jueves, marzo 08, 2007

Porn movies

Lo más emblemático de las películas porno son los nombres. Entre los de las mujeres encontramos actrices de época llamadas Serenity, Mary Carey, Sydney Steele, Dru Berrymore o Nikita Denise y, entre los actores, que en realidad son los partiquinos porque el consumo de porno es mayoritariamente masculino, están el legendario Ron Jeremy, Randy Spears, Tommy Gunn o Evan Stone. Pero el tema no se reduce a los pornstars: también los nombres de las películas adquieren relevancia notabilísima en nuestras sociedades. Así, encontramos títulos como Todos los hoyos, Ass-hole mío, She´s not lesbian... she´s a vaginatarian, Red Hot Chili-Chochos o I saw mommy eating Santa Claus (esta última censurada por las denuncias de traumas infantiles en las cortes gringas). No obstante estas joyas, los productores del cine porno no dejarán de sorprendernos. Hace poco, después de salir del doctor, me encontré un título que jamás me hará regresar a un consultorio médico: Abre la boca y di "Ah".

CAS

lunes, febrero 19, 2007

Traducciones

Una de las mejores frases de esa película As good as it gets, que en México se llamó Mejor ... imposible, es aquélla entre Jack Nicholson y una muchachita afuera de un elevador. Nicholson hace el papel de un escritor histérico y la muchachita es la secretaria de su editora. Al no poder aguantar más, la chamaca se acerca a Nicholson para preguntarle: "¿Cómo consigue describir tan perfectamente a la mujer?" El gran Jack, sin pensarlo, responde: "Pienso en un hombre y le quito la inteligencia y la responsabilidad". En los subtítulos de la versión en español aparece así, tal como está en el original. Por pura ociosidad esperé esa escena ahora que el canal 7 de TvAzteca daba la película. En el doblaje la frase de Nicholson aparece así: "Pienso en un hombre y le quito la razón y discernimiento". No cabe duda de que a algunos traductor@s les falta razón y, de repente, una pizca de discernimiento.

CAS

miércoles, enero 17, 2007

La mente del poeta

"When oxygen and sulphur dioxide are mixed in the presence of a filament of platinum, they form sulphurous acid. This combination takes place only if the platinum is present; nevertheless the newly formed acid contains no trace of platinum, and the platinum itself is apparently unaffected; has remained inert, neutral, and unchanged. The mind of the poet is the shred of platinum. It may partly or exclusively operate upon the experience of the man himself; but, the more perfect the artist, the more completely separate in him will be the man who suffers and the mind which creates; the more perfectly will the mind digest and transmute the passions which are its material".


T. S. Eliot, "Tradition and the individual talent".

CAS

martes, enero 09, 2007

Ni modos IV (hay que vivir de algo)

¿Cuáles son los lamentos más comunes de un corrector de textos?

R= ¡Mi espada y mi corona por una miserable coma! ¡Mi reina y sus púberes doncellas por un modesto punto y coma! ¡Mi reino y sus vasallos indomables por un insignificante, Dios mío, punto y seguido!

No obstante, está claro que hoy día nadie quiere ingresar en la realeza, ni siquiera los escritores.

CAS

jueves, enero 04, 2007

The beginning

La única ventaja de terminar una tesis de doctorado es que es el mejor momento para empezar a escribirla.

CAS

miércoles, diciembre 20, 2006

Duda

En El país del domingo pasado leí el siguiente encabezado: "La heroína se disparó en España". Nomás espero que no haya sido Batichica.

CAS

lunes, diciembre 04, 2006

I agree...

Un amigo que era engañado por su mujer, me dijo el otro día: "Debí otelearla mientras ella hoteleaba. Fui un cobarde". I do agree...

CAS

viernes, diciembre 01, 2006

Morir en el asfalto

Tres veces he estado a punto de morir atropellado por personajes célebres. El primero en intentarlo fue Paco Palencia, cuando todavía era jugador del Cruz Azul. Enfrente de la librería Gandhi, detuvo su Corvette rojo a veinte centímetros de mi culo. Como me di cuenta de quién era, me quedé con la mentada en la garganta y el traidor siguió su camino. Ya veía los titulares de la prensa: "Escritor vándalo abolló coche de futbolista". La segunda vez ocurrió cerca de mi casa. Yo estaba cruzando la calle después de los cinco segundos de rigor que tras el alto deben esperarse (en México, la luz amarilla preventiva sólo sirve para que el automovilista aceleré y logre pasar la calle antes de la roja). Cuando bajé la banqueta, como otras tantas veces en las que he estado a punto de morir, sentí que me hablaba la virgen de Fátima (es la única en la que creo). Se trataba ni más ni menos de un individuo que tuvo la osadía de expulsar al maestro Zinedine Zidane en un Mundial: Arturo Brizio Cárter. Y como ahora al que había estado a punto de expulsar, pero de este mundo, era a mí, a él sí se la menté, total, un árbitro es el único ser humano capacitado para recibir mentadas. Sólo sonrió entredientes pensando "Lo hubiera ensartado en la defensa y después hubiera barrido el asfalto con su cráneo". La última vez fue hace algunos años. Digamos que el país se encontraba un poco menos convulsionado que hoy y uno cruzaba las calles con más tranquilidad. Craso error. Pondré los antecedentes: exactamente en contraesquina de mi edificio estaba la sede nacional del PAN, un lugar histórico para los panistas. Después se fueron a un búnker que construyeron también en la Del Valle, pero mucho más ostentoso. De hecho mi casa estuvo franqueada los últimos meses por la casa de campaña de Felipe (a dos cuadras y en donde más de una vez quisieron golpearme) y la de transición (a diez cuadras y que los últimos días estuvo resguardada por más granaderos que los que hay en una manifestación en la embajada gringa). Pues bien, corría alguno de estos años y yo cruzaba una calle. Sin saber cómo, tuve que realizar una evolución propia del más diestro clavadista para que una suburban, que seguro ya me había centrado, no llevara a cabo la fábula de "La aplanadora y el colchón" en seres humanos. Insulté al conductor; él no se inmutó. Cuando puede levantarme, noté que el potencial asesino era el tipo más insignificante y de bajos vuelos que había visto en mi vida. Y sin embargo lo conocía bien: se llamaba Felipe Calderón, líder del PAN en ese momento. Ahora, como en toda empresa privada, lo han ascendido. Por eso, de esta experiencia y con la seriedad que me da mi reconocida cualidad de hombre íntegro, sólo puedo concluir una cosa: el presidente de México me quiso matar.

CAS

lunes, octubre 30, 2006

Shit happens II

El gran problema de disfrutar cotidianamente las olimpiadas etílicas es que las gratificantes pruebas iniciales como Levantamiento de tarro, Barra libre o Lanzamiento de jaibolina, siempre terminan con competencias menos dignas, verbigracia, Medio litro cúbico de regurgitación bien puesta, Bateo triple en la pista de baile y los famosos Diez metros con obstáculos de arrastre de lengua para llegar al coche.

CAS

viernes, octubre 20, 2006

Veracruz-Cruz Azul

Hace unos 15 años estaba en el puerto de Veracruz. Mientras esperaba que mis amigos salieran de trabajar para agarrar la farra de carnaval, decidí de una vez por todas conocer el legendario estadio Pirata Fuente. Digamos que en esas épocas los Tiburones no le ganaban a nadie (ahora siguen sin hacerlo pero su uniforme está bonito) y su mayor fan, como buen gobernador, era Dante Delgado (después Dante fue a parar a la cárcel; desde ahí armó un partido político que hoy lo tiene posicionado en la cámara de diputados). Eran como las dos de la tarde. El sol era atenazador: los cuarenta grados estaban cerca. Llegué al estadio; intenté entrar: no había nadie. Le di la vuelta y encontré una puerta abierta. Seguía sin haber nadie. La entrada dirigía directo a la cancha (se trataba de aquella famosa puerta por la que en una ocasión un árbitro no quiso iniciar el segundo tiempo de un partido. La razón: en el primero había estado cerrada y ahora la habían abierto. El árbitro argumentó que eso era inequitativo para alguno de los dos equipos, sin explicar bien a bien para cuál. El segundo periodo inició cuando por fin la cerraron). Caminé hacia la línea de meta y la crucé con el pie derecho. El estadio estaba vacío y desde el córner contrario se podían escuchar mis suspiros. Arriesgándome a una inevitable insolación, caminé hacia la media cancha. Llegué al círculo central y me paré en el manchón de inicio. Ahí concluí que debía hacer algo que sublimara mi presencia en ese lugar sagrado. Así, sin más, me acosté al borde del ecuador de la cancha y extendí los brazos a mis anchas para dejar que el cielo iluminara de azul celeste mi crucifixión. Acto seguido, enterré en el césped un amuleto que llevaba en el pantalón: era un escarabajo de plástico que mi primera novia me había regalado. Después de colocarlo lo más profundo posible, inicié el conjuro: "¡Que en 15 años el Cruz Azul masacre a los Tiburones y clave un gol por cada año que pase desde esta fecha! ¡Que clave 15 goles, carajo, si es que hay un Dios en la tierra!". Alea jacta est. El sábado sabremos si Dios existe, aunque el cielo, ¡goddamn!, seguirá siendo azul y no rojo.

CAS
Sin aliento

Y ayer... Ute Lemper. ¡Goddess!

CAS

martes, octubre 10, 2006

"El loco"
Marcelo "El loco" Bielsa es un entrenador de futbol sui géneris. Técnico de la selección nacional de Argentina durante muchos años, Bielsa es quizás uno de los mayores estudiosos del balompié, pues sus estrategias renovaron las tácticas modernas de juego. También, según la prensa intolerante, se caracterizaba por su testarudez. En el Mundial de 2002, por ejemplo, se negó a cal y canto a poner juntos a Batistuta y a Crespo, cuando el clamor popular lo exigía a gritos. Pero no sólo es un gran técnico sino que su mayor cualidad como ser humano es la histeria. Cuando dirige un partido desde la banca no deja de dar vueltas como loquito y su ritmo cardiaco se acelera considerablemente. Un día, en el linde de la ansiedad, no soportó más y tuvo que salir de la cancha, ¡en pleno juego!, y darle un par de vueltas al estadio. Al regresar sólo dijo "Ya me siento mejor". Hoy día está retirado de los terrenos de juego y vive en la campiña argentina. Ahí se dedica a leer y escribir. Además, desde hace algunos meses, no ve un solo partido de futbol. Pero para perfilar claramente a nuestro letrado entrenador, basta citar una de sus frases célebres. Corría un partido de la selección argentina y la albiceleste era un desastre: perdían balones, no llegaban al área e iban perdiendo. Entonces, en un arrebato ya no se sabe si de lucidez o de desubicación mental, Bielsa le gritó a Carlos Tévez: "¡Carlitos, verticalizá la oferta de pases!". Es fecha que el ahora jugador del West Ham sigue preguntándose qué le habían querido decir.

CAS

jueves, septiembre 21, 2006

Calderón y Stalin
Una reflexión sugerida por mi gurú, Slavoj Zizek, ha impedido que termine mi torta de pavo. Cito textual un fragmento del volumen La suspensión política de la ética: "En Historia del partido comunista (bolchevique) de la URSS, la biblia stalinista, se encuentra una paradoja única cuando Stalin (que es el verdadero autor del libro) describe el resultado de la votación en el congreso del partido a finales de la década de 1920: 'con una enorme mayoría, los delegados aprobaron unánimemente la resolución propuesta por el comité central'. Si el voto fue unánime. ¿dónde desapareció la minoría? Lejos de traicionar cierto giro 'totalitario' perverso, esta identificación es constitutiva de la democracia como tal". No es por ser pesimista, pero todo apunta a que la estrategia de Felipe Calderón cuando sea presidente de México será ésa: invisibilizar a la banda crítica, aun cuando ésta sea, como se ha visto, mayoría. En lo sucesivo, la frase de los panistas en el Congreso mexicano será, con toda seguridad, "ganamos por una mayoría unánime". Bien dice Zizek que en estos tiempos postideológicos la característica por antonomasia de la ideología es el cinismo, la ironía. Por eso mi siguiente libro se titulará, sin más, De Karl a Groucho.
CAS

lunes, septiembre 18, 2006

So do I

"Tengo escrito más de lo que escribo".

Jacques Lacan, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.

CAS
Alcoholismo inconsciente II
Ahora en lugar de escribir "psicoanalítico", puse por error "pisco analítico". Ya entiendo por qué la semana pasada me compararon tres veces con Bukowski, lo cual, sin embargo, no erradica mi indignación: Bukowski siempre fue mal escritor.
CAS

martes, septiembre 12, 2006

Alcoholismo inconsciente

Después de citar el siguiente pasaje:

Do not forget. This visitation
Is but to whet thy almost blunted purpose.
But, look! Amazement on thy mother sits;
O, step between her and her fighting soul;
Conceit in weakest bodies strongest works:
Speak to her, Hamlet.

escribí, por un error de dedo, que el autor se llamaba William Sake spear.

Habla con él, Hamlet, que tiene un cuerpo débil.

CAS

jueves, septiembre 07, 2006

Señales (I´m back)
Jamás he creído en las señales del más allá; tampoco en las circunstancias inverosímiles de la vida, pues siempre las pensé meras coincidencias, caprichos mafiosos del azar. Sin embargo, hay convenciones de las uno no escapa y atentan claramente en contra del escepticismo. Y a veces triunfan. Lo vaticinios, por tanto, en la medida que se cumplan, se convierten en mecanismos de cohesión social. Ya lo había dicho el gran sabio mexicano, Ángel Fernández: "Lo peor de pedirle milagros a un santo es que nos los cumplan". Desde hace algunos meses me había negado a aceptar la realidad que acompaña la puerta de salida de mi casa porque la consideraba, perdón por el adjetivo pero ya me daban ganas de usarlo, espuria. Afuera de la casa, allá por donde están los tanques de gas que más de una vez han sido impregnados de aromas licenciosos, tengo una planta de sol y sombra (creo que así les dicen; por lo demás, la protejo a cal y canto; si algún truhán arremete contra a ella y pretende olerla, la defiendo a capa y espada. Los sablazos, se sabe, van a diestra y siniestra. Por eso la vida con mi planta es, sin más, a sol y sombra. ¡Que ha crecido en mi frente una planta pa' dentro!, ¡carajo!). Ahí, por obra y gracia de algún espíritu suicida, germinó hace algunos meses un trébol de cuatro hojas. Ahora, tiempo después y con mi ateísmo vulnerado, he visto crecer un bosque de tréboles de cuatro hojas en la maceta de mi planta a sol y sombra. Ante esta desgracia, y no pasa otra cosa por mi cabeza, mi penthouse será dentro de poco tomado por la rebeldía de esos trifolios insensatos, que además crecen igual de rápido que una uretra adolescente (también apuntan al noreste). Y puesto que la connotación de los tréboles de cuatro hojas es obvia, me pregunto hoy día que termino de releer a Althusser y acabo de comerme un chile en nogada, si la sucesión de tréboles no anulará el efecto favorable de encontrar uno. Sin más, concluyo lo siguiente: tener un trébol de cuatro hojas es señal de buena suerte; tener un bosque de tréboles en la maceta de una pía planta a sol y sombra, lo único que augura es el juicio final. Ahora mismo el cielo se ha ennegrecido y en los truenos se percibe una frase meláncolica que interpreto como "Yo soy el que soy". Althusser, que no era Dios pero de repente sabía lo que hacía, mató a su mujer. A mí me queda sólo una cosa por hacer antes de que los ríos de sangre inunden mi azotea: matar a mi vecina Juanita y tener unos segundos de bienestar y gracia en esta vida.
CAS

jueves, agosto 31, 2006

Before the rain
Se dice que cuando Toussaint Louverture, el gran prócer de la independencia haitiana, determinó que la lucha había terminado, le escribió a Napoleón Bonaparte una carta. También se dice que esa carta selló su destino, pues empezaba así: "Del primero de los negros al primero de los blancos". La respuesta de Napoleón fue muy sencilla: envió a su yerno, el mariscal Leclerc, al mando de varias divisones del ejército francés para recuperar Haití . La manera de desembarcar de Leclerc en Puerto Príncipe fue sintomática: en una mano llevaba una constitución; en la otra, una guillotina. El ejército francés retomó la isla con relativa facilidad y a Louverture lo recluyeron en una cárcel de los Alpes franceses, en donde murió poco después por no estar acostumbrado al frío. Como la historia es circular, ahora que Felipe Calderón tome posesión como presidente de México, la imagen de la constitución y la guillotina se transformará en algo que todo mexicano ya conoce: la legalidad y la mano dura. Así, no queda otra que reconocer que nuestra vida política hasta hora es un inocuo chipichipi que vaticina, sin más, una tormenta inicua de seis años. No es por ser pesimista pero creo que durante ese tiempo también habrá una escasez de paraguas.

CAS

lunes, julio 24, 2006

Shit

Las desavenencias en la vida vienen por donde menos se esperan. No obstante, hay puntos determinantes que indican si las cosas tienen su origen en la tragedia o en la comedia, según las enseñanzas de ese conocido materazzi de la filosofía llamado Hegel. Así, también, habría que pensar que el mal no existe y los aparentes halos perniciosos que prefiguran a los hombres buenos son inducidos por un Dios idiota. Para muestra un botón: ayer no sólo volvieron a robarme la pimienta de la alacena sino que además me puse las gotas para los oídos donde van las de los ojos.

CAS

martes, julio 11, 2006

Alea jacta est
Confesión de mi amiga Turner unos días antes de la gran final: "Soñé que ganábamos el Mundial... pero sin el águila y la serpiente".
CAS

lunes, julio 03, 2006

Felipe Houdini II
He did it. It's time to leave the country.
CAS

miércoles, junio 28, 2006

Felipe Houdini

De cómo se puede evaporar un día de la semana, caso concreto el jueves, aunque sea de Corpus con Fiscalía especial, y de cómo las decisiones para consensar las semanas de seis días se dirimen en urnas seculares. También de cómo, así como se desaparecen los días de la semana a golpes de discursos en plazas medio llenas medio vacías, se pueden regalar los meses y hacerlos, sin más, julios regalados.

"No hay mañana. ¡El mañana se decidirá el domingo 2 de julio!"

Frase dicha por Felipe Calderón, candidato del PAN a la presidencia, hoy hoy hoy miércoles.

CAS

lunes, junio 19, 2006

Posgrado hirsuto

El Fuc y yo hicimos un pacto: no nos rasuraremos hasta que terminar nuestras respectivas tesis de doctorado. No es por ser pesimista, pero si los productores de la siguiente película de Harry Potter necesitan un nuevo Hagrid, ya saben dónde encontrarme.

CAS

martes, junio 13, 2006

Sorry again

Palabras clave por las que Del Valle notes apareció por última vez en un buscador:

"Índice de mortalidad e inmortalidad en México".

Ora sí que debiéramos tomar más en serio aquello de "Zapata vive".

CAS

lunes, mayo 29, 2006

Así nomás

"La ignorancia es la ignorancia".

Sigmund Freud, "El porvenir de la ilusión".

CAS

martes, mayo 23, 2006

Confesión escrita en un papiro Faulkner

Un hombre es la suma de sus desdichas y de sus imágenes primeras. Por suerte, las desdichas siempre terminan con una última imagen primera: la del ataúd.

CAS

martes, mayo 16, 2006

¡TIJUANA, SÁLVAME!

Presentación del libro
BAJO EL VOLCÁN Y EL OTRO LOWRY
De Carlos Antonio de la Sierra
Viernes 19 de mayo de 2006, 19:00 horas.
CENTRO CULTURAL TIJUANA
Av. Paseo de los Héroes y Mina Zona Río
TIJUANA, Baja California Norte
Entrada libre


CAS

miércoles, mayo 03, 2006

El mito del hablador y las visitadoras

Decir "verbo mata cara" es un lugar común, uno de tantos mitos urbanos que adoquinan la esencia de sociedades en decadencia. Dicho con todas sus letras: es un recurso barato de los feos para justificar su monstruosidad y pavonearse socialmente con la bandera del gran orador. "Denme un balcón y yo recupero la presidencia", decía el exmandatario ecuatoriano Velasco Ibarra. Recuperaba la presidencia pero no necesariamente a su mujer. La persuasión del discurso tiene límites, fecha de caducidad. Su potencia se atomiza cuando la palabra cuelga de una aureola inexistente. La elocuencia, por esa causa, se va por la ramas (ramas secas) y provoca hilaridad por sus falencias. El disertante, entonces, pescado por su propio anzuelo, modula su voz por la penetración del garfio en la garganta y se convierte en el "perfecto hablador".

Enunciar esa típica frase haría pensar, así mismo, que las mujeres no son tontas y cuando se fijan en un hombre lo hacen viendo la espiritualidad de su interior, aunque sea un close up del colon. Así, suelen decir a menudo "No es nada superficial" o "Es un hombre interesante", en abierta intención de enarbolar la vieja cursilería de Pascal de "El corazón tiene razones que la razón no entiende". Pero también sostener esta vacilada puede, desde otra perspectiva, iluminar un aspecto normalmente imperceptible para la sociedad mexicana: su carga misógina. "Verbo mata cara" es una manifestación machista. Mirad: cuando se alude al dicho nunca se piensa en una mujer, es decir, se piensa en la mujer pero como el objeto de deseo, no como el sujeto activo de la seducción. Dicho de otro modo: es difícil concebir que una mujer fea pueda conquistar a un metrosexual de pasarela a través de las palabras. Esto por dos razones: 1) los metrosexuales son tarados y caminan para adelante porque para allá tienen los ojos y 2) los hombres sólo andan con mujeres feas porque ya no les queda otra y no porque así lo hayan deseado en principio. Jamás será porque ellas hagan una radiografía posmoderna de La crítica de la razón pura o por decir bajezas lascivas al oído. Estamos ante el mito del hablador y sus visitadoras.

De esta forma, no sólo aparece en el horizonte una fábula genial (quien hable bien tiene el salvoconducto perfecto para la alcoba de la mujer seducida) sino también la reproducción de otra forma de discriminación genérica (me viene a la mente un caso similar: cuando un hombre anda con una mujer veinte años menor, se le respeta y se le da su correspondiente acatempazo; cuando una mujer hace lo mismo, se dice "Pobre chamaco, esa vieja loca se está aprovechando de él"). No obstante, más allá de este efímero consuelo, se pueden sugerir otro tipo de motivos por las que las mujeres los prefieren feos. Me refiero a uno en particular, siniestro y foucaultiano, el tema del poder (aunque otro poder bien podría ser, como diría mi siempre fino y documentado amigo Gerardo de la Cruz, el poder de la verga).

La lógica urbana construye el siguiente razonamiento: varo mata cara; verbo mata varo; el bailarín se la mata al verbo; y, por último, el tamaño es un asesino serial que elimina en cuestión de segundos a todos los anteriores. Se trata de un silogismo casi indiscutible si se lo mira con naturalidad. Ahora bien, tengo la impresión de que aun aceptando estas condiciones, hay un factor epistémico que derrumba las tesis anteriores: que el hombre feo, como ese góber cuya mayor ironía es haber nacido precioso, tenga poder, aunque sea podercillo, como el de Felipillo. La circunstancia del hombre con poder, en cualquier ámbito, aventaja a las otras; es más: ni siquiera lidia con ellas. Por ejemplo, ¿quién en su sano juicio puede pensar que la señora Marta se casó con Vicente (ese viejo zorro borguesiano) porque se enamoró de él? Sólo José María Aznar, insigne testigo de boda que también le hace honor a su apellido. O Diego Rivera, desvirgador de alcurnia, ¿habría sido el legendario amante sin su presencia, impacto e influencia en los círculos artísticos, intelectuales y políticos de su época? En otro contexto, algún biólogo despistado habría sugerido, sin dudarlo, que su media naranja estaba en la familia de los batracios.

Pero vayamos adelante, y me excuso de antemano por las referencias personales, pero servirán para ejemplificar mi teoría: una vez una exnovia me dejó por un individuo que sirvió de modelo para una canción del maestro Rockdrigo (aquí dos nuevas excusas: 1] no es que me considere un majo pero los contrastes siempre tienen sus ventajas y 2] sé que a veces es de mal gusto aludir al físico de las personas, pero como éste es un texto sobre feos no hay manera de solventar el exabrupto; además siguen siendo feos). Su forma de conquistarla fue sencilla: el rufián ubicó perfectamente los detalle románticos que yo no practicaba, o me negaba a hacer, y empezó a llenar los vacíos existentes (all of them), entre otros, mandarle mensajes al celular con leyendas propias de paje insatisfecho, como "te extraño demasiado mi princesa diamantina". Independientemente de saber que nada más por dejarse seducir por esta frases tenía yo razones radicales para terminarla, me pareció indignante rivalizar, sobre todo a esas alturas, con alguien de una taxonomía zoológica dudosa (un amigo que lo conoció lo apodó "Excrecencias"). Lo curioso fue que, al principio del cortejo, ella me enseñaba los mensajes de texto que, su ahora novio, le enviaba cada diez minutos. Ambos nos reíamos de las cursilerías que se podían decir en una pantallita de teléfono. Ella cínicamente me mencionaba cosas como "Mi maestro cree que voy a andar con él", porque, hay que decirlo, era su maestro. De hecho, yo también lo fui, pero ese es otro tema. Por lo demás, el resto es historia: tanto fue al cántaro al agua que, en efecto, me dejó por él. Pero avancemos en la argumentación.

Usted, ínclito lector, podrá imaginar que, como diría el excanciller Castañeda, estoy ardido y aprovecho el espacio que me da blogger para disertar chabacanamente sobre un tema serio. En efecto: puedo estarlo, aunque no me estoy aprovechando del espacio (como nota a pie aunque sea entre paréntesis diré que la ardidez se quita; lo feo, ¡jamás!). Mi tesis al respecto, sin embargo, pasa por un planteamiento más escrupuloso. Si bien puede pensarse que el antes aludido bergante hizo su luchita con un lenguaje florido expuesto en un móvil, y si bien ella tuvo casi toda la culpa por dejarse cortejar como si fuera bella durmiente, sostengo que haberse ido con él no obedeció a su hipotética labia sino a su estatus social y laboral. Más de una vez escuché decirle "Me invitó [aquí evito su nombre, no por eludir hacerle mala fama sino para no manchar de excrecencias este honorable espacio] a una exposición en la que estará Fox y a otra que inaugurará Encinas" o "Es amiguísimo de no sé qué pintor" o "Normalmente se mueve con puros dealears de arte". Más allá de que yo sea un humilde escritor a quien la inopia alcanzará cuando usted termine de leer este texto, era claro que no me enfrentaría a algo así. No se trataba, por tanto, ni de varo, ni cara, ni de si bailara bien, mucho menos de elocuencia (aquí desconozco el tema del tamaño pero me justifico diciendo que Ron Jeremy sigue soltero) sino de un interés profesional mucho más significativo, que él le daba y yo no. En todo caso, entiendo que a una estudiante de veinte años le haya interesado mucho más el glamour y el vedetismo sin importar que su galán fuera el doble de las escenas peligrosas del Hombre elefante, y maquillara su inseguridad con un discurso artificial pero extraordinariamente prediseñado para conquistar mujeres bellas.
Repetir ad infinitum "choro mata cara" no sólo es una dinámica que se inserta una dialéctica utópica de mal gusto, sino que también propaga esquemas ajenos a una relación entre dos personas; es, más bien, una explicación desvergonzada y rústica a lo sorprendente de ciertas situaciones amorosas. Su perfil misterioso siempre tendrá una razón de ser, originada en trasfondos más contundentes que lo distancian del discurso vacío, aunque éste se enuncie con pinceladas retóricas. Termino mi reflexión con una anécdota que haría pensar a más de un feo. Una vez mi primo Cacho conquistó con cartas a una señorita. Y aunque eran de una elocuencia y vigor prosístico admirabilísimo, la damisela nunca sospechó que no eran de él y sus veinte años a cuestas. Se trataba, ni más ni menos, de la correspondencia completa de Simón Bolívar a Manuela Sáenz. Cuando rompieron, Cacho, en un gesto ya no sé si de honestidad o de estupidez, le dijo a la doncella la verdad (lo de las cartas y, quizás lo más importante, "No es lo que tú estás pensando", cuando lo encontró con las manos en la masa de un seno ajeno). Su reacción, aunque algo salvaje, la justifico a cabalidad: de una mordida le arrancó un pedazo de carne del antebrazo; acto seguido, en un momento de lucidez sólo entendible en una mujer engañada, le dijo a la amiga que la acompañaba: "Vamos a quemarlo". Mientras ambas buscaban un poco de gasolina, Cacho logró escapar, aunque dejara un pedazo de sí en ese memorable sitio. Desde ese día, sufre erupciones epidérmicas consuetudinarias si escucha la expresión "cacho de carne asada". Es el mito del hablador y sus visitadoras.
Texto publicado en la revista Picnic del mes de mayo.
CAS

martes, mayo 02, 2006

Traducciones

Versión en castellano actual de la célebre "To be or not to be, that´s the question":

"Lo que realmente me saca de onda ahora es si debo matarme o no".


Y a propósito de suicidios:

Curso sobre escritores suicidas
Mtro. Carlos Antonio de la Sierra
I n g e n i e r í a C u l t u r a l, S. C.
Orizaba No. 127, Col. Roma, México, DF.
Tel. directo: 55.84.87.83 (fax) y 55.74.06.34 / 52.64.30.39
Inicio: 16 de mayo de 2006

CAS

martes, abril 25, 2006

...
Siempre he pensado que los suicidas son unos miserables. Varias veces he impartido cursos sobre escritores suicidas e invariablemente concluyo que, más allá de su literatura, jamás compartiría su opción de vida. El sábado mismo platicaba con unas amigas sobre un compañero de la primaria que se voló la tapa encefálica en una sala de cine; su mamá estaba al lado. Hoy día voy llegando a la casa y me entero de que un gran amigo se quitó la vida. Cosas veredes: independientemente de los motivos, los suicidas son unos miserables, pues son causantes, aunque no lo sepan (ya qué les importa), del sufrimiento y zozobra de los otros.

CAS