
sábado, abril 14, 2012
miércoles, abril 11, 2012
CAS
lunes, marzo 26, 2012
Hombre piedra. Porque es la piel abandonada; más bien la que ha desatendido su humanidad para hacerse reptil. Mi mutación es paulatina, como si de emparentar con una estalactita se tratara. Es primero el cocodrilo en movimiento; después mimetizado con el fruto de la caverna. En la antigüedad solía confinarse a los leprosos a las catacumbas, lugares mohosos donde la luz del sol era una utopía. Ahí permanecían porque habían sido tocados por el dedo gangrenado de la divinidad, por la llaga indemne de los altísimos, el vacilar omnímodo de los nortes. Y ahí morían: con la mancha blanca en la carne y la carne en la mancha blanca. Ahora en mi talante hay variaciones (siempre las hubo pero no en mis manos): la psoriasis la padecen aquéllos que han despertado el monstruo adentro, el alien encapsulado en busca de la luz matinal, el sistema inmunológico compartiendo el disfraz del cuerpo mallugado. Soy hombre piedra, piedra porosa, piedra de la piel caída, cambio de piel. Soy serpiente mineral escrita por sí misma. Soy medusa prosa. Soy el guapo Ben. Hablaré del nacimiento de la escama. En la coyuntura, ahí dónde se distinguen los hombres de los animales, el pellejo deja su membrana de poros y sufre la metamorfosis. Dura poco y su alumbramiento es imperceptible. De pronto la capa epidérmica se ha decolorado y el blancuzco adoquina las falanges de un presidiario inocente (las grietas de Lord Byron en el castillo de Chillón). Y el tac, tac, tac pavimenta mi silueta cada nacimiento del sol. Por eso en las mañanas, manos y codos me dicen que la única manera de bajar de la cama, de la excama, es arrastrándome. Soy un ofidio informe y el pecho tierra es mi hábitat, una nueva evolución de esta tierra y esta Tierra. Ésa es la batalla cotidiana: luchar contra el lagarto interior para recuperar mi piel. Pero soy ranuras de sangre, humanidad incomprendida, insuficiente. Y soy escama que sigue. Y duele como el carajo pero ya soy dolor. Hombre piedra, pirita piedra, pirita piedra, pirita hombre. ¡Ayúdame, pinche palabra! Soy mármol de zarpas enllagadas, de codos graníticos. Soy cuero enmohecido y curtido de los amaneceres lánguidos (esa extraña cecina del Bajío). Soy roca y su caída. Sísifo andrógino. ¿Desaparecerá la escama? Yo volveré a quitarla y sangrarán sus surcos centelleantes. Y ella saldrá otra vez para hacerme hombre piedra, piedra hombre y reptil vibrante. Y estaré, lo sabemos, todo lo iguana que se pueda. Quizás ser caimán no sea tan malo.
martes, marzo 20, 2012
viernes, marzo 09, 2012
martes, febrero 14, 2012
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viernes, febrero 10, 2012
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viernes, enero 13, 2012
No, los estadunidenses no son los nazis y los británicos no son los paramilitares franceses en la Argelia de los años 60 (desde luego no estamos comparando a los nazis con los paramilitares). Los canadienses entregaron prisioneros a matones afganos para ser sometidos a brutales interrogatorios, pero los canadienses no son como la policía secreta de Saddam Hussein. Supongo que el talibán no es la NKVD estalinista ni la KGB de Putin (antes que éste se volviera jefe de Estado). No pueden compararse, desde luego, a los invasores soviéticos de Afganistán de 1979 con Gengis Kan.
Se trata de un reporte publicado por el Sunday Times el 7 de mayo de 1972. Las víctimas eran, claro, sospechosas de pertenecer al Ejército Republicano Irlandés en Belfast. ¿Una “unidad de indisciplinados”? ¿“Unas cuantas manzanas podridas”? Lo dudo.
martes, enero 10, 2012
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domingo, enero 08, 2012
lunes, diciembre 05, 2011

martes, noviembre 15, 2011
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viernes, noviembre 04, 2011
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jueves, octubre 27, 2011
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jueves, octubre 20, 2011
martes, septiembre 27, 2011
Malcolm Lowry, "Carta a Conrad Aiken", 1937.
sábado, julio 30, 2011
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martes, julio 26, 2011
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martes, julio 19, 2011
-Yo le voy a Japón.
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lunes, julio 18, 2011
martes, julio 05, 2011
jueves, junio 09, 2011
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viernes, junio 03, 2011
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jueves, mayo 05, 2011
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martes, mayo 03, 2011
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martes, marzo 29, 2011
Carlos Antonio de la Sierra
martes, febrero 22, 2011
Normalmente una de las máximas que enarbolo en la vida es el viejo y conocido refrán de "No hay que hacer leña del árbol caído". El problema es que a veces el árbol nos mira inclemente como ese ojo buitresco estilo Poe y hay que astillarlo hasta que se vaya su aserrín entre las manos. Sobre el último affaire México-Francia, a propósito del conspicuo caso Florence Cassez, pongo a consideración de los lectores las siguientes apreciaciones. Primero los antecendentes: el gobierno mexicano, al obedecer a los intereses mediáticos de la televisión, armó un show en tiempo real para la detención de la banda de secuestradores en la que participaba Cassez. Una aprehensión de rutina se magnificó ominosamente como si fuera boda de Lucero y Mijares pero con dimensión internacional. Primer error. En consecuencia, al encargado de la logística del numerito, Genaro García Luna, lo premiaron más tarde con la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Desde ese momento el gobierno francés le dio particular seguimiento al proceso de su compatriota. Después de algunos meses, y con la presencia de pruebas contundentísimas, Florence Cassez fue consignada a sesenta años de prisión. Hace unos días, en una segunda instancia, le fue negado un amparo judicial. El gobierno de Nicolás Sarkozy, entonces, se paró de pestañas y, valiéndose del Tratado de Estrasburgo, exigió la repatriación de Cassez para que pagara su condena en Francia. Aquí hallamos el primero meollo jurídico: ningún tratado que se haya firmado con otro país (estuve a punto de escribir con "un país extrajero") puede estar por encima de la Constitución mexicana. El argumento, por tanto, de que con base en ese tratado se tendría que trasladar a Cassez a Europa, queda sin validez porque vulnera el Estado de derecho en México (en este caso la acepción "Estado de Derecho" si ha lugar). En ese sentido, el Tratado de Estrasburgo queda simplemente como pauta o, como dirían los gringos, como un guideline.
¿Qué ha pasado? Sarkozy, un hombre que ha confeccionado el traje perfecto para una cualidad de altos vuelos (taradez), ha insistido en la repatriación de Cassez y ha asegurado que no cejará en esfuerzos para hacer que la francesa, de la que en varias ocasiones ha sugerido su inocencia, regrese a casa. Como el pinche soldado Ryan, pues. No sé, en todo caso, si se trate de un acto poscolonial, pero a lo mejor empiezan con congelar las exportaciones de perfumes y cognac a un país en forma de cuerno. Las consecuencias no fueron tan obvias como se esperaban: en un gesto propio sólo del mayor idiota del universo, Sarkozy decidió dedicarle el año de México en Francia a Florence Cassez. Así, una mujer delincuente, consignada por secuestro en un país soberano, sería recordada, en otro, en todos los eventos relacionados con esos festejos. En México es una criminal; en Francia, el gobierno francés pretendía que se la viera como una mártir. El gobierno mexicano, no por una luminosidad inusitada sino por sentido común de kindergarden, se retiró de las galas galas con todo y los cuatrocientos, quinientos, actos programados. Hoy, por ejemplo, fue cancelado el primero: una conferencia de José Emilio Pacheco. El argumento de la cancillería mexicana fue muy simple: ése no era el acuerdo inicial, amén de que había sido Francia quien había invitado ex profeso a México para dedicarle el 2011. Las pérdidas, por lo demás, serán millonarias.
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martes, febrero 15, 2011

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