdFw/s1600-h/absinth-beetle.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250369797534835330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/SN0Pg2GA4oI/AAAAAAAAAAU/Auy2_BuVdFw/s320/absinth-beetle.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;pararse. La ecuación vial funciona a cabalidad: yo me baño con agua fría desde hace tres días y sufro en la ducha; no puedo cocinar (hoy en la mañana hice unos huevos en el horno de microhondas y desayuné pudín de huevos a la mexicana) y mi vecina Juanita sigue viva porque los microbuseros son unos ineptos que no pueden centrar a una pobre vieja de 132 años (llevaba mucho tiempo sin hablar de ella, pero eso no quiere decir que la haya extraído de mi lista de personas a las que hay que matar). Por si fuera poco estoy tomado metrodinazol, una medicina en principio para las amibas pero que el doctor me recetó porque no creía que fuera a dejar el trago. Si uno ingiere alcohol con metrodinazol es equivalente a tener un poco de nitroglicerina en el estómago, osease, por principo de cuentas no es aconsejable porque un movimiento en falso y ¡bum! Pero ese hombre de poca fe no creyó en la mía que quizás no mueve montañas pero sí a Juanita si estuviera al borde de un quinto piso. Ni modos, pues: ya tendré que desquitarme con mis estudiantes y ponerlos a leer a Braudel. Después de tanto tiempo de dar clases me he dado cuenta de que además de ahorrarse la terapia, los alumnos se convierten en el punching bag perfecto ante la vicisitudes cotidianas; no sólo se tira la energía negativa en el aula y se les reprueba: también te pagan por ello. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;He bajado ocho kilos en tres semanas y los pantalones se me caen. Debería operarme más seguido. &lt;em&gt;Alea jacta est&lt;/em&gt;. Como diría El testigo en su columna de lucha libre: que la lucha sea.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8187466716493073304?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8187466716493073304/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8187466716493073304&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8187466716493073304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8187466716493073304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/trnsito-postoperatorio-iii-hoy-regreso.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/SN0Pg2GA4oI/AAAAAAAAAAU/Auy2_BuVdFw/s72-c/absinth-beetle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6758694693839259419</id><published>2008-09-21T22:10:00.019-05:00</published><updated>2008-09-27T21:25:16.114-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tránsito postoperatorio II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Odio los hospitales. En la mañana siguiente a la operación desayuné bien y olvidé rápidamente que no habían querido darme de cenar. La amiga que se quedó conmigo durante la noche esperó a que desayunara; después salió a comer algo y revisar su coche. Regresó a los diez minutos con los ojos vidriosos: el coche no estaba. ¿Crees que se lo hayan robado?, me preguntó. Lo más probable es que se lo haya llevado la grúa, pero de todos modos tienes seguro, ¿verdad? No. Chet. Doble chet. Imploré por que se lo hubiera llevado la grúa. Horas después pude darle gracias a la divinidad correspondiente porque, en efecto, estaba en el corralón. Lo peor de pedirle milagros a un santo es que te los cumpla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Temprano llegó otra amiga y odié más los hospitales. ¿Qué hace esa zorra aquí?, me dijo en voz baja. Bueno, se quedó conmigo toda la... Sí, veo que ya elegiste. Y la otra en el sofá, a espaldas de la recién llegada, increpándome con la mirada: Pinche vieja pendeja, que se largue, ¿a qué vino? Sonó el teléfono. Contesté. Era N. Hola, hola -las otras sin hablarse, dirigirse la mirada y seguramente al acecho para responder al primer cuchillazo. ¿Quién era?, preguntó la histérica. N. Ah, perfecto: ya me voy, saliendo del cuarto, apenas despidiéndose de mí y barriendo a la pobre que había perdido su nave. Pinche vieja, ¿cómo pudiste andar con ella? No lo sé. Bueno, también anduve contigo. Sí, pero yo me quedo a cuidarte y no te trato mal. Lo sé: se enojó más porque ya sabes que con N anduve unos meses antes que con ella. Un día te van a matar, cabrón. Lo sé. En ese momento no odié los hospitales porque si una mujer histérica me baleaba, la terapia intensiva estaba a tres minutos. Voy a recuperar mi coche, dijo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me bañé. Un torrente de sangre se mezcló con el agua hasta hacerse transparente (qué difícil es bañarse cuando se está conectado a un catéter). Empezaron a llegar los amigos. Éramos muchos y ya casi no había dónde sentarse. Alguno sugirió que compartiera la cama. Los motivos de la tertulia hospitalaria eran inicialmente acompañarme en mi sufrimiento; no obstante, no sufrí lo necesario para ser convincente y olvidaron que tenía una herida abierta del tamaño de un mamey. Fue, entonces, un momento de comunión que trascendió las coincidencias y se hermanó con una circunstancia más importante que la convalecencia de un escritor mancillado: jugaba la selección. Vimos el partido (un amigo todavía me preguntó si podía llevar unas cervezas). México 3, Jamaica 0. El problema es que yo seguía operado, sangrando las sábanas y odiando más los hospitales (y a dos enfermeras que me picaron cinco o seis veces cuando se tapó el catéter; a otra la odié porque lo primero que dijo fue ¡Ay, qué alto estás! Me acordé de todas la películas porno en las que hay enfermeras y me entró un ataque de pánico). Bueno, besos, ciao, ciao, que te mejores. ¿Mañana no habrá otro partido?, digo, para vernos. Acorté las despedidas: ¡FUERA! La misma amiga se quedó esa noche. Vimos (again and again and again) la trilogía del capitán Jack Sparrow. El dolor seguía: el analgésico de la dama de la tortura ya no funcionaba. A la mañana siguiente abandoné la clínica: apenas podía caminar. Atrás dejaba una operación de alto riesgo, un pedazo de mi alma que iniciaría la marcha atrás de la rueda de la fortuna y una certeza: la verdadera amistad se encuentra y se reitera en esos lugares odiados llamados hospitales, campos de batalla sitiados por gasas, sueros y bisturíes. Es en esa comarca de patología y tránsito vivencial en donde se hallan los amigos vivos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6758694693839259419?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6758694693839259419/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6758694693839259419&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6758694693839259419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6758694693839259419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/trnsito-postoperatorio-ii-odio-los.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7212887698188695871</id><published>2008-09-13T11:26:00.004-05:00</published><updated>2008-09-13T12:30:26.150-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tránsito postoperatorio I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Señor De la Sierra, despierte: acaba de salir de la cirugía -dijo una voz anónima. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Cómo salió todo? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-La operación estuvo complicada pero esperemos que todo vaya bien. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué hay de cenar? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No lo sé, hay que preguntarle a las enfermeras. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me pusieron oxígeno y me mantuvieron en la sala postoperatoria. A mi lado un desequilibrado gritaba "¡Estoy mareado!". La enfermera se acercó a tomarme los signos vitales. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué hay de cenar, oiga? -"¡Estoy mareado!" &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No lo sé. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿No habría manera de que este hombre se callara? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Vamos a darle algo para el mareo. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La enfermera no le dio nada y se escondió con la otra nurse para hacerse preguntas sobre un examen que seguramente tenían que presentar al día siguiente ("¡Estoy mareado!"). Yo inspeccionaba la máscara de oxígeno; me la puse al revés para ver si funcionaba ("Por favor, señor De la Sierra, no juegue con el oxígeno"). Vino un chalán de la Dama de la tortura. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Cómo se siente? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bien, ¿qué hay de cenar? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No lo sé. Ahorita le averiguo &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¡Estoy mareadoooooooo! &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La enfermera se apiadó por fin del sujeto y le llevó un platito para que vomitara. El mareado dejó cualquier cosa que pudo dejar ahí, incluido un pedazo de taco de suadero acidificado que le pendía del labio inferior. "Sigo mareado, señorita", dijo. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Ni creas que hacerme verte así hará que no cene. Claro que no me da asco. ¿Hay una carta o algo así, oiga? -dije. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llegó un enfermero fuerte que dijo que ya era hora de subir al cuarto. En el elevador lancé mi última carta: &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué hay de cenar, oye? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No hay nada. Es la una de la mañana y la cocina ya cerró. Además usted no puede comer nada: acaba de salir de una anestesia general y lo único que puede tomar es agua a sorbitos. Si no corre el riesgo de volver el estómago. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- No estoy mareado. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un médico entró en el cuarto. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Cómo se siente señor De la Sierra? ¿No se acuerda de mí? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estuve en su operación. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Doctor, durante la operación la Dama de la tortura me durmió de cabo a rabo y su ustedes hubieran querido hacerme cualquier cosa en el rabo yo ni en cuenta. ¿Cómo estuvo todo? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bueno, estuvo feíto. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Feíto? Oye, doc, ¿sería mucho pedirte que fueras más explícito? &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bueno, fue una operación de alto riesgo, pero todo salió bien. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tengo la impresión de que los doctores siempre dirán este tipo de frases despues de salir del quirófano: "Fue una operación muy complicada", "La intervención fue justo a tiempo" o "Nos costó mucho trabajo pero vivirá". Todas ellas para agradecerles de por vida por la ídem. El doctor se fue y yo me quedé en la contemplación absoluta, pensando en la inmortalidad del cangrejo, una verdadera pavada, pues todo mundo sabe que los cangrejos son inmortales. No dormí en toda la noche.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7212887698188695871?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7212887698188695871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7212887698188695871&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7212887698188695871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7212887698188695871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/trnsito-postoperatorio-i-seor-de-la.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4015373238577789105</id><published>2008-09-10T17:15:00.000-05:00</published><updated>2008-09-10T17:16:59.779-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un paseo por los bosques del quirófano&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4015373238577789105?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4015373238577789105/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4015373238577789105&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4015373238577789105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4015373238577789105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/un-paseo-por-los-bosques-del-quirfano.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-9182273212493081365</id><published>2008-09-10T10:45:00.005-05:00</published><updated>2008-09-11T10:46:29.213-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tránsito preoperatorio III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Póngase esta bata, dijo el enfermero con voz adusta. Por primera vez me ponía uno de esos extraños ropajes que había visto millones de veces. Su característica es que uno anda con el culo al aire. ¿No habrá uno más grande? No. Acuéstese que ya vienen a hacerle sus análisis. Dos médicos llegaron con un electro para el correspondiente chequeo del corazón. Los electrodos no se quedaban en su lugar por el vello en el pecho. Hay que rasurar dijo ella con firmeza; tráiganme un rastrillo, dijo él, aburrido. ¿No le molesta que le rasuremos un poco el vello? Hagan lo que quieran (ahora tengo un brote de calvicie en el centro del pecho). Define ironía, doctor, lo increpé mientras ajustaba los electrodos. ¿Perdón...? Ironía es que te hagan un electrocardiograma mientras dan Dr. House en la televisión, señalándole el aparato. Ah, sí, je,je,je, como si el miserable estuviera tocando el ukulele. Está bien del corazón; la química sanguínea y la biometría hemática también salieron aceptables. Podemos operar. Nada más resta evacuar todo lo que falta. ¿Y cómo va a ser eso? Oh, my goodness, ¡we believe in Jesus Christ! No quedó ni un pedazo de mi alma en el antes mencionado cuerpo mallugado y ahora sí estábamos dispuestos a operar, ergo, apelé a la valentía de uno de mis alter egos: vaquero de Leningrado. Sala de preparación. El enfermero me entregó ya con las medias de compresión para evitar trombosis venosa (¡Ah, le Moulin rouge!) y la enfermera in charge me puso un gorrito como el de la mujer de los chocolates Milka. Todo iba muy bien hasta que llegó la dama de la tortura. Entró vestida ya con su uniforme de operación, incluido el cubrebocas, y un maletín muy sospechoso a cuestas. Soy la anestesista. A ver... a ver... a ver... Habíamos pensado en una anestesia local pero usted está demasiado obeso (si no tuviera el maletincito ése; pinche vie...). Anestesia general, por favor, gritándolo a los cuatro vientos. Voy a hablar con su médico. Se fue sin soltar el maletín de la tortura. The iron maiden, pues. Veinte minutos después ya estaba en el quirófano. ¿Lo va a anestesiar aquí, doctora? Sí, luego lo pasamos a la plancha de operaciones. No sería mejor que fuera directamente ahí, doctora: yo le podría facilitar el trabajo de pasarme a la otra... No, poniéndome una sustancia desconocida en uno de los numerosos y misteriosos conductos que llegaban a mi catéter. Entonces la hipnosis: va a tener mucho sueño, va a empezar a ver todo borroso (sí, cómo no); se le nubla la vista, está muy cansado (sí, cómo...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-9182273212493081365?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/9182273212493081365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=9182273212493081365&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/9182273212493081365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/9182273212493081365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/trnsito-preoperatorio-iii-pngase-esta.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4167495311491633823</id><published>2008-09-08T21:54:00.005-05:00</published><updated>2008-09-09T08:31:58.076-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Tránsito preoperatorio II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor me auscultó durante treinta segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una infección muy grave que no se quita con antibióticos. Necesitas cirugía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si tú lo dices doc, está bien: cirugía, pues. ¿Cuál es el riesgo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En principio el riesgo debería ser mínimo pero el absceso que tienes es muy grande. He ahí la gravedad de la operación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Para cuándo sugieres, entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo antes posible, es muy peligroso lo que tienes. ¿Hoy en la noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjame hablar al hospital para ver si tienen quirófano [...] Ok, ya está: la operación está programada para las 9 de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vete a tu casa, tómate un vaso grande de agua e ingresa al hospital por urgencias a las 5:30 para que te hagan los análisis preoperatorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las tres y media y había mucho tráfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4167495311491633823?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4167495311491633823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4167495311491633823&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4167495311491633823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4167495311491633823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/trnsito-preoperatorio-ii-el-doctor-me.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-936642330586804848</id><published>2008-09-08T12:31:00.002-05:00</published><updated>2008-09-08T19:26:37.768-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Variaciones alrededor de una cirugía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tránsito preoperatorio I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La punzada dominaba medio cuerpo. Caminar sin dolor era la mejor utopía. La cervezas y el futbol estaban ahí: fue fácil invitarlos (había que olvidar el daño). Dépor 2, Real Madrid 1. Más tequila. En los dos días siguientes la vida cambió y las decisiones vinieron sin ser tomadas. Ah, además se presentó una sobredosis de Leonardo Padura. El alfilerazo era de una violenta piel buscando salida (una explosión epidérmica se vaticinaba durante el sueño). Sin saberlo, ya en la cama había una mecha y aun así fui a dar mi última clase. Cuernavaca: dolor y 39 de fiebre; dolor otra vez y tras el mediodía 39.2 de fiebre. No pasa nada: es pasajero. Viernes en la madrugada en el aeropuerto. Un clon corriendo en la Terminal 2, dos mujeres lamentando un abandono y una lágrima en suspenso en un conocido cuerpo mallugado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-936642330586804848?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/936642330586804848/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=936642330586804848&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/936642330586804848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/936642330586804848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/09/variaciones-alrededor-de-una-ciruga.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-1432021637861437718</id><published>2008-08-19T15:38:00.054-05:00</published><updated>2008-08-27T08:55:07.622-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Quauhnáhuac, el dengue y ¿qué quieres, Van Gogh?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escribo en este instante desde la alberca de mi casa en Cuernavaca. Tengo ante mí un caballito de Herradura blanco, una cerveza michelada perfectamente preparada con las salsas correspondientes y un plato de cacahuates versión "botana mexicana" de Sabritas. Recién nadé un kilómetro en una alberca que, por fin, está a treinta grados (la he checado diligentemente día con día y la variación a media tarde no ha sido de más de dos grados). También tengo el celular y el teléfono inalámbrico para no sentirme incomunicado. Juanito, la mujer que trabaja en la casa, vive aquí, integra una secta de adoradores del epazote y es, por supuesto, quien manda, está por traerme unos sopes previos a la comida. Siempre he dicho que son su especialidad. En la mesa hay cuatro libros: uno que traje para leerlo durante mi estancia acá (&lt;em&gt;Hotel Nómada&lt;/em&gt; de Cees Noteboom, mi escritor favorito cuando estoy de viaje, aunque ahorita no lo esté) y tres que me he encontrado en la bibloteca familiar y no conocía: el &lt;em&gt;Toledo&lt;/em&gt; de Luis Cardoza de Aragón, &lt;em&gt;Desde el jardín&lt;/em&gt; de Jerzy Kosinski y con el que ahorita acabo de matar una avispa impertinente y las &lt;em&gt;Cartas a Theo&lt;/em&gt; de Vincent Van Gogh (en este momento he tenido un déjà vu. Lo narraré con rapidez: a los veinte años tenía tres novias; ninguna de ellas sabía de las otras, lo cual hizo pensarme un verdadero Casanova; me hizo pensar eso hasta hace algunos años cuando descubrí, por su propia boca, que las tres me engañaban (¡bitches!). Un día una de ellas -recordemos que yo tenía veinte años- había quedado en hablarme en la tarde. No me habló. Pasaron tres días y no sabía de ella. Después me enteré que había ido en bicicleta a la Lagunas de Zempoala en un microshort que tuvo a bien modelarme semanas atrás. "Me lo compré para ti", dijo malévolamente. Era obvio que no había ido sola a las Lagunas; también era obvio que no había ido a las Lagunas porque nadie va de Cuernavaca a la Lagunas en bicicleta. Pero era muy joven para entender eso, así que me tranqulicé y escondí a Otelo y su puñal en la mesa de alberca de mi otra casa, también aquí en Cuernavaca. Sobre ella tenía varios libros. Entre otros estaban &lt;em&gt;El Quijote&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La ley de Herodes&lt;/em&gt; de Ibargüengoitia y el &lt;em&gt;Mea Cuba&lt;/em&gt; de Cabrera Infante [en la presentación en México de este libro un personaje llamado Enrique Krauze -número 29 en la lista de personas a las que hay que matar- ordenó desalojar la sala correspondiente porque adujo que había una bomba en el recinto. Nunca la encontraron]. Por obvias razones tomé el de Ibargüengoitia y me salvó: concluí que la ciclista del microshort todavía me amaba. Meses después, cuando se enteró de que yo andaba con dos más, me abandonó por el bajista de &lt;em&gt;La piel&lt;/em&gt;, un grupo de rock de Cuernavaca al que las jovencitas le lanzaban brasieres mientras tocaban. Al respecto, y aunque nunca haya escrito algo semejante, he de confesar que aquella mujer tenía unos senos portentosos. En esas épocas yo tenía una columna en &lt;em&gt;El Universal de Morelos&lt;/em&gt;. La anécdota la sublimé con un título fallido: "La literatura como salvación". Ah, la juventud). Para evitar digresiones, réplicas fatuas, críticas infundadas o la asunción natural -que yo sufragaría &lt;em&gt;ipso facto&lt;/em&gt;- de pensar que el autor de estas líneas es un memo memorabilísimo, reitero que se han cerrado los paréntesis de una vez por todas, &lt;em&gt;goddamn&lt;/em&gt;. Son las cinco de la tarde, voy en el cuarto tequila, la laptop está a punto de quedarse sin pila y es la hora en que Juanito suele tratarme mal porque le tocan sus rezos al epazote. No tengo otra, pues, que esperar para que me dé de comer porque si me meto en "su" cocina lo primero que dice es "¿Qué haces aquí?", luego "No toques nada" y, por último, "Vete a ver el futbol". Esta frase es el típico acto de crueldad de las mujeres: como si el futbol lo pasaran todos los días del Señor, ni que fuera comer epazote. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El punto de quiebre viene por lo que pasó ayer, claro vaticinio de que no sería una semana fácil. Cuernavaca es una ciudad un poco extraña. Aunque hay gente que diga que no tiene identida propia, yo -un idiota que como pinche personaje de Dickens ha vivido más de tres décadas entre dos ciudades- sostengo que hay detalles que la distinguen, para mal, de las demás. Mirad. Hoy día existe en la ciudad, quién sabe por qué designio malsano, una epidemia de dengue. El dengue es una enfermedad tropical causada por cuatro virus y transmitido por un mosquito; se caracteriza por fiebre extrema y dolores intensos en articulaciones y huesos. Una variación es el dengue hemorrágico, mucho más peligroso que, si no se controla correctamente, puede ser fatal. Lo misterioso es que se trata de una enfermedad que aparece en lugares donde hay mucha humedad y de altas temperaturas, y Cuernavaca no es precisamente así. Pero hay dengue y los hospitales están al tope de su capacidad para atender a los enfermos a la brevedad posible y que no se extienda la epidemia. La Secretaría de Salud del estado, por ende, actuó en consecuencia. Ayer en la noche estaba viendo la televisión con mi hermana. Intempestivamente el jardín se llenó de humo y afuera había un ruido constante que era todo menos armónico. Están fumigando, dijo mi hermana. ¿Cómo fumigando?, pregunté azorado. Así, fumigando, como si echaran raid. Es por el dengue. ¿Están fumigando la ciudad? Sí, toda. Recomiendan que abran las ventanas. ¿Y no es peligroso? No, es una medida preventiva. Mi hermana Titi, insigne investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, por supuesto conocía los intríngulis del numerito nocturno y no se inmutó. Yo, incrédulo bergante que no hace más que beber y escribir sandeces, tenía que atestiguarlo. Fue así como se llevó a cabo una de las escenas más lamentables de la historia de un ciudadano morelense afincado en el DF. Abrí la puerta para constatar que, en efecto, se trataba de una fumigación masiva. No vi nada: la camioneta encargada de evitar subsecuentes casos de dengue en la ciudad me había fumigado directamente. Y cuando digo directamente no es que haya estado echando el insecticida hacia arriba para que luego cayera como rocío en las hojas. No. Me fumigó de frente como una ama de casa que odia a los insectos: vaciándoles el frasco matabichos en todo el cuerpo no para envenenarlos sino para ahogarlos. Me sentí Bill Murray en los Cazafantasmas cuando un fantasma desenfrenado lo babea en el pasillo de un hotel. Regresé con mi hermana no sin antes limpiarme un poco el rostro por aquello de los amaneceres y Gregorio Samsa. "Sí, están fumigando", sentándome a ver el final de Dr. House. "Te lo dije". Recordé la escena inicial de &lt;em&gt;Short cuts&lt;/em&gt; de Robert Altman: aviones fumigando Los Ángeles por alguna epidemia. La película termina de manera apocalíptica: con un terremoto en el que el ahora muerto Chris Penn mata a una muchacha. Háganle como quieran, dice Altman: las desavenencias intempestivas jamás podrán driblarse. Un día, Tom, el papá alemán de una amiga, vio un alacrán en Tepoztlán; en lugar de aplastarlo con el zapato como lo hubiera hecho un ser normal, le descargó el frasco de insecticida al pobre animal. El alacrán sobrevivió y Tom terminó intoxicado en el hospital. Es cierto que el insecticida era para eliminar nada más al mosquito del dengue, pero la dosis que recibí, os lo juro, fue como para asesinar como a dos millones de mosquitos, que si juntamos en un molde y le damos forma bien podrían parecerse a mí, un uno noventa a cuestas y la dosis perfecta que pasaría de mis caderas e iría directa al heart. La botella de Herradura está casi vacía (una escena desoladora) y Juanito ha terminado sus plegarias. Creo que comeré un poco (algún pedazo de carne estará bien) y volveré a nadar, al fin ya traigo el agua encima. Antes leo el final de una carta que Van Gogh le escribió a su hermano Theo y que le fue encontrada en el bolsillo después de darse un balazo en el pecho: "...arriesgo mi vida y mi razón destruida a medias -bueno- pero tú no estás entre los marchands de hombres que yo sepa; y puedes partido, me parece, procediendo realmente con humanidad, pero, ¿qué quieres?". ¿Y tú qué quieres, Van Gogh, si nunca te fumigaron como una miserable cucaracha? Qué lástima que el tequila no tenga gusano en el fondo; nos habríamos guiñado un ojo, claro, si ambos tuviéramos. &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-1432021637861437718?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/1432021637861437718/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=1432021637861437718&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1432021637861437718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/1432021637861437718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/08/quauhnhuac-el-dengue-y-qu-quieres-van.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-6113983327424441890</id><published>2008-08-14T10:00:00.010-05:00</published><updated>2008-08-18T16:42:25.448-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Ellas no han muerto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5234389087495219314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 151px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" height="355" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/SKRJJGBVaHI/AAAAAAAAAAM/VRff71kupso/s320/fotojormujeres.jpg" width="189" border="0" /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;Son rostros acompasados. La imágenes se pierden en un vértice invisible y piden paz. Atrás una iglesia cobija la indulgencia. También son mujeres. Y también son sujetos anónimos. Son retratos de personas muertas y con ellos se apela a su recuerdo. Algunas sonríen; otras asumen un semblante implacable que indica incertidumbre. Muchas de ellas sabrán que su cara ha sido atrapada en la eternidad cuando se vean en la plancha del Zócalo (el corazón de un país en forma de cuerno se diría: una plancha en la morgue). Toda sucesión de rostros expuesta en un espacio público implica, por principio, una circunstancia aciaga: desaparecidos, crímenes irresueltos, secuestrados, muertas en una ciudad fronteriza, acribillados en una terminal de tren o mineros asfixiados. ¿Quiénes serán estas miserables que ahora maquilan y maquillan la plaza pública? En el silencio llevarán la penitencia: el rezo es inevitable pues su adoquinado faccioso es el cimiento de la casa del Señor. Ésta es la imagen de una primera plana. Son mujeres y el decisivo obturador de una cámara fotográfica muestra que han muerto. &lt;em&gt;Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis&lt;/em&gt;. Pero de la muerte también se regresa y el pie de foto sugiere algo más: la expiación de nuestras mujeres ha pasado por la voluntad sobre su cuerpo (he aquí la perogrullada. Hela y hela). Entonces decidieron no morir y evitaron el óbito en vida de seres humanos inocentes. Ahora sabemos que sus facciones pueden ser captadas en lo sucesivo para asumir las muertes necesarias y que si bien la felicidad no es prohibirle a un cigoto que se desarrolle y nazca, tampoco lo es un niño no deseado. Son ellas, más de 11 mil mujeres, las que han decidido abortar de manera segura al amparo de una nueva legalidad. El collage del Zócalo no es ya más el recuerdo funesto de las injusticias sino la memoria intacta de aquéllas que han podido elegir y que también morirán en algún momento. Pero eso ya no importa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;CAS&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Foto: Carlos Ramos Mamahua&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-6113983327424441890?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/6113983327424441890/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=6113983327424441890&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6113983327424441890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/6113983327424441890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/08/ellas-no-han-muerto-son-rostros.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/SKRJJGBVaHI/AAAAAAAAAAM/VRff71kupso/s72-c/fotojormujeres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-4748259286895520145</id><published>2008-07-19T08:43:00.014-05:00</published><updated>2008-07-21T00:53:41.650-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Una piel&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi infancia transcurrió en una alberca. Mi papá, precupado por que no tuviéramos a bien amanecer en el fondo, nos enseñó, a mis hermanas y a mí, a nadar desde muy niños. Yo aprendí a los dos años. Así pasó mi niñez: llegábamos de la escuela y lo único que pensábamos era en meternos al agua fresca y centellante de Cuernavaca (la segunda ciudad con más albercas en el mundo). Mi mamá solía llevarnos pepinos, jícama con chile y agua de piña como botana mientras estaba la comida. Nunca, sin embargo, nos preocupamos por las quemaduras causadas por el sol: a nuestro modo, estábamos curtidos; además el concepto "asolearse" no existía: no sólo nos parecía aburridísimo sino que, sobre todo, lo considerábamos una perdedera brutal de tiempo. La idea de estar fuera del agua era inadmisible. Por eso, durante muchos años, los bronceadores, bloqueadores y demás pomadas tropicales fueron inexistentes en la casa. Con el tiempo, la inmunidad a los rayos solares cambió: ya adolescentes nos interesó broncearnos. Los métodos para tener la piel cobriza fueron variados y la gran mayoría muy efectivos: iban desde un par de pinceladas de aceite de zanahoria hasta llenarse el cuerpo de coca cola tibia recién abierta (el gas, hasta ahora no sé por qué, causaba un efecto implacable). Ése fue el principio del fin: la artificialidad de los bronceadores fue directamente proporcional a la vulnerabilidad de nuestros cuerpos ante el sol.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;La primera vez que tuve quemaduras solares fue en las cascadas de Agua Azul en Chiapas. Estaba con una novia y, sabia como era (lo sigue siendo), sugirió que me pusiera bloqueador. Me ofendí: cómo alguien que había pasado su vida expuesto al sol tenía que untarse a paladas un filtro solar. Los siguientes cuatro días estuve acostado en un hotelito de Palenque sin poder moverme (como la abeja Maya pero en la cama). La novia me ponía, en tres sesiones diarias, la dosis respectiva de Caladryl para aliviar el ardor. Ahí decidí que lo mío no era el sol y mi piel blanca como la leche debía ser protegida por palapas, sombreros, sombrillas y todo lo que me hiciera pasar como un enfermo de lupus. Lo decidí ese día y ya: varias veces más volvió a pasarme lo mismo y siempre juré no exponerme otra vez al sol. Mentí de nuevo (las quemaduras solares son como las crudas: siempre se recae en ellas aun cuando se haya hecho el pacto con la divinidad correspondiente para no volver a beber).&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace algunos meses estaba con una amiga tomando el sol en mi casa de Cuernavaca. Me había puesto dos manos de bloqueador para evitar el desaguisado: una de factor 50 y otra del 80, o algo así. Al día siguiente amanecí con la piel estómago abierta por la exposición a los rayos solares. Nadie se explicó lo ocurrido pero la evidencia era contundente: quemaduras de segundo grado alrededor del ombligo. Las heridas cicatrizaron al mes pero las manchas duraron mucho más. Hace una semana estaba asoleándome con la misma amiga en el lugar de la antes mencionada tragedia. Como no quería que me pasara de nuevo, me eché al sol con camiseta. Después de pensarme como un naco de época, me la quité y me puse tres manos de bloqueador (uno de ellos especial para la piel delicada de un bebé). Dos días después tenía las mismas quemaduras de meses atrás, ahora incrementadas con la carbonización temprana de un brazo. A continuación describo las heridas, pues la valentía de mi estupidez ha hecho que no vaya al médico o que me ponga algún remedio casero para evitar el dolor. Y la llaga sigue.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;A lo largo del abdomen se percibe una franja roja como si hubiera sido improvisada por un pintor de brocha gorda. La línea, que bien podría ser una faja de smoking, tiene los suficientes grumos como para pensar que el pintor decidió hacer su trabajo al tirol. Al final de ella, se halla el punto de quiebre del cuarto: la pintura era mala y tiende a levantarse (me dicen que no era mala: sólo fue puesta sobre larvas de extraterrestres que, como &lt;em&gt;La&lt;/em&gt; g&lt;em&gt;uerra de los mundos&lt;/em&gt; de H.G. Wells, habían esperado el instante propicio para salir. Ese momento fue la exposición al sol). Las larvas, pues, iniciaron su proceso de gestación en este mundo y se inflaron como globos acuíferos (mi hermana las ha llamado también "orugas geómetras"). Los entendidos consideran que los seres que nacen de estas esporas no pueden sobrevivir al oxígeno y tan pronto salen al mundo sensible mueren instantáneamente. Entonces hay en mi panza numerosas placentas en miniatura que se despegan del cuerpo (la transformación de la cutícula ha sido la correcta y ahora esa parte en la que se puso la pintura barata -el pintor de brocha gorda era chambón y se excedió en la plasta- tiene la consistencia de un chicle masticado por dos horas. La película de serie B se llama &lt;em&gt;La incubación de los Motitas suicidas&lt;/em&gt;). La erosión de la otra piel (envídiame, serpiente) tiene vida propia. Creció en mi vientre un mundo hacia afuera. Espera a que reviente y sientas al alien muriendo en la piel sin piel, en la carne fresca expuesta al verdadero planeta. Ponle una veladora y reza por él. ¿Ese habrá sido el sufrimiento adecuado? Se sabe que no. Pon, pues, la veladora en la carne cruda y atiza la llaga con un poco de cera derretida. ¡Ah, el dolor! Pobre alien, pobre cuerpo, pobre (in)mundo. ¿Y ahora? Espera las cicatrices y el vuelo lánguido, tenue y perfecto de un colibrí. El punto, no obstante, es el siguiente: las faja roja que ahora ya es rosácea, menos exacta y más anárquica, insiste al final de la línea en la carne fresca, y cuando parece que está al dente para ser isla, naufraga de nuevo por el movimiento de los cadáveres nocturnos, por el inicuo e indeseable REM que roza las utopías e impide la sutura del cauce. De nuevo la cera y el tiempo detenido y el lóbulo de la oreja con sangre envinada (envidiada y enviudada, chingao) y la grieta endureciéndose para ser anegada tan pronto llegue la luna (¡mi reino por que muera esa mierda de azul celeste!) y el sol en silencio que con una mueca dice "Hermano, ya la he asesinado". En el brazo la herida no necesita soldadura nueva, aunque el músculo blando, rojizo y húmedo por estar sin piel, recuerda a un bife rosarino; el dolor es menos insano y la metamorfosis mucho más saludable. Las quemaduras de segundo grado han hecho de mi brazo una extremidad con branquias (la forma, lo más importante, ya la tiene); un bíceps endiablado para evitar la costura cerásea (cera-sea/se-era-así). Soy un hombre marcado en bronce; portador del pigmento malsano con el que se mancilla la podredumbre, la gleba de los barrios bajos. En la taciturnidad del Astro rey está la resolución al enigma, y ya en su hábitat, en su nave perenne de doce horas, me confieso perdido. Por eso juro, por mis branquias adentro, mi alien afuera, mi sol en la frente y las líneas marinas que cruzan el entrecejo, que lo volveré a hacer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-4748259286895520145?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/4748259286895520145/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=4748259286895520145&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4748259286895520145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/4748259286895520145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/07/una-piel-mi-infancia-transcurri-en-una.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-56238793782625601</id><published>2008-07-08T08:07:00.004-05:00</published><updated>2008-07-08T18:12:22.526-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;War and alcohol&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mañana en la batalla piensa en el pomo de la casa; ya amanecerás en posición fetal en el clóset. &lt;a href="http://www.nytimes.com/2008/07/08/us/08vets.html?_r=1&amp;amp;th=&amp;amp;adxnnl=1&amp;amp;oref=slogin&amp;amp;emc=th&amp;amp;adxnnlx=1215522221-nBZdwgC5IDs+ZRXi+jKPqg"&gt;Las verdaderas armas de destrucción masiva, pues.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-56238793782625601?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/56238793782625601/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=56238793782625601&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/56238793782625601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/56238793782625601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/07/war-and-alcohol-maana-en-la-casa-piensa.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8442086021373967407</id><published>2008-06-26T11:57:00.003-05:00</published><updated>2008-06-26T12:02:49.355-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por eso no tengo hijos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Palabras clave por las que &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt; apareció por última vez en un buscador de la red: "¿Hay que ir al médico si un bebé de nueve meses se cae de la cuna?" Chet.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8442086021373967407?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8442086021373967407/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8442086021373967407&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8442086021373967407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8442086021373967407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/06/por-eso-no-tengo-hijos-palabras-clave.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-7455519287706529178</id><published>2008-06-04T09:25:00.003-05:00</published><updated>2008-06-04T09:56:18.116-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;México en los States&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No es que sea muy susceptible, pero mi lectura entrelíneas &lt;a href="http://www.nytimes.com/2008/06/04/opinion/04wed1.html?_r=1&amp;amp;th&amp;amp;emc=th&amp;amp;oref=slogin"&gt;del editorial del &lt;em&gt;New York Times&lt;/em&gt; de hoy&lt;/a&gt;, me indica que la idea es militarizar la frontera. También que, más allá de lo que diga el &lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2008/06/04/index.php?section=politica&amp;amp;article=014n1pol"&gt;zar antidrogas gringo sobre el Plan Mérida&lt;/a&gt;, las cosas se harán como lo dicte el Congreso norteamericano y pronto tendremos marines armados hasta el cuello entre nuestra otra selección de ratones verdes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-7455519287706529178?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/7455519287706529178/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=7455519287706529178&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7455519287706529178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/7455519287706529178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/06/mxico-en-los-states-no-es-que-sea-muy.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-2956954376078387525</id><published>2008-05-26T12:45:00.005-05:00</published><updated>2008-05-26T23:55:32.507-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Abramovich&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Roman Abramovich es el Jorge Vergara ruso: desde que tiene dinero se ha dedicado a dilapidarlo a la manera de cualquier nacazo nuevo-rico (en México también se les dicen &lt;em&gt;wannabes&lt;/em&gt;). La única diferencia entre ambos (uno dueño del Chelsea y otro de las Chivas), además de las cuentas de banco (si comparamos las riquezas, Vergara parecería un indigente de la Portales), es que el mexicano no usa calcetines (una nueva nacada) y se casa en la India (meganacada) y el ruso compra obras de arte porque le han dicho que eso aumenta los dedos de frente en el ámbito de la socialité. Recientemente Abramovich reventó el mercado de subastas de arte al comprar cuadros de Francis Bacon (mi pintor contemporáneo favorito, lo cual no me hace ser un naco, aunque sea chido) y de Lucien Freud (nieto de Sigmund y por el que gastó lo más que se ha pagado por el cuadro de un pintor vivo). Se rumora que la compra se debió a un capricho de su nueva novia de 24 años, Daría Zhukova, quien se empeño a hacerle un pequeño e imperceptible scratch en su cartera de petroeuros. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Abramovich ha entendido que el dinero no da felicidad, aunque, en sus propias palabras, dé cierta independencia (eso me recuerda el insigne dictum de un amigo millonario: "Mira, Carlos, ya me di cuenta de que el dinero no me hace feliz ... ¡me hace INMENSAMENTE FELIZ!). No obstante, ha fracasado siempre a la hora de pretender ganar la Champions con su Chelsea (equipo que juega en el suntuoso y pudiente distrito de Kensington y Chelsea en Londres). El problema de Abramovich, al que Vladimir Putin no mata con talio simplemente porque no ha exteriorizado aspiraciones políticas, es que tanto él como su equipo han seguido al pie de la letra la famosa máxima del histórico Bobby Robson: "Los primeros noventa minutos son los más importantes del partido". Fue obvio que Bobby jamás pensó en el tiempo suplementario y mucho menos en los penales. Avram Grant, reputado vampiro que en sus ratos libres hace las escenas peligrosas de los entrenadores de futbol, tampoco lo supo y eso, a la postre, le costó la cabeza transilvánica. Abramovich deberá, en lo sucesivo, hacer dos cosas para que su Chelsea gane la Champions: una, aprender inglés y dejarse de ligar a meseras de Aeroflot y, dos, entender cuanto antes una de los grandes principios futboleros: "El futbol es la esposa del soltero, pero sobre todo la amante del casado". Ah, y también seguir las enseñanzas de la gran Máquina de la Cruz Azul cuando de ganar campeonatos se trata.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-2956954376078387525?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/2956954376078387525/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=2956954376078387525&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2956954376078387525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/2956954376078387525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/05/abramovich-roman-abramovich-es-el-jorge.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4018026.post-8806896113608600369</id><published>2008-05-25T21:23:00.002-05:00</published><updated>2008-05-25T21:49:10.981-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Sobre la literatura inglesa, el mejor equipo que se ha parado en una cancha de futbol y la comida conversa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy día en que le he puesto punto final a una tesis de doctorado que duró siete años y la gran Máquina Azul está por conseguir el primer campeonato en un poco más de los ídem, vuelvo a ser testigo de la vileza humana. Todo hubiera estado muy bien si, por mi ociosidad-estupidez, no observo las palabras clave por las que la banda arriba a este execrable blog. En numerosas ocasiones las he mencionado, pero ahora mismo, en este momento en el que soy conciente de que no tendré vacaciones en una playa nudista griega y recién terminó una pizza de anchoas para morirme por el colesterol mañana temprano, he visto una frase que se enmarca en el tapiz histórico de las manchas voraces de la humanidad. &lt;em&gt;Alea jacta est&lt;/em&gt;. Palabras clave por las que &lt;em&gt;Del Valle notes&lt;/em&gt; apareció por última vez en un buscador del ciberespacio: "¿a quién dirigirme para convertirme en comida?" Espero que el desgraciado no haya encontrado a tiempo a la persona correcta y, al alimón, hayan decidido que la mejor opción era convertirse en anchoa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;CAS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4018026-8806896113608600369?l=casierra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casierra.blogspot.com/feeds/8806896113608600369/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4018026&amp;postID=8806896113608600369&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8806896113608600369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4018026/posts/default/8806896113608600369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casierra.blogspot.com/2008/05/sobre-la-literatura-inglesa-el-mejor.html' title=''/><author><name>Carlos Antonio de la Sierra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01453989587875145439</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_grf80nrhmgI/S5lBEl-L96I/AAAAAAAAAA4/777VfQRoyOU/S220/CAS1.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
